Hola mis hermanos Yo les pido oración para que Dios me siga sosteniendo dé su mano gloria
Hola les pido oración por la salud de hermano Beto, que esta muy delicado de salud muchas gracias
Pido oración por mi mamá sufre demencia todo el día grita hasta en la noche por favor.
Dios les bendiga pido oración por mi esposo que el lunes lo internan para operarlo de cadera, Dios tiene el control de todo
Hola, yo estoy muy alejado del señor y solo le pido oren por mi para volver a su lado y que me de fuerza a cambiar mi vida y regresar a su camino
Saludos desde Huancayo en Perú a todos los que trabajan en esta emisora radial de bendición los escucho vía Internet.
Me gozo con la bendición escucharlos siempre, sigan adelante llevando la palabra del señor, un saludo a los 3 desde Chaco.
Hermoso recibir fresca de nuestro señor
Hace un par de meses atrás encontré éste sitio web y quisiera saber como descargar la aplicación parar escucharla desde mi celular bendiciones a ustedes.
Buenas tardes hermanos, los escucho siempre que puedo, agradezco mucho por su programa de Evangelización, nuestras oraciones por esa flia que trabaja por el bien común, y pido oración por la unidad de mis hijos.
DIOS CON NOSOTROS HERMANOS! SEAN BENDECIDOS MÁS Y MÁS...
Hermanos en la fe que DIOS siga añadiendo bendiciones.
Señor ayúdame con mi carácter, quiero demostrar tu amor a cada instante ❤
Grande mí audiencia,noble y seguidora ,les agradezco por tanto apoyo rescatando la música y la cultura nacional....un abrazo y hasta la semana que viene para hacer el CAMINO SURERO N 360..... Muchas Gracias.....!!!!
El tango es como un pedazo de memoria que no se tendría que dejar perder jamás. Antes se escuchaba en cada casa, en cada club, en cada esquina, pero hoy cuesta encontrarlo, como si lo hubieran arrinconado, y sin embargo, cuando suena un bandoneón de verdad, parece que el tiempo se frenara y volviera esa emoción que tenían los viejos tangos.
Cuando suena un tango, de esos que te erizan la piel, parece que todavía anduviera caminando Gardel por alguna vereda vieja… y te dan ganas de que las nuevas generaciones lo vuelvan a abrazar como se merece.
El tango era un café lleno de humo, un piano que hablaba por todos, la musica de ahora ya no tiene la misma mística, ni esa verdad que te atravesaba, gtacias por la difucion de estos tangos
Dicen que el tango nunca muere, pero hay que cuidarlo, porque hoy casi no se lo escucha como antes. Era la música que contaba la vida misma, la del barrio, la del laburo, la del amor y las penas.
Mirá, cuando escucho un tango viejo, me transporto a esos lejanos cafés de Buenos Aires, de los años de estudiantea esos rincones dode las historias luian y eran las protagonistas. Cada orquesta tenía su carácter, por ej D’Arienzo te hacía bailar, Troilo te hacía llorar, Pugliese te llevaba por un viaje que te abrazaba el corazón, y que decir de las letras, ¡qué letras! No eran palabras al azar, eran cuentos de barrio, de gente humilde, de laburantes y soñadores. Hoy todo cambió, el tango se mezcla con cualquier cosa, y se perdió un poco ese sabor auténtico. Pero cuando suena en una radio o un viejo vinilo, me vuelvo a sentir en esa Buenos Aires de otros tiempos, con olor a café, a lluvia, a nostalgia, y me lleno el alma de tango, del verdadero tango que no muere, aunque lo quieran enterrar cuado aun sigue vivo.
Magaldi no gritaba ni hacía firuletes, decía el tango, y lo contaba como un tipo del barrio, con esa forma clara y sentida que te hacía entender cada palabra, por eso la gente lo quería tanto, porque parecía uno más, un laburante que se paraba frente al micrófono a contar las penas y las esperanzas de todos.
No por nada le decían “la voz sentimental de Buenos Aires”. Cuando arranca a cantar, te transporta derecho a otro tiempo, patios de conventillo, radios a galena, mesas de café donde el tango no era espectáculo… era la vida misma.
El gran Agustin Magaldi, este hombre era un cantor de verdad, de los que ya no salen más.
Buenas noches, a mi me pasa que cuando escucho un chamamé se me calma el alma, y es como volver por un ratito al lugar donde uno fue feliz y nunca dejó de pertenecer.
