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FOLKLORE

4 de julio de 2021

El malambo no es sólo cosa de hombres

Mujeres que zapatean. El documental "Origen. El malambo y la mujer" pone el foco en un fenómeno de muchos años.

La versión femenina de la danza folclórica se abre paso con un campeonato nacional y un número creciente de bailarinas.

Las muchas conquistas por las que las mujeres vienen luchando llegan a terrenos a veces inesperados. Por ejemplo, el malambo; esa danza masculina individual del paisano argentino que es la representación misma de la virilidad, la fuerza y la fiereza.

Sin embargo, muchas mujeres en el país entero quieren y pueden malambear, y así quedó reflejado en un documental, Origen. El malambo y la mujer, recientemente estrenado, y también en el Campeonato Nacional de Malambo dedicado exclusivamente a las mujeres y que tuvo hasta ahora dos ediciones en la ciudad de Carlos Paz, en 2018 y 2019.

Aunque hay que decir que siempre hubo mujeres aficionadas a zapatear y hay un caso particularmente elocuente: en el año 1994 el pampeano Fernando “Indio” Rossi fue elegido Campeón Nacional en el prestigioso Festival de Malambo de Laborde y fue preparado por su comprovinciana Ana Domínguez, que mucho sabía de malambo sureño.

Es un ejemplo único en ese sentido –no había ocurrido antes en Laborde y nunca volvió a ocurrir- pero sin duda las jóvenes bailarinas de malambo se han reproducido en los últimos tiempos de una manera exponencial.

Micaela del Río, Campeona de Malambo en 2019, en La Pampa, en acción.

Micaela del Río, Campeona de Malambo en 2019, en La Pampa, en acción.

Una pasión que se volvió documental

Sergio Magallanes es bailarín, maestro preparador y coreógrafo y también director y guionista del documental Origen. El malambo y la mujer. Dirige en la ciudad de Mendoza la escuela Chakaymanta, que fundó su padre hace cerca de 50 años, orientada hacia la preparación para la Fiesta de la Vendimia, la formación para el malambo de fantasía y el baile folclórico en general.

Su documental toma el testimonio de muchas chicas jóvenes volcadas al malambo e incluye el testimonio de José Luis Báez e Ivana Carrazco, creadores del Campeonato nacional femenino en Carlos Paz.

En las ediciones que se hicieron –se interrumpió por causa de la pandemia- hubo dos campeonas: la primera fue Maira Mansilla, de Tucumán, y la segunda, Micaela del Río, de la provincia de La Pampa.

Dice Magallanes: “Era algo que se veía venir, porque ya en Cosquín, hace unos años, se permitió que subiera al escenario un cuarteto salteño de malambo femenino. Luego explotó. El primer año del Campeonato, en 2018, hubo dos mil espectadores y en el segundo, 8000".

La vocación por el zapateo prendió fuerte en las chicas, por lo que cuenta el maestro. "Sólo en Mendoza, habrá por lo menos unas mil quinientas jovencitas que zapatean; así que imagínese en Salta o en la provincia de Buenos Aires. No había nada que documentara este fenómeno y de esa necesidad nació Origen….”

La práctica del malambo femenino no es de ahora, pero las posibilidades de mostrarse al público se daban sólo en competencias pequeñas. Por otra parte, algunas chicas incluían números de malambo en las coreografías que creaban para sus propios ballets. Vienen, entonces, preparándose desde hace rato.

El Campeonato Nacional de Malambo Femenino ya lleva dos ediciones, y su continuidad fue interrumpida por la pandemia.

El Campeonato Nacional de Malambo Femenino ya lleva dos ediciones, y su continuidad fue interrumpida por la pandemia.

El dilema feminista: matar a Martín Fierro o nada

-Sergio, ¿la ampliación de este fenómeno se puede explicar por el alza de los movimientos feministas?

-No. De hecho nos encontramos con ciertos planteos negativos por parte de algún movimiento feminista, que encontraba muy bueno al documental pero le disgustaba que no se “matara” al gaucho o que no se “matara” al Martín Fierro… Que finalmente es sólo un libro. Y nosotros no queríamos plantearlo como una guerra entre hombres y mujeres.

Por otro lado, el documental no tuvo ningún eco entre los campeones de Laborde. Ninguno. Una desilusión para las chicas, porque muchos fueron sus profesores. Más allá de que tienen su propio campeonato, el sueño de las chicas es llegar a Laborde, aunque sea con números fuera de competencia. Hasta ahora no fue posible.

Ana Domínguez es una bella y sabia mujer descendiente de Ranqueles por línea materna. Vive en la ciudad de Santa Rosa y tiene un largo y fértil recorrido en el baile folclórico. Durante la adolescencia, ese momento en que se descubren los gustos y las inclinaciones, comenzó a ir a las peñas de gente conocida y así fue dando sus primeros pasos en las danzas argentinas.

Luego incursionó con su compañero de aquel momento, Jesús Rodríguez, en el folclore estilizado, que era una novedad en La Pampa. Juntos, formaron más tarde un grupo de danza con el que se presentaban en festivales.

También Ana daba clases, tanto en escuelas oficiales como en su propia casa. Con seis hijos como tenía, no era sencillo ensayar o enseñar afuera.

Ana Domínguez con su atuendo Ranquel: con seis hijos, se las arregló para transmitir sus conocimientos de la danza.

Ana Domínguez con su atuendo Ranquel: con seis hijos, se las arregló para transmitir sus conocimientos de la danza.

