Simón Fahey, Andrés Bugallo, Federico Galiana y Hernando Irahola, actual alineación del tradicional conjunto vocal Opus Cuatro, que cerrará el año con tres presentaciones en Buenos Aires

Corría el año 1968 cuando Alberto Hassan, Federico Galiana y Antonio y Lino Bugallo decidían fundar Opus Cuatro, un desprendimiento del Coro Universitario de La Plata que, en el marco del florecimiento de los arreglos vocales de la música popular argentina, decidía explorar a cuatro voces los ritmos folclóricos americanos.

De aquel cuarteto original permanece solamente en la formación Federico Galiana: el grupo afrontó varios cambios en su composición y sufrió este año el retiro de Alberto Hassán, reemplazado por el joven Simón Fahey, de 26 años. Pero, a pesar de los cambios, la esencia de 47 del grupo se sostiene, una de las razones citadas por sus integrantes para haber alcanzado los 47 años de vida, que los convierte en el grupo vocal de más larga trayectoria sin interrupciones de la Argentina.

Durante su casi medio siglo de andar, han superado las 7.000 presentaciones, una impresionante lista que cuenta conciertos en todo el mundo y que sumará tres funciones más: este viernes, el viernes 11 y el viernes 18, en el Teatro Buenos Aires (Corrientes 1020), el cuarteto ahora conformado por Galiana, Fahey, Andrés Bugallo y Hernando Irahola presentará un concierto que “tiene de todo un poco, obras fundacionales de la primera etapa, parte del repertorio que tenemos hace algunos años y algunos temas nuevos”, según apunta Andrés Bugallo, sobrino de los Bugallo fundadores que se unió a la formación en 2012.

“El título de estas presentaciones, ‘Bienvenidos a la aventura’”, explica Galiana, “tiene que ver con algo que decía Antonio Bugallo: ‘Esto es una aventura, una aventura de jóvenes universitarios’”.

Así, el que va entrando a Opus Cuatro recibe a forma de iniciación un “bienvenidos a la aventura”: así le ocurrió a Andrés Bugallo, hace tres años, cuando ingresó en lugar de Marcelo Balsells.

“Opus Cuatro siempre fue parte de la familia, desde chicos todos cantamos a voces lo que cantaban ellos. Iba a los ensayos de ellos cuando tenía un año. Cuando Federico me llamó, tardé un minuto en decidirme”, cuenta Bugallo, y agrega que esta convocatoria “me ayudó a saldar una deuda con el canto”.

También le dieron la bienvenida a la aventura, este año, a Simón Fahey, quien ingresó por el retiro de Hassán y constituyó así un Opus Cuatro que une tres generaciones.

PERMANENCIA

“Pero todos compartimos los mismos códigos”, dice Bugallo, y Galiana concuerda y dice que los más jóvenes han traído al conjunto “una inyección de entusiasmo”.

La frescura de los más jóvenes han colaborado con lo que, refiere Opus Cuatro, es una de las claves de su vigencia a través de casi cinco décadas. “El grupo hoy sigue vigente, no busca quedarse acá, sino que quiere seguir haciendo cosas nuevas”, afirma Fahey. “La apertura a lo nuevo y los nuevos fue fundamental para el éxito. Saber aggiornarse, pero siempre con una coherencia sonora: siempre se tuvo una idea clara de cómo debe sonar el grupo”, agrega Bugallo, quien resume esa cualidad en la palabra “coherencia”.

Pero Galiana tiene otra explicación para dar cuenta de la permanencia del cuarteto: “Ingenio”, dice, y explica que para sobrevivir 50 años en Argentina “hay que saber cómo sortear los problemas y hacerlos llevaderos”.

“Siempre encontramos el camino para seguir”, dice, incluso durante las crisis que aquejaron al país. En julio de 1989, por ejemplo, en medio de la hiperinflación, “habíamos sido contratados para cantar en París, y teníamos una orden de exceso de equipaje, y aprovechamos cada uno para llevar 50 kilos de comestibles y nos cocinamos nosotros mismos. Así pudimos hacer una diferencia apreciable y traernos algunos francos más de los que habíamos pensado”.

En la otra gran crisis reciente, durante el 2001, decidieron no tomar vacaciones y atender cualquier llamado que llegara ya que “ese año, cada vez que sonaba el teléfono, no era para contratarnos sino para cancelar un show”.

Aceptando los cambios y fluyendo con ellos, Opus Cuatro llegó así a los 47 años: casi cinco décadas que los llevaron a interpretar la Cantata del Jubileo ante 300.000 personas en el Obelisco, aunque Galiana se queda, como uno de los puntos altos de su currículum, con un concierto brindado en el desconocido pueblo de López, localidad que quería organizar una fecha con Opus Cuatro pero no tenía dónde hacerlo.

“En el pueblo vecino había una carpa de circo: la alquilaron, la montaron y cantamos en la carpa. Cuando hay voluntad y cuando hay ganas, todo se puede”, cuenta, como si se tratara de una metáfora.

Tras celebrar esta exitosa carrera en el Teatro Buenos Aires, Opus Cuatro cerrará el año interpretando la Misa Criolla en el Parque Centenario, el 20 de diciembre, y luego se enfocará en el 2016, que, acorde al espíritu inquieto de la formación, traerá la grabación de un nuevo disco y la gira número 29 por Europa.

Y después, llegará la hora de lo que, según Irahola, es lo más valioso de la experiencia de Opus Cuatro: “Lo mejor llega cuando terminan los conciertos y vamos todos a comer”.(Fuente:Diario El Día)

 

PARA AGENDAR

Qué: Opus Cuatro presenta “Bienvenidos a la aventura”

Cuándo: Viernes 4, 11 y 18 de diciembre

Dónde: Teatro Buenos Aires, Avenida Corrientes 1020

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