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El “Steve Jobs” del vino celebra las 25 cosechas del primer Malbec perfecto argentino
La historia de Paul Hobbs y Viña Cobos refleja cómo una apuesta por el Malbec transformó al vino argentino en un referente mundial, con una etiqueta que alcanzó el primer puntaje perfecto y abrió una nueva etapa para la vitivinicultura nacional.
La historia de Viña Cobos es también la historia de una transformación que cambió para siempre la imagen del vino argentino en el escenario internacional. Lo que comenzó como un proyecto impulsado por la convicción de un enólogo estadounidense terminó convirtiéndose en uno de los mayores casos de éxito de la vitivinicultura nacional. A 25 años de la primera cosecha de Cobos Malbec, la bodega celebra un recorrido que posicionó a la Argentina entre las grandes potencias del vino.

El visionario que apostó por Mendoza
Cuando Paul Hobbs llegó por primera vez a Mendoza, en 1988, el Malbec todavía era una variedad con enorme potencial, pero lejos de convertirse en el sello distintivo del país. Formado en Química y Enología, Hobbs integró el equipo fundador de Opus One, el prestigioso proyecto desarrollado por Robert Mondavi y Baron Philippe de Rothschild, una experiencia que marcaría su carrera.
Sin embargo, fue en suelo mendocino donde encontró el desafío que cambiaría su historia profesional. Invitado por Nicolás Catena Zapata para colaborar en el desarrollo de un Cabernet Sauvignon de clase mundial, descubrió que el verdadero tesoro estaba en el Malbec y en el extraordinario potencial de los terroirs argentinos.
Su capacidad para identificar viñedos excepcionales llevó al reconocido crítico Robert Parker a definirlo como un auténtico "perro trufero", mientras que la revista Forbes lo bautizó como el “Steve Jobs del vino”, por la manera en que revolucionó la percepción internacional sobre los vinos argentinos.

Un proyecto que nació como un "garage"
En 1998, Hobbs fundó Viña Cobos en Agrelo, junto a Andrea Marchiori y Luis Barraud. En sus comienzos no contaban con bodega propia ni viñedos, por lo que el propio enólogo definió aquellos primeros pasos como un verdadero "proyecto de garage".
Un año más tarde nació la primera cosecha de Cobos Malbec, en un momento donde Argentina todavía buscaba hacerse un lugar entre los grandes productores del mundo y el Malbec era prácticamente desconocido para muchos consumidores internacionales.
La apuesta implicó años de investigación, selección de parcelas, evaluación de distintos viñedos, cambios en los métodos de elaboración, nuevas técnicas de crianza y la incorporación de regiones como el Valle de Uco, además de los históricos viñedos de Luján de Cuyo.

El primer vino argentino con 100 puntos
El gran reconocimiento internacional llegó en 2014, cuando el Cobos Malbec Marchiori 2011 obtuvo 100 puntos del prestigioso crítico James Suckling, convirtiéndose en el primer vino sudamericano en alcanzar una calificación perfecta.
A partir de ese momento, la etiqueta volvió a conseguir puntajes máximos en distintas oportunidades y se consolidó como uno de los vinos más prestigiosos del planeta, demostrando que Argentina podía competir de igual a igual con las regiones vitivinícolas más reconocidas del mundo.

Una bodega que siguió creciendo
Con el paso de los años, Viña Cobos amplió su estructura productiva y hoy trabaja junto a unos 60 productores distribuidos entre Luján de Cuyo y el Valle de Uco, además de contar con viñedos propios en algunas de las zonas más destacadas de Mendoza.
La empresa también atravesó cambios societarios con la salida de Andrea Marchiori y Luis Barraud, mientras Molinos Río de la Plata se incorporó como socio capitalista para acompañar la expansión del proyecto.
Otro de los grandes hitos llegó en 2022, cuando Cobos Malbec ingresó a La Place de Bordeaux, la red de distribución de vinos finos más importante y exclusiva del mundo, un reconocimiento reservado para muy pocas etiquetas internacionales.

Un legado que sigue creciendo
Después de más de cuatro décadas de trayectoria, Paul Hobbs acumula más de diez vinos con puntajes perfectos y desarrolla proyectos vitivinícolas en Estados Unidos, Francia, España, Armenia y Argentina.
Sin embargo, gran parte de su legado continúa ligado a Mendoza, donde convirtió al Malbec en un verdadero símbolo de excelencia internacional. A 25 cosechas de aquel primer Cobos Malbec, la bodega no solo celebra un aniversario, sino también una historia que cambió para siempre el lugar del vino argentino en el mundo.
Redacción: La Folk Argentina


