Roberto Mangieri:
Mil gracias mí audiencia por consecuentes y leales....los espero el próximo jueves para hacer el CAMINO SURERO N 377.muchas gracias...!!!
Rafael Moyano:
Qué hermosa debe haber sido aquella época en la que el tango estaba en todo su esplendor, y qué pena no haber tenido la suerte de vivirla y disfrutarla en primera persona, pero aun así, cada vez que escucho esta música siento que algo de ese tiempo vuelve a hacerse presente, ya que el tango tiene una grandeza difícil de igualar; es una maravilla que nunca deja de emocionarme y que, para muchos, sigue siendo simplemente insuperable.
Adriana Maldonado:
No hay nada como el tango, tiene ese carácter varonil, distinguido y apasionado que lo hace único, cada letra, cada fueye y cada orquesta transmiten una fuerza y una elegancia difíciles de encontrar en otro género, no por nada sigue siendo motivo de orgullo para los argentinos y una de las expresiones más prestigiosas de nuestra cultura.
Atilio Fernández:
Un verdadero paladar para los oídos para quienes ya peinamos alguna cana y crecimos escuchando tango en familia, junto a nuestros viejos, deleitándonos con esos fueyes y con músicos irrepetibles. Hoy no es solamente un recuerdo ni una postal del pasado, porque el tango no murió, sigue latiendo en el corazón de quienes lo sentimos de verdad. Ojalá alguien tuviera la varita mágica para que vuelvan aquellos programas de antes, donde nuestra música ocupaba el lugar que merece, pero bueno mientras tanto, tenemos esta radio su programa Roberto, agradecido por difundir y mantener vivo este pedazo tan importante de nuestro patrimonio cultural argentino.
Ramon Roa:
Qué voces tuvimos en el tango... verdaderos intérpretes que no necesitaban artificios para emocionar y decir tanto con una canción, hoy todavía quedan algunas que mantienen viva esa esencia, y también nos queda el consuelo y el privilegio de volver a escucharlos una y otra vez, porque las grandes voces nunca se apagan mientras alguien las siga poniendo en una radio y las lleve en el corazón, y eso también hay que agradecérselo a usted Roberto, que tuvo la gran idea de regalarnos estos tangos y hacernos compañía con tanta música linda, un abrazo y gracias por este hermoso programa.
Ricardo Morello:
Cada vez que escucho a por ej a Armando Laborde, Alberto Echagüe o a la orquesta de D'Arienzo, lo juro, se me pone la piel de gallina, ya que hay una fuerza, una pasión y una manera de interpretar que todavía hoy logran estremecerme como la primera vez, qué maravilla haber tenido artistas de semejante talla y qué privilegio poder seguir disfrutándolos gracias a programas como el de usted Roberto, que mantiene viva esa parte tan hermosa de nuestra música.
Néstor Muñoz:
De chico, cada vez que mi viejo ponía tangos en la radiola yo rezongaba y pensaba: "¿Otra vez con esto?". Los asociaba a boliches antiguos, a historias tristes y a cosas de gente grande. Pero qué sabio era el viejo. Hoy, con unos cuantos años encima y después de tantas vueltas de la vida, le agradezco haberme dejado crecer entre esas letras y esas orquestas. Hay músicas que uno no entiende cuando es chico; el tango, simplemente, te espera hasta que llega el momento indicado para entrar de verdad al corazón.
Silvio Roldan:
El tango no es música para gente grande, es música para quien ha vivido un poco, y cuanto más años pasan, más entendés cada letra y descubrís que muchas historias también hablan de uno mismo.
NOrma:
Muy interesante la historia. Ojala que los padres se pongan las pilas tema vacunas, lindos tangos
Mauricio Aimar:
Esto es Argentina, señores esto es Tango del y del bueno, tango de verdad, orgullo de nuestra tierra y de esas orquestas que hicieron historia, y qué privilegio haber nacido en un país que le regaló al mundo semejante música, desde Troilo hasta Di Sarli, desde D'Arienzo hasta Pugliese, cada compás nos recuerda que el tango es parte de nuestra identidad y una bandera que llevamos con el pecho inflado de orgullo.
