20/02/2026
Fate, fábricas paradas y el precio de los autos: por qué la economía de escala es el eterno Talón de Aquiles de la industria
Fuente: telam
El cierre definitivo del fabricante de neumáticos y la parada de producción de una planta de Stellantis muestran un hilo conductor. Falta de competitividad para exportar. Con un mercado local chico, quién no vende afuera pierde
>El cierre definitivo de Fate y la suspensión de la producción de una de las plantas de Stellantis hasta fin de mes tienen un punto en común que no se puede desatender. Las condiciones de desventaja competitiva que enfrenta la industria manufacturera argentina son cada vez más exigentes porque lo que cambió es el escenario en el que se desarrolla.
Apelando a la esencia de la famosa frase que utilizó Bill Clinton en 1992 durante la campaña que lo llevó a la presidencia de Estados Unidos, hoy se podría decir que “¡Es la economía de escala, estúpido!”, la que afecta a las empresas del sector automotor nacional frente a sus competidores, pero especialmente frente al gigante asiático que, como es sabido, tiene un plan de expansión en el que hay una subvención del Estado para mejorar aún más los precios internacionales de sus productos.
Fate quedó aislada manteniéndose como la única marca argentina que no generó alianzas con holdings internacionales y dejó de exportar. Las razones las sabrá Javier Madanes, pero produciendo neumáticos para abastecer solo al mercado de reposición, sin ser equipo original de ninguna terminal automotriz de venta masiva y sin mercados de exportación, la escala industrial no parece ser suficiente para poder competir con compañías que producen millones de neumáticos por año.Stellantis también tiene en su fábrica de Palomar un problema de escala industrial, aunque en este caso es por el tipo de productos que fabrica, sobre los que no hay cuestionamientos en cuanto a calidad, pero sí en su condición de menores niveles de exportación frente a otros como pueden ser las pick-ups.En 2025, Peugeot vendió entre Argentina y Brasil un total de 65.651 autos repartidos entre el 208 y el 2008. De ese total, 44.439 unidades fueron para el mercado interno y 21.121 se vendieron en Brasil. Los porcentajes entonces eran del 67% en Argentina y el 33% en Brasil.
Las ventas del 208 en Brasil cayeron un 44% y las del 2008 un 38%, pero las ventas de la Toyota Hilux se mantuvieron iguales y las de la Ford Ranger subieron un 6,8%, lo que confirma que los vehículos comerciales como las pick-up se pueden expandir y los autos compactos, sedanes y SUV están en una situación opuesta con caída de volúmenes de exportación.
Las razones son otras, completamente distintas a las de Fate, y con riesgo industrial nulo porque precisamente Stellantis es un conglomerado de empresas gigantescas a nivel global y porque en Argentina tiene otra fábrica que produce Fiat, y dentro de su portafolios tiene una pick-up. Pero el caso de Peugeot es comparable al de Fate por el hecho de tener un producto que tiene una doble penalización al salir a pelear con desventaja tecnológica y cargar el peso de impuestos argentinos que elevan su precio por sobre el de los nuevos rivales.
La única salida para que las 10 fábricas se sostengan es exportar más de lo que venden en el mercado interno, porque eso les permitirá tener una escala industrial con la que el precio por unidad baje. Y la única manera de hacerlo es produciendo vehículos que tengan clientes en los principales mercados regionales.
Stellantis reaccionó con las pick-up Fiat Titano y Ram Dakota, Renault comenzará a fabricar la pick-up Niágara en el segundo semestre, y Volkswagen discontinúa la actual Amarok para fabricar desde 2027 una versión que incluya motorización híbrida para poder exportar más de lo que venda en Argentina.
Fuente: telam


