Ricardo Pascua:
El tango, en general, tiene algo que lo vuelve irrepetible, una mezcla de historia, barrio y sentimiento que durante décadas fue marcando a la Argentina de una forma muy profunda, pero con el paso del tiempo se fue viendo cómo empezó a perder espacio, sobre todo para los que ya tenemos unos años y lo vimos en su esplendor, donde era parte de la vida cotidiana, de las radios, de los grandes escenarios, y hoy cuesta encontrar nuevas voces jóvenes que lo mantengan con fuerza, porque a diferencia del folclore, que logró renovarse y sumar generaciones nuevas, el tango quedó más golpeado, más relegado, como si hubiera quedado un poco a la sombra, y eso hace que quienes lo vivimos de antes sintamos esa ausencia con más fuerza, como algo que todavía emociona pero que ya no se renueva como antes. Bueno, Raúl, yo lo escucho desde el año pasado, pero esta es la primera vez que le escribo, así que le voy a dejar un saludo y decirle que siempre pregunte de dónde son los oyentes, bueno, le cuento que le mando un gran abrazo desde Chilecito, La Rioja, felicitarlo por el trabajo de difusión que hace y bueno, sigamos adelante, acá estoy siempre, aunque soy medio terco para escribir, pero hoy estaba con ganas y le escribí.
Rodolfo Pedernera:
Qué grande Cacho Castaña, un tipo que dejó una marca enorme en el tango y en la música popular, con obras como “Garganta con arena”, ese homenaje al Polaco Goyeneche que quedó como uno de los temas más sentidos del género, de esos que te ponen la piel de gallina cada vez que suenan, y uno no puede evitar pensar en cómo aquellos artistas supieron darle otra dimensión al tango, con una fuerza y una presencia que hicieron historia y que todavía hoy siguen siendo referencia cuando se habla de los grandes de verdad.
Juan Carlos Duran:
Cacho Castaña no se fue, simplemente arrancó otra gira, de esas eternas, de las que no tienen regreso, porque hay artistas que trascienden todo y siguen caminando la música desde otro lugar, y ahí seguramente ya anda cruzándose con su Tita de Buenos Aires, charlando con Troilo, con el Polaco y con Rubén Juárez, dejando versos en algún rincón del cielo, como los que supo dejar acá abajo, y como bien decía Pinti, pasan los gobiernos, pasan los políticos, pero quedan los artistas, y Cacho es de esos que quedan para siempre en la memoria de la gente, con su música, su forma de decir y su manera tan porteña de vivir el arte.
Alejandra Martinez-:
La figura pública de la gata Varela se sostiene más en la exposición mediática que en un verdadero peso artístico, ya que en lo vocal no logra destacarse dentro del género y su participación como compositora es prácticamente nula, lo que deja una imagen de artista más construida que consolidada, o sea que esta mina si no hubiese sido Cacho ni la madre la conoce.
Lautaro Holgado:
Un grande del tango, Cacho Castaña, de los últimos grandes poetas que tuvo Buenos Aires, de esos artistas que nunca se olvidan y que dejaron una huella enorme.
Enrique Marino:
Qué magia la de Cacho Castaña, de ese Buenos Aires que él sabía contar como pocos, con historias de barrio, de noche y de vida vivida, se lo extraña muchísimo porque tenía una forma única de cantar y de decir las cosas, de esas figuras que dejaron canciones que siguen sonando y que, cuando aparecen, te devuelven un poco de toda esa época que marcó a la música popular argentina.
CARMEN REATO:
CACHITO DE BS AS VAS A,SEGUIR EN NUESTROS CORAZONES X SIEMPRE CON TUS CANCIONES MATADOOOOR
Nestor Aguirre:
Qué monstruo que fue Rubén Juárez, uno de esos artistas que marcaron el tango con una personalidad única, bandoneonista y cantor con una forma de interpretar que lo distinguía de todos, con una fuerza y una sensibilidad que lo hicieron enorme dentro de la música popular argentina, de esos showman que no abundan, que se plantaban en el escenario y te hacían sentir cada palabra, cada nota, cada gesto, dejando una huella profunda en el género y en la memoria del público que todavía hoy lo recuerda con admiración.
Manuel Dominguez:
Qué vacío grande dejó en el tango cuando se fue Rubén Juárez, aunque en realidad no se fue del todo, porque quedó ese estilo, esa forma tan suya de interpretar que cada tanto aparece de nuevo, suena en algún lado y te lo devuelve vivo por un instante, como si el tango lo siguiera trayendo de vuelta cada tanto para recordarnos lo que fue.
Celeste:
Saludos al duo moldeño como siempre siguiéndolos...me encantan como cantan y sus voces!!
Armando Moreno:
Buenas tardes, qué lindo es decirlo y sentirlo así: viva nuestro folclore, viva nuestra identidad, nuestras raíces que siguen más vivas que nunca, porque cada vez que suena algo tan nuestro, tan de adentro, se vuelve a encender todo lo que somos y lo que llevamos con nosotros sin olvidarlo nunca.
Néstor Arias:
Que buen músico y buena persona que es el gallo lastima que no tiene el reconocimiento que se merece.
Alejandra Montiel:
Hola, buenas tardes Raúl, la verdad nunca tuve la oportunidad de ver en vivo a Galleguillo, pero lo sigo mucho, veo sus presentaciones, lo escucho siempre que puedo y es impresionante lo que genera en la gente, esa alegría, esa conexión tan genuina que logra en cada show, se nota que no es solo música, es una fiesta, un encuentro, algo que va más allá del escenario, y ojalá algún día pueda darme el gusto de verlo en algún festival, porque artistas así son los que realmente representan lo lindo que tiene nuestra Argentina, esa energía, esa identidad que no se pierde.
Ana Faconti:
Qué importante que nuestra historia y nuestra cultura no se pierdan nunca, hay que mantenerlas vivas y transmitirlas de generación en generación, hay que pasársela a nuestros hijos para que conozcan de dónde venimos y valoren todo eso que nos identifica.
Sandro Aguilera:
Genios como él eran de otra madera, no hay duda de eso, porque lograban trascender el tiempo y el espacio con su arte, su encanto y esa humildad que los hacía aún más grandes, soy uruguayo y desde Montevideo lo escucho siempre Raul y me lleno de alegría con estas joyas del ayer, del presente y de siempre.