Carlos Azueta:
Para mí no hay discusión: el tango es la mejor música del mundo. Tendrá sus nostalgias, sus historias y sus emociones, pero pocas cosas logran transmitir tanto con tanta elegancia. Qué orgullo haber nacido en la tierra que le regaló esta maravilla al mundo entero.
Andrés Notaro:
Querido Roberto, ¡la puta madre, me alargaste el programa! A esta hora yo ya tendría que estar durmiendo, pero bueno, ya me voy a ir a acostar también. Aunque, si por mí fuera, me quedaría un par de horas más escuchando tangos. Entre una orquesta y otra siempre aparece un recuerdo, una sonrisa o una letra que parece escrita para uno. Excelente programa, un gran abrazo.
Claudia:
Me encanta escuchar tango porque me hace acordar a mis viejos. En casa sonaban esas orquestas de fondo mientras se cocinaba o se compartía la sobremesa. Son recuerdos sencillos que hoy valen oro.
Enrique Chapare:
El tango en tres minutos dice cosas que a muchos nos cuesta expresar en toda una vida.
Oscar Ferrando:
¡Viva el chamamé, viva Corrientes y viva ese aire puro del campo y de la gente buena!, viva la cultura de esta tierra hermosa, donde todavía sobreviven las costumbres sencillas, los abrazos sinceros y el amor que se comparte en cada baile, y qué decir cuando suena un acordeón y un paisano, con la voz bien potente, nos regala un sapucay que eriza la piel y alegra el alma, gracias por esta música autóctona que es orgullo de los correntinos y patrimonio de toda la Argentina, ¡que nunca se pierdan nuestras raíces ni el amor por esta tierra bendita!, muchísimas gracias, Roberto, hacía mucho que no le escribía, pero siempre lo escucho, quería felicitarlo por la difusión de no solamente del chamamé, sino de toda la música que pasa, ya sea tango, milonga, de todo un poquito en su programa, excelente programa, le mando un gran abrazo y un saludo desde Curuzú Cuatiá, Corrientes.
Miguel falcón:
Hay sentimientos que son imposibles de explicar con palabras, y el chamamé es uno de ellos. De chico aprendí a querer esta música en la casa de mi abuelo, entre los asados de los domingos y esas reuniones familiares donde nunca faltaba un acordeón sonando de fondo. Mirando hacia atrás, me doy cuenta del enorme privilegio que fue haber crecido así. Son recuerdos que el tiempo no borra y que nadie me podrá quitar jamás.
Camilo Daniele:
El chamamé está lleno de vida: tiene nostalgia, alegría, amor por la tierra y ese sapucay que parece un grito de libertad salido del alma.
Álvaro Norton:
No soy de Corrientes, pero qué belleza es el chamamé y qué cosa más linda que hay. No hace falta haber nacido en esa tierra para emocionarse con un acordeón, un sapucay y esas letras que llegan directo al corazón. Es una música que abraza, que une y que nos hace sentir orgullosos de nuestras raíces argentinas.
Augusto Rivero:
Viva la Patria y la valiente provincia de Corrientes...... Gente macho, añamembuy, y que quede claro que todavía hay criollos en esta tierra, firmes en sus costumbres, defendiendo nuestras tradiciones, el chamamé, el mate y el orgullo de ser argentinos. A la espera nomás de los gringos, sin perder jamás la esencia de nuestro pago.
Elsa Gómez:
Qué increíble el poder que tiene un chamamé. De pronto, entre una letra y un acordeón, vuelven esos recuerdos del olor a pescado frito, una copa de vino y ese calor húmedo que me llevan directo a los días junto a mi abuelito, a esa Corrientes que sigue viviendo intacta en el corazón. Hay cosas que el tiempo pasa, pero jamás se olvidan. Un gran saludo desde Comodoro Rivadavia, Chubut.