Cuando suena un chamamé del viejo Conjunto Ibotí se siente clarito lo que era el estilo de antes, ese modo bien correntino, con el bandoneón llorando despacio y el corazón apretado, como si el pago te hablara al oído, y ahí nomás se le arrima el recuerdo de tantos otros viejos del chamame, una música hecha para sentir, para bailar abrazado. Eso era chamamé de verdad, el que todavía hoy te sacude todo el esqueleto gracias Roberto por jugarse y pones esta musica en su programa gaucho.
yo tambien me aleje del pago ya hace unos 10 años, y me radique acá en Comodoro Rivadavia donde el viento sopla muy fuerte, pero cuando escucho un chamamé se calma todo, y es como volver por un ratito al lugar donde uno fue feliz y nunca dejó de pertenecer.
Qué lindo escuchar al gran Ernesto Montiel ese bandoneón tenia perfume a campo y a baile de antes, no era solo un músico, era un genio era de los que hacían latir el chamamé como si fuera el corazón mismo de Corrientes.
Hola Buenas noches, escuchando esta radio desde Río Gallegos, y hace más de 40 años que me vine del pago, pero cada vez que suena un chamamé cierro los ojos y vuelvo derechito a Corrientes, al patio de tierra, al mate y a los recuerdos que nunca se fueron.
Mira que en esta Argentina hay músicas y ritmos que son hermosos, pero el chamamé no es solo música, es nostalgia, es familia, es el corazón tironeando para el mismo lugar de siempre.
El chamamé tiene eso que estoy sintiendo en este momento, que no importa dónde estés, siempre te encuentra, y cuando te encuentra, te hace acordar quién sos y de dónde venís, gracias por difundirlo.
Cuando suena el bandoneón del gran Antonio Tarragó Ros se me hace un nudo en la garganta, porque no es solo música, es como si hablara el Litoral entero, El Rey era de esos artistas que no tocaban para lucirse, tocaban para abrazar al pueblo, por que su sonido no mandaba desde un escenario, mandaba desde el corazón de la gente, y eso no lo logra cualquiera.
Del viejo Tarragó Ros no se puede hablar sin que se apriete un poco el pecho, porque no fue solo un músico, fue uno de los que le dio identidad al chamamé, no por nada lo llamaban el Rey del Chamamé, un título que no se impone, se lo gana el pueblo. Su legado no está solo en sus obras, sino en el respeto que dejó sembrado. Cada acorde suyo suena a tierra colorada, a tradición viva de esas que no se olvidan nunca.
Escuchar un chamame siempre te alegra el alma y te da una tristeza linda, de esas que huelen a pago.
LPM, cada acorde de chamamé es como un puente derechito a Corrientes… cierro los ojos y ya estoy otra vez en casa de los viejos.
— Cuando suena un chamamé del gran Tránsito Cocomarola, no es solo música, es Corrientes latiendo despacito en el fuelle. Es el río, el monte y la memoria de un pueblo entero hablando sin palabras.
LATE MI SER AL ESCUCHAR CHAMAME
El Carnaval es una fiesta muy antigua que comenzó en celebraciones de pueblos como los del Imperio romano, donde las personas se disfrazaban y festejaban con música y comida. Con el tiempo, la Iglesia lo ubicó antes de la Cuaresma, como un periodo de alegría antes del tiempo de reflexión. La palabra “carnaval” viene del latín carnem levare, que significa “quitar la carne”. Hoy se celebra en muchas partes del mundo, como en Río de Janeiro, donde hay desfiles llenos de color, baile y tradición.
Vallan a ver el carnaval de Gualeguaychú que es un espectáculo increíble, no parece hecho acá, no lo vas a poder creer y un Lujo 😊
Cada improvisación suya era un acto de creatividad y memoria popular. Es un privilegio escuchar su obra hoy
¡nuestro folklore vive!
Buenas noches, escuchar a Gustavo Guichón es escuchar la esencia misma de la payada. Fue de esos artistas que no necesitaban escenario gigante, con una guitarra y su palabra alcanzaba. Representó durante años la tradición en Jesús María y dejó una huella enorme. No está físicamente, pero su voz sigue marcando el camino.
Gustavo Guichón fue de esos artistas que dignificaron el arte del payador, y no cualquiera sostiene esa responsabilidad durante tantos años frente al público, hoy recordarlo es valorar la tradición, la palabra criolla y el compromiso con nuestra cultura.
