La compañía subió una versión de “La Misa Criolla” y planean también publicar videos de sus bailarines. Habla su director Mariano Luraschi.

Mariano Luraschi es director del Ballet Folklórico Nacional desde fines de 2019, cuando Silvia Zerbini renunció a este puesto, del que Luraschi era subdirector. La cuarentena encontró al BFN con su actividad preventivamente suspendida. Cuenta Mariano Luraschi: “Habíamos empezando a ensayar el Juan Moreira de Margarita Fernández y dos días después empezó esta situación. Ya se sabe: en la danza estás todo el tiempo transpirado y en contacto muy estrecho con los otros. Decidimos entonces parar, porque aún sabiendo poco de lo que ocurría podía ser riesgoso. Mariela Bolatti, al frente de la Dirección de Organismos Estables del Ministerio de Cultura, nos autorizó; luego la suspensión se extendió a los otros organismos. Después de una semana de quietud se armó una maravillosa mesa de trabajo para discutir sobre cómo estar en movimiento y a la vez presente en las redes. En nuestro caso, hablamos de hacer tutoriales de danza pero se me ocurrió que el Ballet Folklórico podía pensar más bien en disparadores.

-¿En qué sentido?

-No enseñar a bailar un “gato” o una chacarera, porque no me parece bueno dar todo servido. Hoy existen mil maneras de entender el folclore y mil teorías. Me imaginé entonces pequeños videos de los bailarines en medio de su cotidianeidad, sin correr los muebles ni sacar a los hijos. Les pedí que brindaran pequeñas herramientas, pero no de una manera cerrada.

Mariano Luraschi, el director del Ballet Folklórico Nacional. Fotos: Mariano Longoo

Mariano Luraschi, el director del Ballet Folklórico Nacional. Fotos: Mariano Longoo

-¿Podrías dar algunos ejemplos?

-Para las primeras experiencias elegí bailarines de la compañía que fueran además matrimonios en la vida real, de los que hay varios; porque para los que viven solos es preciso pensar bien las soluciones técnicas de filmarse, la colocación de la cámara, etcétera. Como no era fácil dirigir a gente que no está en el mismo espacio conmigo, pensé que era mejor confiar en esos artistas y dejarles la libertad para crear a partir de los temas que yo propuse; sólo delineamos algunos aspectos en las charlas telefónicas. Adrián “el Polaco” Vergés tomó el tema del malambo que yo le propuse –las diferencias entre malambo norteño y sureño-, pero lo explica prácticamente sin moverse. Y en el mismo video su esposa Agustina Vigil habla de una manera muy natural del lenguaje de la pollera de la mujer en el folclore. Terminan los dos bailando una “huella” en la terraza de su casa con su hijita en brazos. Federico Santucho y Sabrina Castaño tomaron el tango, no enseñándolo a bailar, sino exponiendo cómo es la pisada, el abrazo, el caminar. Y terminan bailando desde un ángulo especial que pensaron para la cámara. A Rodrigo Colomba y Jimena Visetti les pedí algo sobre chamamé e hicieron una cosa muy poética, con un texto en off y bailando ellos con su nenita cerca. Otro video es de Alfredo Ribalta y Soledad Diz sobre la importancia de la mirada en la danza folclórica, es decir, la conexión con el otro.

-¿Hay otros proyectos para este período?

-Estamos viendo con el programador Raúl Marego la posibilidad de armar giras virtuales a partir de obras que el BFN llevó a teatros y otro tipo de espacios en distintas provincias y localidades; utilizaríamos filmaciones en vivo que se hicieron en cada momento.

 

Una imagen de "La Misa Criolla", por el Ballet Folklórico Nacional. Fotos: Mariano Longoo

-Finalmente, ¿cómo se te ocurrió ese homenaje hermoso a la zamba que subieron a Facebook los últimos días?

-Pensé que la compañía tenía que aparecer de una forma artística y para eso, qué mejor que una zamba. Elegí una tan popular como Zamba de mi esperanza, cantada por Yamila Cafrune. Bailarines, técnicos, asistente y administrativos nos filmamos en nuestras casas y luego lo editamos con Mariano Longo. Cada video que llegaba nos emocionaba: los hicieron con sus maridos, esposas, hijos, madres; en fin, en el marco y la realidad de este momento.

La Misa Criolla, un clásico del Ballet Folklórico Nacional

Puede encontrarse ahora, y por dos semanas más en las redes del Ballet Folklórico Nacional, la filmación de una pieza paradigmática de la compañía: La Misa Criolla.

La Misa Criolla, por el Ballet Folklórico Nacional. Fotos: Mariano Longoo

La Misa Criolla, por el Ballet Folklórico Nacional. Fotos: Mariano Longoo

Había sido creada en 1996 por Norma Viola -legendaria compañera de Santiago Ayala el Chúcaro y estrechamente vinculada al BFN- a partir de la famosa obra de Ariel Ramírez y Félix Luna. Cuando fue repuesta más tarde por Mariano Luraschi, usó las filmaciones con la propia Norma dirigiendo y sus propios recuerdos como intérprete: “La Misa Criolla, en primer lugar, es para mí musicalmente hablando, una obra fundamental del folclore argentino que sigue gozando de una popularidad extraordinaria. Sé que el Chúcaro tenía una versión anterior a la actual del BFN, con ideas avanzadas para ese momento; por ejemplo respecto de la iluminación. Después Norma Viola monta su coreografía con todo su bagaje de danza clásica y moderna, especialmente el lenguaje de Martha Graham. Y logró crear algo verdaderamente rupturista respecto de lo que hacía el folclore hasta entonces y que reunía muy bien popular con lo académico”.

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