10/01/2026
La oscura trama de prostitución detrás de los karaokes coreanos del Bajo Flores
Fuente: telam
Un caso de trata de personas investigado por la PROTEX, que se desarrolla hace casi una década en Comodoro Py, revela una historia de explotación detrás de las canciones y las rondas de cerveza. La paradoja clave en el expediente que podría beneficiar a los acusados
>B.H.K, alias “Manuel”, recibió la extensión de su prisión preventiva el miércoles último, una medida dictada por el Tribunal Oral Criminal Federal N°8 y luego confirmada por la Cámara Federal de feria, con los jueces Ángela Ledesma, Javier Carbajo y Mariano Hernán Borinsky. “Manuel”, de 49 años y oriundo de Corea, deberá permanecer encerrado seis meses más, a la espera de lo que le toca.
El delito en cuestión: trata de personas, con un caso investigado por la PROTEX, a cargo de los fiscales Alejandra Mangano y Marcelo Colombo.
Todo esto habría ocurrido en una serie de pequeñas habitaciones, detrás de cortinas de flecos, en karaokes del barrio porteño Bajo Flores, donde los hombres cantan ebrios y se desatan.
Un El contraste con “Manuel” y su banda es significativo, al menos según la hipótesis del caso. Que, supuestamente, trafiquen mujeres del otro lado del mundo para tener sexo -cuando las asiáticas suelen ser víctimas de trata laboral- es, por lo menos, altamente infrecuente.
La historia de “Manuel” y su banda se arrastra en Comodoro Py desde 2016, cuando un llamado anónimo a la línea 145 del Programa Nacional de Rescate aseveró que en el karaoke “Luxury”, ubicado en la calle Lautaro al 1200, se comerciaba sexo además de canciones ebrias. Allí, de acuerdo al reporte posterior, varias mujeres surcoreanas eran “explotadas sexualmente, extorsionadas y amenazadas”.Luego, se encontró otro karaoke en la calle Remedios de Escalada. La situación era casi idéntica. Las mujeres surcoreanas que descubrieron los detectives allí tenían una explicación: “Atendían” a clientes que, precisamente, solo querían hablar en coreano.
Sin embargo, en 2018, la Sala I de la Cámara Federal dictó la falta de mérito para “Manuel” y sus cómplices. Sus explicaciones fueron poco verosímiles, por decirlo de una forma gentil.
Luego, la historia cambió. Tomó un tiempo. El 29 de diciembre de 2023, dos locales en las calles Carabobo -ligados a “Manuel”- y otro garito en la avenida Asamblea fueron allanados por la División Trata de Personas de la PFA.
Otros tres nuevos cómplices, entre ellos su primo, se negaron a ser indagados. En los allanamientos, se encontró a una chica de 17 años que era explotada sexualmente.
Así, los cuatro terminaron procesados con prisión preventiva por la jueza Servini, con un embargo de $80 millones. “Manuel”, apreciado en su comunidad por su fluido uso del español, fue identificado como el presunto dueño del local de la calle Lautaro. Un testigo de identidad reservada entregó su número de teléfono. La dirección ligada a ese número resultó ser, precisamente, la casa de “Manuel”. Otros en el barrio coreano lo retrataron como “un cobrador” de locales nocturnos.“David”, primo de Manuel, terminó con el teléfono intervenido. Una conversación con un remisero fue particularmente reveladora. El remisero dijo: “Puterío coreano. Acá, en Carabobo, entre Santander y Varela viste; hay tres puteríos, y ahí se labura muy bien, con las putas y los clientes”.
Las mujeres en el presunto prostíbulo negaron abonarle el porcentaje al presunto cafisho. Sin embargo, en una conversación telefónica que es parte de la causa, una de ellas afirmó: “Vos pensá que nosotras hacíamos una sala 30 lucas, él se quedaba con 15, porque se tenía que quedar con la mitad, vos pensá que si vos hacías una salida vos te llevabas el 50″.
Un investigador clave asevera: “En un juicio, una habitación con baño en suite no prueba nada. Dispensers de preservativos hay en cualquier restaurante. Las tareas de inteligencia, básicamente, no se hicieron dentro de los locales mismos”.
Fuente: telam


