06/01/2025
Geografía y tecnología: un estudio desmenuzó los pilares de la productividad del campo argentino
Fuente: telam
Es el país número 2 del mundo en superficie cultivable per cápita y el 16, sobre 197, en reservas de agua. Goza de variabilidad ambiental y suelos versátiles. Y en los últimos 35 años introdujo innovaciones que aumentaron 250% su producción agrícola
>Argentina se caracteriza por la amplitud territorial y la aptitud del suelo agrícola, especialmente por lo que se conoce como “Pampa Húmeda”. En este contexto, no sólo es el octavo país más extenso del mundo y el cuarto de América (por detrás de Canadá, Estados Unidos y Brasil), sino que de acuerdo con la FAO cuenta con la octava superficie cultivable más grande del mundo.
“La vasta superficie agrícola del país permite el desarrollo de la agricultura extensiva, que posibilita aprovechar las economías de escala en producciones de los principales cultivos extensivos”, explicaron.
El territorio argentino se distingue no solo por su vasta extensión, sino también por la gran variabilidad ambiental, lo que hace que sea uno de los pocos países que cuenta con todos los órdenes de suelos. Por esta razón, los suelos en Argentina se caracterizan por una gran versatilidad en la fertilidad y aptitud para la actividad agrícola.“De esta combinación, surge una de las áreas agrícolas más fértiles del mundo, la Pampa Húmeda. Esta región del centro-este argentino, que se extiende parcialmente hasta Uruguay, cuenta con suelos tipo molisoles, considerados bastante fértiles y aptos para la agricultura”, precisaron desde la BCR.Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, 2011), los molisoles se concentran en solo cuatro regiones del mundo. Además de la Pampa Húmeda; se encuentran en las Grandes Planicies de Estados Unidos y el sur de Canadá, y en un cinturón discontinuo que abarca el sureste de Europa —con énfasis en Ucrania y partes de Rusia— hasta el noreste de China, en el centro de Asia.En cuanto a los recursos hídricos, Argentina ocupa el puesto 16 entre los 197 países clasificados por la FAO en términos de reservas de agua, con 876 kilómetros cúbicos, lo que representa el 2% de las reservas mundiales.
De acuerdo al informe de la BCR, el ranking es liderado por Brasil (8.647 km³), Rusia (4.525 km³) y Estados Unidos (3.069 km³). Además, parte del territorio argentino, junto con áreas de Brasil, Paraguay y Uruguay, integra el Acuífero Guaraní, uno de los mayores reservorios de agua dulce del planeta. Este recurso abarca 1,2 millones de kilómetros cuadrados y contiene aproximadamente 37.000 km³ de agua, consolidándose como una fuente estratégica para la región.La innovación y adaptación tecnológica constituyen aspectos distintivos del sector agroindustrial argentino, desempeñando un papel clave en el sostenido crecimiento de la productividad agrícola a lo largo del tiempo.En el caso de los cultivos extensivos para la historia reciente, mientras la superficie sembrada en Argentina se duplicó desde 1990/91 hasta la actualidad, pasando de sembrarse 20 millones de hectáreas a poco más de 40 M ha, la producción total aumentó tres veces y media, pasando de 40 millones de toneladas a un récord histórico de 141,5 millones en la campaña 2018/19. En este sentido, el crecimiento de la producción no provino solo de una expansión del área cultivada, sino que se registró un gran incremento de la productividad.“Este crecimiento exponencial de la productividad se encuentra estrechamente relacionado con la adopción de tecnologías innovadoras que impactaron sobre los modos de producción”, señalaron desde la Bolsa de Comercio de Rosario.- Agricultura de precisión. La AP es una estrategia de gestión que recoge, procesa y analiza datos temporales, espaciales e individuales de plantas y animales y los combina con otras informaciones para tomar las decisiones de manejo de acuerdo con la variabilidad estimada. Ello, para mejorar la eficiencia en el uso de recursos, la productividad, la calidad, la rentabilidad y la sostenibilidad de la producción agrícola.
- Siembra directa. Se define como la práctica de implantar un cultivo sin labrar la tierra previamente, concepto que en los últimos años ha evolucionado a lo que se conoce como agricultura regenerativa.
“Este modelo combina la ausencia de laboreo con una cobertura permanente del suelo a través de cultivos y residuos de cosechas anteriores, mejorando así la eficiencia en el uso del agua. La siembra directa ayuda a preservar la estructura del suelo, disminuye el riesgo de erosión y mejora el ciclo del carbono. La contraparte es que demanda más fertilizantes y productos agroquímicos que en la siembra convencional”, señalaron los especialistas de la BCR.- Organismos Genéticamente Modificados (OGM). La modificación genética de los cultivos ha generado beneficios significativos para productores y consumidores. Entre sus ventajas destacan el aumento del rendimiento bajo condiciones adversas o determinados factores limitantes, la extensión de la frontera agrícola, la reducción en el uso de fitosanitarios y las emisiones de gases de efecto invernadero.
- Fitosanitarios y fertilizantes. A pesar de que Argentina aún enfrenta desafíos para lograr una reposición óptima de nutrientes, el consumo de fertilizantes ha mostrado un crecimiento exponencial en las últimas décadas, aumentando cerca de un 3.000% entre 1990 y 2021. Sin embargo, en los últimos dos años, la adopción ha disminuido debido a los impactos de la sequía en la producción agrícola.- Ecosistema AgTech. En el último tiempo, el foco puesto en las interrelaciones entre los desarrollos innovadores y los diversos actores que conforman o determinan la cadena agroindustrial llevó a definir el Ecosistema AgTech, dotándolo de una visión sistémica e institucional. Así, más allá de los drones y satélites, nuevos softwares de gestión, trazabilidad y comercialización, incluyendo la tecnología blockchain, y desarrollos biotecnológicos, entre otros; comienza a formarse una red de empresas tradicionales, productores, startups, incubadoras, institutos de investigación y desarrollo, inversionistas en “venture capital” y demás actores, que colaboran en el desarrollo e implementación de tecnologías innovadoras aplicadas a la agricultura.
Fuente: telam