Es verdad lo que dice, y yo le voy a decir algo que capaz a muchos no les gusta escuchar, antes el folclore no era un espectáculo, era una forma de vivir, no se pensaba en pegar un hit ni en llenar pantallas, se pensaba en contar lo que le pasaba a la gente, lo que dolía, lo que alegraba, lo que se trabajaba en el campo, hoy usted prende la tele y pone un festival y parece una feria de cualquier cosa, mucho ruido, mucha moda, pero poca verdad, y el folclore sin verdad no es folclore es disfraz nomás, por eso yo me pregunto, medio con tristeza ¿en qué momento dejamos que lo nuestro se vuelva algo decorativo? ¿Cuándo pasamos de sentir orgullo por nuestras raíces a tener que defenderlas como si fueran cosa vieja? Porque el folclore no envejece… lo que envejece es el olvido.
Yo me pregunto en qué momento se torció el camino… porque antes uno iba a un festival y sabía lo que iba a encontrar: guitarras, bombos, voces que te erizaban la piel y canciones que hablaban de la tierra, de la vida, de la gente. Era folclore de verdad, sin mezclas raras ni disfraces. Hoy vas a esos mismos escenarios y ya no sabés qué estás escuchando. Te meten de todo, menos aquello que le dio origen a esos festivales. Entonces uno se queda pensando… ¿en qué momento se decidió dejar de cuidar lo nuestro? ¿Quién fue el que dijo que el folclore tenía que correrse para hacer lugar a cualquier otra cosa?Porque el folclore no se murió solo… a alguien se le ocurrió ir dejándolo de lado. Y eso, a los que lo vivimos de verdad, todavía nos duele.
Buenas noches, querida radio… habla un viejo folclorista de esos que ya peinan más recuerdos que canas. Yo crecí escuchando guitarras criollas de verdad, esas que sonaban en los patios, con tierra en las alpargatas y sentimiento en la voz. Hoy, perdón que lo diga así, pero el folclore se ha ido desdibujando… mucho ruido, mucha pose, y poca alma. Se perdió ese respeto por la raíz, por la palabra bien dicha, por la emoción que te hacía erizar la piel. Por eso da tanta alegría saber que todavía hay gente como usted que quiere rescatar lo nuestro, lo auténtico, lo que nació del pueblo y para el pueblo. Porque mientras quede aunque sea uno cantando con verdad, el folclore verdadero nunca va a morir.
Buenas noches, yo lo que veo es que algunos jóvenes todavía lo sienten, lo llevan en la sangre y lo respetan, y todo eso me da esperanza de que nuestras raíces sigan vivas.
Hola Roberto, se agradece cuando alguien como usted vuelve a las raíces y se anima a rescatar lo viejo, lo auténtico, lo que realmente representa nuestra identidad. Porque ahí es donde el folclore sigue teniendo alma.
Es muy cierto antes el folklore no se escuchaba solo en radios o festivales, se vivía en los hogares, en cada reunión familiar, era ese puente entre generaciones, y los más viejos contaban historias y enseñaban, y los jóvenes escuchaban, aprendían y sentían que eran parte de algo más grande que se les venia en sus vidas. Hoy todo es comercial, y aunque hay buenos artistas, siento que ese folklore que unía corazones y mantenía vivas nuestras raíces se está apagando poco a poco.
Hay artistas increíbles hoy en dia, pero siento que la pasión que tenía el folklore de antes no siempre está presente. Antes cada canción era vida, ahora a veces es solo sonido y vacio de contenido.
A veces me enojo porque veo cómo la tradición se diluye, cómo la esencia de lo nuestro se olvida en nombre de lo moderno.
Es asi como dice el oynte que escribio estoy muy de acuerdo, el folklore de antes tenía raíces profundas, hablaba de nuestra tierra, de nuestro trabajo, de nuestras alegrías y penas, cada tema era un pedazo de historia que se transmitía de boca en boca, de familia en familia, y hoy veo que muchos artistas se alejan de eso, y aunque la música sigue sonando, siento que algo de su alma se pierde, me duele pensar que las nuevas generaciones no siempre conocen la verdadera esencia del folklore, la que nos hacía sentir orgullosos de ser quienes somos, de dónde venimos y qué llevamos dentro, muy linda su radio, saludos desde la ciudad de Junin.