07/02/2026
Crisis en Cuba: la dictadura empezó a limitar actividades turísticas y reducir el transporte por la falta de combustible
Fuente: telam
Las sanciones estadounidenses y el corte de suministros externos fuerzan a la isla a reducir horarios, postergar actividades universitarias y enfrentar filas en estaciones de servicio en todo el país
>Las sanciones de Estados Unidos sobre el suministro de combustible a Cuba ya comienzan a impactar de manera directa en sectores clave de la economía. Al menos dos grandes complejos hoteleros de Cayo Coco, en el norte de la isla, cerrarán sus puertas este fin de semana debido a la escasez de gasolina, según informaron empleados. En el resort Mojito Cayo Coco, la falta de combustible ha impedido que los trabajadores puedan acudir a sus labores, lo que obligó a trasladar a unos 200 huéspedes al hotel Sol Cayo Coco, ubicado a unos 50 kilómetros.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó la semana pasada una orden ejecutiva que impide la llegada de petróleo a la isla, amenazando con aranceles a los países que suministren combustible a Cuba. Esta medida, que sigue a la ruptura del suministro venezolano, ha obligado al gobierno cubano a limitar rutas de transporte público, reducir horarios de oficinas y trasladar algunas actividades universitarias a la modalidad virtual. Según la Unión Eléctrica de Cuba, la generación eléctrica cubriría menos de la mitad de la demanda máxima del viernes, de 3.100 megavatios.
En declaraciones televisivas, el dictador cubano Miguel Díaz-Canel reconoció el golpe de la medida estadounidense, a la que calificó como un “bloqueo energético”, y advirtió que la escasez de combustible afecta la transportación y producción de alimentos, el turismo y el funcionamiento de hospitales, escuelas e instituciones de todo tipo. La isla produce apenas el 40% del combustible que consume, dependiendo del suministro externo, ahora restringido tras la ofensiva diplomática y comercial de Washington.
El turismo, uno de los sectores prioritarios para la obtención de divisas, experimentó una caída del 18% en visitantes el año pasado en comparación con 2024, con una baja del 62% respecto al récord histórico de 4,7 millones de viajeros en 2018. La situación repercute en el empleo y la estabilidad de los trabajadores, que relatan cierres de hoteles por primera vez en circunstancias ajenas a desastres naturales.En las calles de la capital, la incertidumbre y el cansancio se reflejan en testimonios de residentes que asumen caminatas largas para llegar a sus trabajos o, en algunos casos, no pueden regresar a sus hogares por la falta de transporte. “Se está viviendo como se puede”, expresó Cristina Díaz, empleada y madre de dos hijos, quien pidió al mandatario estadounidense que “nos deje tranquilos”. Otros, como el estudiante Emilio Padrón, manifestaron escepticismo y resignación frente al llamado del gobierno al sacrificio, ante la falta de alternativas viables para la población.
Fuente: telam


