07/01/2026
Identifican un trastorno neurológico infantil causado por una mutación genética nunca antes descrita
Fuente: telam
Expertos mapearon cientos de genes clave en la formación de neuronas. Cómo podría usarse una base de datos abierta para mejorar diagnósticos y tratamientos
>Un equipo de científicos de Israel y Francia identificó un trastorno El hallazgo se publicó en La investigación estuvo liderada por Sagiv Shifman desde la Universidad Hebrea de Jerusalén, junto a Binnaz Yalcin del INSERM en Francia.
Durante años, médicos y especialistas buscaron respuestas para entender por qué algunos cerebros dejan de crecer o muestran retrasos severos. Sin una causa genética clara, los diagnósticos quedaban incompletos. El estudio se propuso rastrear el origen de estos cuadros en el ADN, para descubrir qué genes resultan imprescindibles en la transformación de células madre en neuronas.El objetivo principal fue construir un mapa de los genes necesarios para el desarrollo cerebral temprano, una información clave para entender el origen de muchas enfermedades neurológicas infantiles.
Los investigadores consideraron que un mapa detallado de estos genes podría ser clave para interpretar variantes genéticas en pacientes pediátricos sin diagnóstico.
Para identificar los genes clave, el equipo empleó pantallas de edición genética CRISPR en células madre embrionarias de ratón. El proceso abordó tres etapas del desarrollo: el estadio embrionario, la transición a células precursoras neurales y la maduración en neuronas.El gen PEDS1 se volvió el foco del hallazgo. Los investigadores hallaron una mutación rara en dos familias, cuyos hijos presentaban microcefalia, cataratas congénitas y retraso global del desarrollo.
“La presencia de microcefalia en ambos individuos afectados y en ratones deficientes en Peds1 respalda un papel para Peds1 en la proliferación y diferenciación de progenitores neuronales”, afirmaron los científicos.En los modelos animales, la falta de PEDS1 aceleró la salida del ciclo celular y redujo la proliferación de precursores neuronales. Los niños evaluados también presentaban infecciones respiratorias frecuentes, convulsiones y anomalías cerebrales en los estudios de imagen.
“Las características clínicas compartidas entre los dos casos identificados respaldan la patogenicidad de la variante LoF de PEDS1. Nuestros hallazgos establecen a PEDS1 como causa de un trastorno del neurodesarrollo autosómico recesivo”, escribieron.El equipo demostró que el tipo de gen afectado puede anticipar el patrón de herencia de estos síndromes: los trastornos ligados a genes metabólicos como PEDS1 suelen ser recesivos, mientras que los relacionados con la regulación de otros genes tienden a ser dominantes.El mapa genético también ayuda a distinguir entre genes que producen autismo y los que provocan retraso global del desarrollo. La base de datos ya está disponible para la comunidad científica. Se hizo con la idea de que se acelere la búsqueda de diagnósticos y el análisis de nuevos casos.
Tras los resultados, los investigadores aconsejaron usar el mapa genético para orientar el diagnóstico molecular de trastornos neurológicos infantiles y guiar a las familias en el asesoramiento genético.
Sin embargo, destacaron la importancia de presentar un mapa genómico de genes críticos para la diferenciación neural, que aporta nuevas perspectivas sobre las vías del neurodesarrollo y los modos de herencia en los trastornos neurológicos.
El profesor Sagiv Shifman, coautor e investigadores la Facultad de Matemáticas y Ciencias Naturales de la Universidad Hebrea, explicó: “Al rastrear la diferenciación de células madre embrionarias en células nerviosas y desactivar de manera sistemática casi todos los genes del genoma, creamos un mapa de los genes esenciales para el desarrollo cerebral”.
“Identificar a PEDS1 como causa genética de discapacidad en el desarrollo infantil y aclarar su función abre la puerta a diagnósticos más precisos y al asesoramiento genético para las familias, y podría, en el futuro, apoyar el desarrollo de tratamientos dirigidos”, subrayó.
Fuente: telam
El gen PEDS1 se volvió el foco del hallazgo. Los investigadores hallaron una mutación rara en dos familias, cuyos hijos presentaban microcefalia, cataratas congénitas y retraso global del desarrollo.
“La presencia de microcefalia en ambos individuos afectados y en ratones deficientes en Peds1 respalda un papel para Peds1 en la proliferación y diferenciación de progenitores neuronales”, afirmaron los científicos.En los modelos animales, la falta de PEDS1 aceleró la salida del ciclo celular y redujo la proliferación de precursores neuronales.Los niños evaluados también presentaban infecciones respiratorias frecuentes, convulsiones y anomalías cerebrales en los estudios de imagen.
“Las características clínicas compartidas entre los dos casos identificados respaldan la patogenicidad de la variante LoF de PEDS1. Nuestros hallazgos establecen a PEDS1 como causa de un trastorno del neurodesarrollo autosómico recesivo”, escribieron.El equipo demostró que el tipo de gen afectado puede anticipar el patrón de herencia de estos síndromes: los trastornos ligados a genes metabólicos como PEDS1 suelen ser recesivos, mientras que los relacionados con la regulación de otros genes tienden a ser dominantes.El mapa genético también ayuda a distinguir entre genes que producen autismo y los que provocan retraso global del desarrollo.La base de datos ya está disponible para la comunidad científica. Se hizo con la idea de que se acelere la búsqueda de diagnósticos y el análisis de nuevos casos.
Tras los resultados, los investigadores aconsejaron usar el mapa genético para orientar el diagnóstico molecular de trastornos neurológicos infantiles y guiar a las familias en el asesoramiento genético.
Sin embargo, destacaron la importancia de presentar un mapa genómico de genes críticos para la diferenciación neural, que aporta nuevas perspectivas sobre las vías del neurodesarrollo y los modos de herencia en los trastornos neurológicos.
El profesor Sagiv Shifman, coautor e investigadores la Facultad de Matemáticas y Ciencias Naturales de la Universidad Hebrea, explicó: “Al rastrear la diferenciación de células madre embrionarias en células nerviosas y desactivar de manera sistemática casi todos los genes del genoma, creamos un mapa de los genes esenciales para el desarrollo cerebral”.
“Identificar a PEDS1 como causa genética de discapacidad en el desarrollo infantil y aclarar su función abre la puerta a diagnósticos más precisos y al asesoramiento genético para las familias, y podría, en el futuro, apoyar el desarrollo de tratamientos dirigidos”, subrayó.
Fuente: telam


