Ramiro Acosta:
Buenas tardes yo lo hice el año pasado acá en Tucumán y nunca había oído latir mi corazón así, tan fuerte, como lo sentí al estar frente al Santísimo Sacramento del Altar, una experiencia que no se puede explicar del todo con palabras, porque es algo que te atraviesa por dentro, te calma y a la vez te emociona profundamente, como un encuentro muy íntimo y muy real con la fe
Marisa Ordoñez:
Emaús es lo mejor que me ha pasado en la vida, ahí pude reconocer a Cristo en la Santa Eucaristía de una forma que me cambió por dentro, es algo que no se puede explicar del todo, pero se siente profundamente en el corazón, gracias Dios por tanto, por acompañarme, por sostenerme y por tanto amor, te amo
Mateo Bossa:
Esa es una mirada personal que mucha gente comparte hoy en día, la idea de que la búsqueda de Dios puede vivirse de forma íntima, dentro de uno mismo, en lo cotidiano y en la conciencia de cada día, más allá de ritos, estructuras o intermediarios, aunque también hay quienes encuentran sentido justamente en esas prácticas comunitarias como las misas o los retiros, al final es una búsqueda muy personal y cada uno la vive a su manera según su fe y su experiencia de vida
Agustín Prieto:
Hola yo estoy escuchándolos a travez de la web desde la ciudad de Mendoza, y les cuento que tengo un hermano que vive en Colombia, él también quiso llevar esta experiencia allá, después de todo lo que viví yo acá cuando hice el retiro, se puso a averiguar y según lo que me contó le resultaba bastante costoso poder organizarlo en ese país, como que no es algo tan accesible para la gente común, y eso me dejó pensando en lo distinto que se vive esto según cada lugar, pero más allá de eso sigo agradecido por lo que significa Emaús en mi vida y por todo lo que uno aprende en ese encuentro con el Señor caminando al lado nuestro
Claudio González:
Buenas tardes yo soy de Emaús y reconocí al Señor cuando caminaba conmigo, en ese momento entendí muchas cosas que antes no veía, y desde ahí aprendí a perdonar de verdad, a soltar cargas y a mirar la vida con otro corazón, con más paz y con más amor hacia los demás
Fernanda Román:
Geniales, un humor inteligente, de esos que no se olvidan, que te hacen reír pensando y que dejan una marca por la creatividad y la forma única de hacer comedia, como pocas veces se vio en el humor argentino
Dana Ochoa:
Gracias Daniel Rabinovich, te extrañamos mucho, dejaste una huella enorme en Les Luthiers, un genio del humor inteligente, fino, de ese que no necesitaba agresión ni exageración para hacer reír, con una creatividad única que marcó a generaciones enteras y que sigue siendo un ejemplo de lo mejor del humor argentino
Ricardo Cabrera:
Buenos días, escuchando a estos grandes del humor, de la música, de toda una época, uno no puede evitar preguntarse dónde fuimos a parar, no solo los argentinos, sino el mundo entero, porque en gran parte se fue perdiendo esa cultura del respeto, de la pausa, de sentarse a escuchar, de emocionarse con un cuento, con una canción, con un programa de radio o una obra de teatro, antes todo eso era parte de la vida cotidiana, te reunía, te hacía reír, te hacía pensar, te hacía sentir acompañado, hoy todo parece más rápido, más frío, más descartable, y uno se queda con esa sensación de vacío, como si esa forma de vivir y de disfrutar se hubiera ido diluyendo, y la pregunta queda dando vueltas, qué nos pasó, en qué momento dejamos atrás todo eso que nos hacía bien, y si todavía estamos a tiempo de recuperarlo aunque sea un poco
Marcela Ramírez:
Este hombre es un grande de verdad, de esos que forman parte de la identidad cultural del país, don Luis es de los artistas que no solo hicieron reír, sino que contaron la vida misma del interior con una calidez única, sí, sería hermoso que en vida se le rinda un reconocimiento a su altura, porque hay figuras que trascienden el espectáculo y pasan a ser parte de la historia popular. Su obra es de esas que el pueblo siente propias, y no hay duda de que mucha gente lo iría a saludar con un cariño enorme, como reconocimiento a tantos años de alegría y relatos que ya son parte de todos nosotros.
Juan Manuel Dorrego:
Don Luis Landriscina es puro campo hecho palabra, es un cuentista de esos que no necesitan nada más que su voz y una historia bien contada para que uno se traslade directo a otra época, a otro ritmo de vida, a mí me trae recuerdos muy fuertes de familia, de mi viejo, de esas charlas de antes, cuando todo se vivía más despacio y con otra calidez, escucharlo es volver un poco ahí, a ese lugar donde las cosas simples tenían otro valor, y uno se ríe, pero también se emociona sin darse cuenta.
Álvaro Noriega:
Un maestro del humor de pueblo adentro, de esos que no te cuentan un chiste armado, sino que te parece que estás escuchando a un vecino de toda la vida relatando una historia. Don Luis Landriscina tiene esa cosa única, simple y profunda a la vez, que te hace reír sin esfuerzo, como si lo conocieras de siempre.
Cristina Arias:
Un verdadero genio Juan Carlos Verdaguer, de esos humoristas que no necesitaban groserías ni exageraciones para hacer reír, con una elegancia única en el escenario y un humor sano, inteligente y muy nuestro, un caballero del espectáculo que dejó una huella enorme en la comedia argentina. Qué lindo volver a escucharlo, hace años que no lo escuchaba al maestro
Enrique:
Un maestro del humor fino, de esos que hacían reír con elegancia y sin necesidad de exagerar nada. Qué grande Juan Verdaguer.
Rolando Nievas:
Un ser privilegiado con esa voz, un artista en toda la extensión de la palabra, son de se esos que no se repiten, que con solo escucharlos ya te marcan una época, y no tiene punto de comparación con lo que se escucha hoy, con esos “cantantes” que pasan sin dejar nada, esto era otra cosa, otra categoría.
Graciela Marin:
Nunca habrá nadie como él, qué locura lo que generaba esa voz, estas canciones eran otra cosa, te marcaban una época entera, maldita sea, esto sí era música de verdad, yse va a seguir escuchando por siempre, porque hay artistas que no mueren nunca.
Ricardo Arece:
La voz inconfundible de Barry White, junto con las suaves cuerdas de la guitarra de Ray Parker Jr., hacen de esta canción una verdadera joya. Música de la que no envejece jamás y que sigue emocionando como el primer día. Qué lindos recuerdos para los que tuvimos la suerte de vivir esa época.
Sonia Marengo:
Una de las grandes voces de la música romántica y sensual, natural, potente y suave como la seda, y cada vez que suena una canción de Barry White, es imposible no quedarse escuchando. Gracias por tanta música, maestro. Inolvidable.