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El vino sin alcohol gana terreno y el malbec argentino aparece como gran apuesta
La tendencia de los vinos sin alcohol crece a nivel mundial y ya despierta interés en la industria argentina, donde el malbec comienza a posicionarse como una de las variedades más buscadas para nuevos desarrollos internacionales y tecnológicos dentro del competitivo mercado vitivinícola.
El crecimiento de los vinos sin alcohol ya dejó de ser una curiosidad dentro de la industria vitivinícola y empieza a convertirse en uno de los grandes debates del mercado global. En el marco de Vinexpo Americas, especialistas y empresarios analizaron el fenómeno que avanza con fuerza entre consumidores jóvenes y mercados internacionales.
Una tendencia que no deja de crecer
Uno de los referentes que habló sobre este cambio fue Jerome Schehr, fundador de The New Wave Company, quien aseguró que la categoría atraviesa un proceso similar al que vivió la cerveza sin alcohol hace más de una década.
Según explicó el empresario, actualmente los vinos desalcoholizados representan cerca del 1% del mercado mundial, aunque consideran que el crecimiento será sostenido en los próximos años impulsado principalmente por consumidores de la Generación Z y personas que buscan hábitos más saludables.
“La cerveza sin alcohol ya representa cerca del 10% del mercado global”, señaló Schehr durante su participación en el evento internacional.
“No es jugo de uva”
Durante la entrevista, el empresario buscó derribar uno de los prejuicios más instalados alrededor de este tipo de bebidas y fue contundente al aclarar: “No es jugo de uva”.
Schehr explicó que el proceso comienza siempre con un vino tradicional ya elaborado y de alta calidad, que luego atraviesa una etapa técnica para retirar el alcohol intentando conservar aromas, cuerpo y estructura.
Además, remarcó que se trata de un procedimiento complejo y costoso, ya que implica una doble elaboración y una pérdida aproximada del 15% del volumen total durante la extracción del alcohol.
El desafío de los vinos tintos
Desde la organización de Vinexpo Americas, la directora Grace Ghazale coincidió en que uno de los mayores desafíos técnicos actuales sigue siendo el vino tinto.
Mientras los rosados y espumantes logran mejores resultados, mantener profundidad, equilibrio y personalidad en un tinto sin alcohol todavía representa uno de los grandes objetivos de la industria.
En ese contexto, el malbec argentino comenzó a captar la atención de productores internacionales debido a sus características particulares.
El malbec argentino, en la mira
Schehr reconoció que actualmente está buscando vinos tintos argentinos para futuros proyectos de desalcoholización y destacó especialmente el potencial del malbec por su cuerpo y concentración frutal.
“Pensé en los vinos argentinos por su cuerpo fuerte y mucha fruta”, explicó el empresario, quien considera que esas cualidades permiten conservar mejor la identidad del producto luego del proceso de extracción del alcohol.
La tendencia aparece además como una nueva oportunidad para bodegas argentinas que buscan ampliar mercados y llegar a consumidores más jóvenes en un escenario internacional donde los hábitos de consumo cambian rápidamente.
Una industria que busca adaptarse
Más allá del crecimiento comercial, Schehr sostuvo que la categoría también representa una herramienta de supervivencia para la vitivinicultura tradicional, especialmente en países europeos donde el consumo de vino comenzó a disminuir de manera sostenida.
Actualmente, The New Wave Company produce alrededor de 100 mil botellas anuales dentro de la categoría sin o bajo alcohol y proyecta que ese segmento represente cerca del 30% de su portfolio en los próximos cinco años.
El debate todavía genera incomodidad en sectores tradicionales del mundo del vino, aunque cada vez más referentes coinciden en que el fenómeno ya dejó de ser una moda pasajera para transformarse en un cambio estratégico dentro del negocio vitivinícola global.
Redacción: La Folk Argentina


