23/04/2026
Guerra en Medio Oriente: la frontera con Turquía expone el impacto de la crisis y la represión en Irán
Fuente: telam
Un grupo de ciudadanos en el paso de Kapikoy expresó inquietudes por la situación financiera y la falta de seguridad laboral, mientras la incertidumbre sobre el futuro crece entre los que intentan cruzar el límite con Turquía
Cruzando la frontera entre Irán y Turquía, numerosos ciudadanos iraníes manifestaron una profunda preocupación por la crisis económica que, según sus testimonios, se agrava en el país. Las opiniones respecto a la guerra, el cese al fuego y el gobierno varían, pero el temor a represalias estatales es común entre quienes accedieron a hablar en el paso fronterizo de Kapikoy, al este de Turquía, según The New York Times.
Moji, de 38 años, regresaba a Irán tras varios meses en Europa. Relató que vivió bajo constante estrés durante su estancia en el extranjero, preocupada por su familia en Urmia, una ciudad cercana a la frontera turca. Moji describió que, mientras estuvo fuera, un ataque aéreo impactó cerca de la casa de sus padres. Señaló que sus amigos en Urmia enfrentan crecientes dificultades para conseguir alimentos debido a la falta de empleo y al cierre de fábricas provocado por las huelgas.
Varios entrevistados por The New York Times en la frontera se negaron a identificarse o a dar declaraciones extensas por temor a castigos del gobierno. Entre quienes aceptaron hablar, un matrimonio dedicado a la confección textil afirmó que los problemas económicos se arrastran desde antes de la guerra. Contaron que suelen pasar más de medio año sin trabajo. Otra viajera mencionó el aumento de los despidos y expresó que su esperanza no es la instauración de una democracia, sino la llegada de un gobernante capaz de generar empleo y restablecer la seguridad.
En el paso fronterizo, los relatos coinciden en que la crisis económica se ha intensificado en Irán y que la incertidumbre domina el ánimo de la población. Personas como Moji subrayaron que la prolongada presión social y económica comenzó con la represión de las protestas en enero y se agravó con el conflicto armado. "Todos quieren que ocurra algo mejor", dijo, aunque lamentó que "el camino que se abre para nuestro pueblo no es el correcto y, al final, lo que debería suceder no ocurre. Las personas solo sufren más en el plano mental y tienen que restringirse aún más en lo económico".
Milad, de 37 años y residente de Khoy, viajaba con su familia de vacaciones a Turquía. Expresó su apoyo al gobierno iraní y a su actuación militar durante la guerra. Declaró que resistir frente a "un abusador como este", en referencia a Estados Unidos, "es realmente algo grande". Milad comentó que antes, al mostrar su pasaporte iraní, sentía que lo trataban con desprecio en los controles fronterizos, pero que ahora percibe un trato diferente: "Ahora saben quiénes somos".
En contraste, una mujer procedente de Tabriz cruzó la frontera para visitar a su hija y manifestó su deseo de que las negociaciones entre Irán y Estados Unidos fracasen, insinuando que la continuidad de la guerra podría propiciar la caída del gobierno iraní.
El temor a represalias estatales influyó en la reticencia de muchos a hablar con la prensa, observó The New York Times. Aquellos que sí opinaron, coincidieron en la gravedad del deterioro económico y en la ausencia de perspectivas claras para mejorar la situación. Los relatos recogidos en la frontera sugieren que la población iraní enfrenta no solo las consecuencias directas del conflicto, sino también una crisis estructural que limita sus opciones y expectativas a corto plazo.
Fuente: telam
