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FESTIVAL DE COSQUIN 2016

29 de enero de 2016

Cosquín bailó cumbia además de zambas y chacareras

La sexta luna vibró con La Callejera y Los Palmeras, la sorpresa del festival. Peteco Carabajal vivió un momento incomodísimo en el arranque de su show, que luego tuvo un cierre antológico.

Un comienzo desconcertante y un final antológico. Así se puede resumir la actuación de Peteco Carabajal, número central en la sexta luna de este Cosquín 2016. Lo que debería haber sido una hermosa sorpresa, terminó como una desprolijidad total debido a unos graves problemas con el sonido. El santiagueño decidió comenzar su actuación cantando entre el público, pero la idea se vio absolutamente opacada por frituras, acoples y cortes en el micrófono y en la guitarra.

Lo inentendible del caso fue que tras las fallas en el primer tema, Peteco siguió intentándolo y los problemas continuaron en todo el segmento de "himnos" (casi como burla del destino, uno de los temas elegidos fue Si se calla el cantor) que el santiagueño había preparado para conectarse con la plaza en el arranque. Tras los cinco primeros temas, recién en ese momento decidió ir hacia el escenario. Aunque tanto el cantante como el público pusieron la mejor actitud (es cierto que hubo chiflidos, pero sólo unos pocos), el daño ya estaba hecho. Una verdadera lástima.

Después de interpretar algunos temas más, Peteco se comunicó verbalmante con la plaza, sin embargo no hizo mención al incidente. Por fortuna, al final tuvo revancha. Tras poco más de una hora de actuación, el cierre con el público cantando Digo la mazamorra y Puente carretero abajo de la lluvia y los relámpagos de fondo, fue verdaderamente antológico.

Así arrancó
Otra vez la apertura tenía un motivo extra para prestarle atención, ya que se producía el debut en esta edición del ­Ballet Folklórico Nacional para el Himno a Cosquín, que continuará hasta el final del fes­tival. El conjunto presentó un cuadro impecable y muy bien trabajado, pero sin transmitir la emoción que por ejemplo se sintió con el ballet ganador del PreCosquín en la jornada del miércoles.

La sexta luna pintaba para baile. Y eso se notó en una plaza que desde el comienzo nomás tenía ánimo de entregarse a la danza, aprovechando los espacios libres que se ofrecían en una poco poblada Próspero Molina (la ocupación arañó un razonable 50 por ciento) y en el cada vez más concurrido “patio”, una de las nuevas apuestas que realmente está funcionando muy bien en la presenta edición.

La Callejera, grupo consagrado por la plaza y el festival el año pasado, tuvo la posibi­lidad de cumplir con el ritual de abrir una luna (históricamente la consagración tocaba en la de apertura de la siguiente edición), algo que no siempre se terminaba de consumar en ediciones anteriores. Y cumplió con creces el compromiso. "Buenas noches compadres y comadres" dijo su cantante Ariel "Chaco" Andrada y arrancó con un himno del folklore chileno, Yo vendo unos ojos negros para pegarle una chacarera de monte y una sentida chamarrita ("el documento nacional de identidad de Entre Ríos", según Andrada). El bis fue con un popurrí andino que la plaza agredció bailando. La banda está afianzada y la conexión con el público cada vez más fuerte.

La Callejera en Cosquín 2016. Fotos gentileza Daniel Caballero/Prensa del festival.

Cumbia nena
Otro gran atractivo de esta luna era el bloque presentado por la Secretaría de Cultura de Santa Fe, que incluyó primero a Jorge Fandermole y luego a Los Palmeras, dos íconos de esa provincia. El trovador rosarino cautivó con sus dulces armonías, desdeLa luminosa (una chacarera que compuso junto a Raúl Carnota) hasta el cierre con ese hermoso himno como es Sueñero.

Sexta luna en Cosquín 2016. Fotos gentileza Daniel Caballero/Prensa del festival.

Más tarde, cuando comenzó a sonar ese hitazo que es Bombón Asesino, el público estalló: la legendaria banda de cumbia debutaba así en Cosquín. El público subido a las butacas no paró de bailar en todo el show que duró poco más de media hora y en el que repasaron esos clásicos a prueba de cuerpos aburridos. Hubo bis y hasta pedido de más, pero la dosis de cumbia fue justa y necesaria. ¿Alguien puede discutir a esta altura que ya es parte de nuestro folklore?

