06/01/2025
¿Una pierna más larga que la otra?: por qué ocurre y cómo afecta a la salud
Fuente: telam
Esta condición puede generar problemas posturales y físicos. Pequeñas diferencias en la longitud pueden causar grandes molestias
>La discrepancia en la longitud de lasSegún Medical Today News, entre el 40% y el 70% de la población presenta algún grado de discrepancia en la longitud de las piernas, lo que subraya su prevalencia. Las diferencias pueden variar desde fracciones de centímetro, siendo más probable que las mayores se asocien con problemas físicos más notables.
Existen dos tipos principales. Por un lado, está la funcional, en la que ambas piernas tienen una longitud ósea igual, pero una parece más larga debido a desajustes en otras partes del cuerpo, como la cadera, la pelvis o los tobillos. Según el Hospital for Special Surgery, esta diferencia puede ser consecuencia de condiciones como el dolor crónico, la artritis o desequilibrios musculares que afectan la postura y el alineamiento del cuerpo.En algunos casos, actividades específicas, como los entrenamientos intensos en deportistas, pueden generar temporalmente esta situación al provocar desequilibrios musculares. Por otro lado, se encuentra la discrepancia estructural, que surge cuando los huesos de una pierna, ya sea el fémur o la tibia, son físicamente más cortos. Esta forma de LLD suele estar presente desde el nacimiento, pero también puede desarrollarse debido a fracturas, lesiones en las placas de crecimiento, enfermedades óseas o tumores.Las causas pueden clasificarse en congénitas y adquiridas. Entre las primeras, según la página web oficial del Hospital de Cirugía Especial de Nueva York menciona condiciones como la hemihipertrofia, donde un lado del cuerpo crece de manera excesiva en comparación con el otro, y la hemiatrofia, en la que ocurre lo contrario. También destaca casos como la deficiencia longitudinal del peroné o el fémur corto congénito, donde los huesos están subdesarrollados o ausentes.En cuanto a las causas adquiridas, estas incluyen traumas severos que dañan las placas de crecimiento, infecciones óseas como la osteomielitis y fracturas que no han sanado adecuadamente, lo que genera deformidades y diferencias en la longitud. Las enfermedades neurológicas, como la poliomielitis, también desempeñan un papel importante, ya que pueden alterar el desarrollo normal de las extremidades.El diagnóstico de esta condición requiere un enfoque detallado que puede comenzar con pruebas caseras simples. Según Runner World, un método para identificar una diferencia implica recostarse en el suelo con las piernas juntas y pedir a un ayudante que verifique la alineación de los tobillos tras balancear suavemente las caderas.
Si se observa una desalineación, se recomienda buscar atención médica para confirmar el diagnóstico y determinar si la discrepancia es funcional o estructural. Los médicos suelen utilizar exámenes físicos, análisis de la marcha, radiografías y tomografías para evaluar con precisión la longitud de las piernas y las posibles causas subyacentes. En algunos casos, se emplea el método de bloques, en el que el paciente se coloca sobre bloques de diferentes alturas para nivelar las caderas y medir la discrepancia.Según Medical Today News, la fisioterapia y los ejercicios específicos son fundamentales para fortalecer las áreas afectadas y recuperar el equilibrio. En el caso de las discrepancias estructurales, las opciones de tratamiento incluyen plantillas o elevadores para zapatos en casos leves, lo que puede mejorar la marcha y reducir el dolor. Sin embargo, en discrepancias mayores, la cirugía puede ser necesaria.
Fuente: telam