“Yo venía zapateando sola porque me gustaba mucho el malambo sureño. Alguna gente me decía que no lo hiciera. ‘Te embrutece, te hace perder femineidad, cuando bailes se va a notar’, me decían", cuenta la "malambera".

Y concluye: "¿Qué iba a hacer? Me gustaba. Y cuando fui directora del Ballet Municipal era yo misma la que les pasaba figuras de malambo a los bailarines. Desperté mucho el entusiasmo de los muchachos cuando les contaba de los festivales grandes que conocía”.

Cuando dejó el Ballet Municipal, Domínguez creó en su barrio la Agrupación Malambo. Eso fue hacia fines de los años '80. En su barrio había muchísimos niños que venían a ver cómo los grandes venían a prepararse para el Festival de Laborde. Ana se ocupaba de todos los rubros: malambo infantil, malambo de menores, cuarteto de malambo, estampa costumbrista o histórica.

Hacía todo, y todo en la cocina de su casa: la ropa, los telones, la investigación de la indumentaria, los ensayos. El primer lauro que trajo de Laborde fue para un cuarteto combinado de malambo sureño. Y luego, la consagración: primer campeón nacional de malambo por la provincia de La Pampa.

-¿Cómo preparó a Fernando Rossi?

-Fernando había sido alumno mío y ya se destacaba por su presencia y por la velocidad de sus piernas. En un momento dado empecé a insistirle para que se presentara a Laborde –él ya estaba casado y tenía un hijo- porque le veía condiciones.

La maestra y la discípula. Ana Domínguez también preparó a Fernando Rossi, campeón en Laborde en 1994.

La maestra y la discípula. Ana Domínguez también preparó a Fernando Rossi, campeón en Laborde en 1994.

‘Pero Negra’, me decía él, ‘¡a mí me gusta el malambo norteño!’ (nota: en Laborde los malambistas deben presentar el malambo que corresponde a su propia región). ‘Es que todavía no conocés bien el sureño’, le contestaba yo. ‘Cuando lo descubras va a gustarte mucho. Y hay que llevar a Laborde un representante con autenticidad y a vos te sale por los poros la esencia de nuestra región’.

Tanto insistir que aceptó venir para probar, pero al principio era una semana sí y otra no. Como en esa época estaba trabajando en la construcción, me dejaba la casa llena de cal.

En ciertas figuras Fernando tenía dificultades para reconocer el ritmo del malambo sureño y su preparadora tenía que zapatear al lado de él. Pero lo fue tomando y "desde que pisó Laborde –cuenta Ana- se hizo notar".

"Ya en el desfile del primer día, con esa estampa de estanciero sureño. Él mismo se había bordado la ropa, el poncho lo había teñido con tintas naturales y había bordado a mano el calzoncillo cribado (nota: prenda que hacía las veces de pantalón del hombre de campo). Lo miraba y le decía: ‘Te escapaste de un cuadro de Carlos Morel, aquel retrato de un estanciero bonaerense’", recuerda su maestra.

"Pienso que fue el público el que lo consagró, fijate que tardó más de media hora en llegar desde el parque al escenario porque la gente lo iba parando para felicitarlo. Y hasta los mismos competidores lo llevaron abrazado hasta allí", sigue Ana, que revela que al principio la gente de la comisión del Festival no creía que lo había preparado ella.

Y agrega: "He visto tantos malambistas y varios mejores que él, pero el Indio Rossi tenía algo distinto. Hace un tiempito me lo crucé y se acordaba de cuando me dolía tanto la cadera que para pasarle las figuras de malambo tenía que apoyarme en la mesada de la cocina. ¡Qué entusiasmo!”.

Hacia un malambo propio

-¿Qué piensa de este movimiento creciente del malambo femenino?

-Creo que el cuerpo es libre de manifestarse, y tanto los hombres como las mujeres tenemos una memoria histórica que podemos expresar a través de esa forma magnífica que es el malambo y la danza en general.

Esta es una tierra agreste, de luchas y sacrificios; hubo un gran mestizaje ranqueliano con mujeres fuertes, de a caballo. Conocedoras del campo y de los animales. Y todavía antes, mujeres que seguían a sus hombres como soldados. Así que con todo derecho podemos expresarnos a través del malambo.

La clave, según Ana Domínguez, es no replicar el malambo que hacen los hombres, sino crear un propio.

La clave, según Ana Domínguez, es no replicar el malambo que hacen los hombres, sino crear un propio.

Pero me parece que no debe ser una réplica del malambo de los hombres y a lo mejor tiene que nacer todavía. La mujer es madre, ha montado a caballo a lo mejor de costado, ha recogido los frutos del piquillín y del algarrobo. Hay mujeres muy vigorosas pero el hombre tiene otra energía, otra estampa.

-¿Entonces?

-Es necesario crear el malambo propio. Porque tampoco es lo mismo el malambo de una mujer que vive en la ciudad que la que vive en el campo, o el de la maestra rural que va a su escuela a caballo o en bicicleta.

Tenemos que valorar la memoria histórica. Esta es una tierra casi desértica, una región de silencios. El malambo es un baile popular y hay que dejar que se exprese según la cultura que representa. Si no, es sólo técnica.

INFO El documental puede verse en este link: https://www.youtube.com/watch?v=PcTN4Go7s4s&ab_channel=FLOYDTVONLINE

E.S.

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