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NOTICIAS DE TANGO

15 de marzo de 2016

Hay poco espacio para el tango si no trabajás para el turista afirmo Néstor Marconi

El bandoneonista, que cumple 50 años de trayectoria musical, reflexionó sobre la actualidad del tango, protagonizada por "excelentes instrumentistas" que, sin embargo, aseguró, "no tienen quién los escuche".

Figura de enorme recorrido en el género, compañero de escenario de los próceres de la estética, Marconi, de 73 años, enfatizó el esfuerzo que deben hacer los músicos contemporáneos que "tienen pocas posibilidades para tocar en Buenos Aires y se tienen que inventar un escenario para vivir del oficio".

"Hay una realidad viva del tango que está empujada por músicos jóvenes y ya no tan jóvenes, que conocen el género, su historia, aunque tienen el problema de que no existen lugares donde mostrar lo que hacen. Pero, en lo estrictamente musical, es un momento que tiene mucha fuerza", afirmó el bandoneonista en diálogo con Télam.

"Hablamos muchas veces con los músicos de mi generación de los tiempos de Caño 14, de Michelángelo, de todos los lugares que había para el tango. Ahora funcionan algunos lugares turísticos, que tampoco son tantos igual, y lo que está afuera de ese circuito es un trabajo que se hace a pulmón. Hoy el mismo músico tiene que generar el espectáculo, producirlo y tocar", apuntó.

Marconi, quien fuera bandoneonista del memorable sexteto de Enrique Francini, ha compartido escenarios con artistas que trascendieron fronteras y lenguajes como Marta Argerich, Lalo Shifrin y Yo-Yo Ma. Ahora, con 50 años de carrera, lejos de sus comienzos en los estudios de LT3 de Rosario, el bandoneonista santafesino se apresta a ofrecer dos conciertos en el Café Vinilo de Palermo (Gorriti 3780), los miércoles 23 y 30 de marzo desde las 21.

Tocará el fueye en formato de quinteto, acompañado por Pablo Agri (violín), Leonardo Marconi (piano), Esteban Falabella (guitarra) y Juan Pablo Navarro (contrabajo).

"Con el quinteto tocamos muy esporádicamente porque no hay muchas posibilidades de salas así que cada vez la tendencia es hacia formatos más chicos", apuntó.

A propósito del cumplimiento de sus 50 años de trayectoria, que en parte se reflejan en el estilo de arreglos y el repertorio de su último disco, "Robustango" (2014), Marconi reflexionó sobre la vigencia del lenguaje que mejor sabe interpretar.

- ¿Qué diferencias observa en la formación de los músicos de hoy y los del tiempo de oro de las orquestas de tango?
- Hoy hay notables instrumentistas. También van a aparecer letristas. Pero la cuestión es que hoy el poeta escribe algo y quién lo canta, quién lo graba. Es todo un problema. Los músicos de hoy son muy buenos, pero quizá lo que les falta es potrero, si lo decimos en términos futbolísticos. Porque hoy para tocar se tienen que inventar un escenario.
Si enfocamos la cuestión en el bandoneón, la escuela del instrumento de este tiempo es muy superior a la nuestra. Antes los bandoneonistas se hacían un poco a los golpes. Hoy el instrumento tiene un estudio que en otro tiempo tenían el piano o el violín, pero que le estaba negado al bandoneón.

- ¿Cuáles fueron los instrumentistas que, más allá de sus otras virtudes musicales, forjaron un desarrollo del lenguaje solista del bandoneón?
- Todo músico es una fusión de muchos otros, de muchas músicas. Pero destaco a Pedro Laurenz, de quien tengo el honor de tener uno de sus bandoneones. Ya en su época generó un lenguaje diferente del instrumento.
Después, claro (Aníbal) Troilo y (Astor) Piazzolla, aunque Piazzolla aportó más en lo musical que en relación con el instrumento en sí, además de que se constituyó en un eslabón con las siguientes generaciones.Fuente/Telam

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