Sexta luna en Cosquín 2016. Fotos gentileza Daniel Caballero/Prensa del festival.

Otro que debutó en Cosquín fue Fabricio Rodríguez, que tuvo un paso con altibajos. El villamariense mostró una banda ajustada y un coro invitado que le dio un color interesante a un show demasiado cambiante, lo que no terminó de afirmar la propuesta. Encima apeló al infalible aunque un poco trillado recurso a esta altura de tocar y cantar la chaya Carnaval en La Rioja para levantar a un público que no opuso demasiada resistencia. Para cerrar, mostró su curiosa versión de Sólo le pido a Dios. Tal vez podría haber elegido otro tema para homenajear a León Gieco.

Sexta luna en Cosquín 2016. Fotos gentileza Daniel Caballero/Prensa del festival.

"Gracias por ser tan respetuosos con canciones que la mayoria no conoce", dijo Laura Ros tras tocar algunos de los sensibles y personales temas de su autoría que se pueden escuchar en sus tres discos editados. Presentó un formato acústico, con Juan Martín Medina como invitado y le robó unos interesantes aplausos a una plaza que, como se dijo, estaba más predispuesta para el baile. ¡Qué aire fresco le otorgan las canciones propias al festival! Todo un mérito. 

Sexta luna en Cosquín 2016. Fotos gentileza Daniel Caballero/Prensa del festival.

En la carrera por la consagración
La actuación más compacta y atractiva de la sexta luna fue sin dudas la de Orellana-Lucca. El dúo santiagueño arrancó con una introspectiva Zamba del arribeño con fotos de su carrera en las pantallas (¡cómo cambiaron con los años!) y luego decidieron presentar varios temas de su reciente disco Hermanos. Editar un doble en esta época de descargas es toda una quijotada. Se celebra el riesgo que tomaron de ampliar los horizontes, como cuando interpretaron El Cosechero de Ramón Ayala o invitaron a Pachi Herrera, uno de los charanguistas más convincentes de un tiempo a esta parte que acaba de publicar Variablemente, un material muy recomendable. Volviendo con los exPresagio, tuvieron un gran cierre de la mano de Chacarera de los patios, se llevaron la ovación de la plaza y se anotan en la conversación por el premio consagración.

Sexta luna en Cosquín 2016. Fotos gentileza Daniel Caballero/Prensa del festival.

El santafesino Diego Arolfo fue otro que tuvo que lidiar con el sonido, aunque el músico integrante de la banda del Chango Spasouk pudo reponerse y redondear una sentida actuación. Acto seguido subió al escenario Néstor Garnica, quien hizo pasear a la plaza con los sonidos de su violín, de la música clásica a la psicodelia chayera. Y más tarde, la joven Milena Salamanca mostró su dulce voz dentro de un repertorio irregular.

Sexta luna en Cosquín 2016. Fotos gentileza Daniel Caballero/Prensa del festival.

Tras el disgusto por lo de Peteco, otra pena fue lo que ocurrió en el regreso de la Cacharpaya, ya que con la lluvia casi torrencial que se largó en el arranque de La Instrumental Salamanquera, en la plaza quedaron algunos pocos bailarines desafiantes. El sábado habrá revancha. 

No tan amistoso
En la tarde del jueves se jugó el partido de fútbol entre los músicos y los periodistas, un clásico que comenzó a disputarse en 1971, según recordaban los memoriosos en el predio del Iose, y el se vistió de goleador. ¿El resultado? Empate 1-1, idéntico marcador que el año pasado. En el trámite del encuentro, los trabajadores de prensa fueron superiores y abrieron el marcador con un tiro libre, pero los artistas hicieron honor a la eficacia y en su primera llegada igualaron con un disparo certero de ­Peteco. Otros músicos que participaron: Musha Carabajal, Blas Sansierra, Jana Banegas y Homero, hijo de Peteco entre otros tantos "Carabajales". Es que hace un tiempo que el equipo está copado por la gran familia santiagueña. Eso sí, algunos de los más jóvenes deberían entender que aunque todos quieran ganar, se trata de un partido verdaderamente amistoso. 
 (FUENTE:La Voz del Interior:Por Andrés Fundunklian/Fotos:Javier Cortez)

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