12/03/2026
Impresionante avistamiento de más de un centenar de tiburones bacota en la costa de Río Negro
Fuente: telam
Las siluetas de los escualos fueron registradas a través de un drone. Corresponden a ejemplares de entre 2,5 y 3 metros de largo y 80 a 100 kilogramos de peso. Por qué llegaron cerca de las costas de la provincia de Río Negro
Un impactante hallazgo marino ocurrió cerca de las costas de la provincia de Río Negro: más de 100 ejemplares de tiburón bacota fueron identificados, mediante un drone, en las aguas del Golfo San Matías lo que impulsó un renovado interés científico y medidas para la protección del área.
Las inéditas imágenes aéreas fueron obtenidas por Maximiliano Facundo Cartes Salas, piloto de drone y divulgador ambiental, que muestran una notable concentración de siluetas bajo el agua. Cartes Salas explicó que cada sombra corresponde a ejemplares de entre 2,5 y 3 metros de largo y 80 a 100 kilos de peso, datos validados por estudios del Grupo CONDROS y el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos (CIMAS).
La decisión de no revelar la ubicación exacta del hallazgo, que comprende la zona de Las Grutas y San Antonio (oeste y este), fue para resguardar este santuario natural ante el incremento de la pesca ilegal y la presión antrópica, señalaron investigadores consultados por el medio Río Negro.
El material fue remitido de inmediato a instituciones científicas para su análisis. Florencia Fernández, licenciada en Biología Marina e investigadora del Grupo CONDROS, destacó ante Río Negro la importancia de la evidencia: "El registro es impresionante. Nos enteramos por una colega que realizaba un censo aéreo sobre mamíferos marinos y relató lo que había visto, que es lo que se observa hoy en el video".
Fernández añadió que la congregación podría estar relacionada con etapas fundamentales del ciclo vital del tiburón bacota, como la reproducción, aunque la causa concreta y la periodicidad del evento aún se desconocen: "Este tipo de registros abren muchas preguntas: �estas especies utilizan nuestras aguas en alguna etapa clave de su ciclo de vida? �Es un evento que ocurre todos los años o cada cuánto tiempo sucede?", se preguntó la especialista.
Los expertos destacan que el tiburón bacota no representa un peligro para las personas. Tanto Cartes Salas como el equipo de investigadores afirman que "en toda la historia del territorio argentino, jamás se registró una mordedura de esta especie a una persona".
La agrupación observada se encuentra fuera de los balnearios y no representa riesgo para los veraneantes. Por el contrario, los especialistas subrayan que el verdadero peligro es para la supervivencia de la especie, sometida a amenazas continuas de origen humano.
El tiburón bacota, identificado como Carcharhinus brachyurus, presenta características que aumentan su susceptibilidad ante la actividad humana. Fernández, citada por Diario Jornada, precisó: "Crecen lentamente, alcanzan la madurez sexual tardíamente, alrededor de los 20 o 21 años. Tienen ciclos reproductivos largos, con aproximadamente un año de gestación y otro año de recuperación, y producen pocas crías por camada".
Los registros muestran que la presencia del tiburón bacota en el Golfo San Matías es habitual durante los meses cálidos. En total, se han documentado 12 especies de tiburones y 19 de rayas en la región, señal de gran diversidad de peces cartilaginosos.
Actualmente, el bacota figura como especie "vulnerable" según los parámetros de conservación. Fernández advirtió que su pesca, demandada tanto por aficionados como por flotas industriales, incrementa el peligro de colapso poblacional, ya que cualquier pérdida de individuos representa "un impacto que la naturaleza tarda al menos un cuarto de siglo en recuperar".
La inédita decisión de no divulgar el punto exacto del avistaje responde a la necesidad de proteger el enclave y evitar el acoso por embarcaciones y pescadores no autorizados.
Cartes Salas subrayó en su publicación: "Proteger este santuario natural es nuestra prioridad absoluta". La comunidad científica respalda la medida y solicita que toda interacción con la fauna marina se ajuste a prácticas responsables, para garantizar la permanencia de los ciclos naturales.
En Argentina no existe una norma específica que proteja al tiburón bacota, aunque los especialistas insisten en su función como regulador de poblaciones de otros peces y en el mantenimiento del equilibrio ecológico.
Fuente: telam

