El guitarrista y compositor folclórico Alberto Rojo, quien los jueves 11, 18 y 25, siempre a las 21, en el teatro del Viejo Mercado, regresará a la escena local, celebró poder formalizar su trabajo musical que comparte con el de científico y escritor, aunque sostuvo que quiere que su oficio "sea algo que exista en un territorio intermedio”.

Me interesa que mi oficio sea algo que exista en un territorio intermedio porque yo encuentro naturalmente los puntos de contacto entre la ciencia y las artes”, advirtió Rojo durante una entrevista con Télam.

El artista que lleva publicados cuatro álbumes y grabó con Mercedes Sosa, indicó que “la ciencia es algo bello que tiene mucha estética y, por otro lado, hay mucho rigor y lenguaje matemático en la música”.

En el mismo sentido, el autor de “Florcita diferente” y “Cielo del sur”, consideró que “el mundo es poético y las grandes preguntas son poéticas, como lo son el asombro y la posibilidad de maravillarse ante cómo son las cosas”.

Y para plasmar de manera concreta la ligazón entre esos mundos aparentemente contrapuestos, anunció dos gestos concretos: “Inventé la guitarra decafónica que es una guitarra que mezcla física y música porque tiene otra escala y mi proyecto futuro es terminar de componer una serie de canciones que cuenten la historia de la física”.

Las tres funciones de jueves en la sala porteña sita en Lavalle 3177, lo unirán con Martín González Puig en percusión y Norberto Córdoba en bajo para dar inicio a lo que Rojo presentó como “la necesidad de establecer una agenda anual para tocar y seguir creando música”.

Radicado en Ann Arbor ya que actualmente es profesor del Departamento de Física de la Universidad de Oakland en Rochester, Michigan, contó que “allá me junto regularmente con mis músicos y trabajamos juntos los arreglos, pero lo hacemos más como el encuentro entre dos géneros porque ellos vienen del jazz”.

“Si bien eso puede verse como la posibilidad de un enriquecimiento de la música argentina, acá escucho el bombo y es otra cosa porque es la música que manejo desde chico”, subrayó el creador nacido el 15 de febrero de 1960 en Tucumán.

A partir de 1999 y con “De visita”, que su colega y coprovinciano Juan Falú incluyó en la imprescindible colección “Guitarras del mundo”, Alberto inició su camino en las bateas.

Después publicó “Para mi sombra” (2003, producido por Pedro Aznar), “Amaicha” (2008, con su trío norteamericano) y “Tangentes” (2009 producido por Luis Gurevich).

“La cosa unificadora de esos trabajos es la guitarra y el canto, pero -especificó- cada uno de los discos representa un vértice distinto de la música que compongo y que me interesa hacer”.

Además publicó el libro “El azar en la vida cotidiana” y numerosos textos de divulgación, en otra actividad complementaria que profundiza un modo de expresión para el que reconoce referentes impactantes como Jorge Luis Borges y Atahualpa Yupanqui.

Al respecto, Rojo comentó que “Borges y Yupanqui son, cada uno en lo suyo, el horizonte, influjos antes que objetivos, listones altos que son los que te levantan aunque sean inalcanzables”.

“Los dos son absolutamente verdad y han escrito para los tiempos más que para el momento. Los dos han hecho una obra tan profunda, que no envejece sino que mejora con el tiempo”, los definió.

El cantautor redondeó que tanto el folclorista como el escritor “son dos de las personas que más me duelen y uno querría poder provocar ese tipo de heridas”.(Telam)

  IMPORTANTE !!! La Folk Argentina , NO tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite, La Folk Argentina se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »