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La ganadería argentina logra el mayor peso de faena en más de tres décadas
Los datos oficiales revelaron que durante mayo el peso promedio de la res bovina faenada alcanzó los 240 kilos, la cifra más alta desde 1990 y una señal positiva para un sector que apuesta a crecer con más productividad.
La ganadería argentina continúa mostrando indicadores que reflejan una mejora en la productividad y en la planificación de largo plazo. De acuerdo con datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, durante mayo el peso promedio de la res bovina faenada alcanzó los 240 kilogramos, convirtiéndose en el registro mensual más alto de los últimos 36 años.
El dato representa un hito para el sector y marca una tendencia que comenzó a consolidarse durante los últimos meses. Desde el organismo nacional destacaron que este resultado evidencia un mejor aprovechamiento del potencial de crecimiento de los animales y una mayor eficiencia en los sistemas productivos.
Durante los primeros cinco meses de 2026, el peso promedio de faena se ubicó en 236 kilogramos por res, superando en seis kilos el promedio registrado en el mismo período del año pasado. Además, la comparación interanual muestra que mayo registró un incremento de ocho kilos por animal respecto al mismo mes de 2025.
Los factores que impulsan la mejora productiva
Entre las principales razones que explican este crecimiento aparecen las mejores condiciones económicas para el engorde de hacienda. La relación favorable entre el costo de la alimentación y el valor del ganado en pie generó incentivos para extender los ciclos productivos y sumar más kilos antes de la comercialización.

A esto se agrega un mayor desarrollo de la etapa de recría, considerada clave para incorporar peso de manera eficiente antes de la terminación final de los animales.
Otro dato relevante es el alto nivel de ocupación que presentan actualmente los corrales de engorde, situación que refleja una fuerte apuesta del sector por aumentar el peso de venta y mejorar los rendimientos productivos.
La estabilidad económica favorece las inversiones
Desde el Gobierno también remarcaron que estos resultados comienzan a consolidarse en un contexto de mayor previsibilidad económica, una condición que históricamente fue reclamada por los productores ganaderos.
La posibilidad de proyectar inversiones y planificar ciclos productivos de varios años permite tomar decisiones estratégicas en una actividad donde los resultados no se observan de manera inmediata, sino que requieren tiempo, capital y continuidad.
Para el sector, los números alcanzados durante mayo representan una señal alentadora y muestran que la combinación entre mejoras productivas y condiciones económicas más estables puede traducirse en una mayor generación de carne y en un crecimiento sostenido de la actividad ganadera argentina.
Redacción: La Folk Argentina

