21/05/2026
Juicio por la muerte de Maradona, en vivo: "El único que diría la verdad y me defendería sería Diego", declaró Luque
Fuente: telam
El debate oral se reanuda este jueves con la declaración del neurocirujano imputado, que viene de postergarse dos veces seguidas. También fue citado el profesional que le hizo la cirugía de cabeza al Diez y otros dos doctores que lo atendieron
Tras una audiencia marcada por la conmovedora declaración de Jana Maradona, este jueves se reanudó el juicio con nuevos testimonios clave para la causa.
La jornada comenzó con la sexta ampliación de indagatoria de Leopoldo Luque, a quien los jueces le impusieron condiciones para declarar tras las numerosas veces que pidió hacerlo.
Luego siguió Pablo Rubino, el neurocirujano que realizó la última intervención quirúrgica a Maradona. Para la tarde se escuchará a los dos médicos que lo atendieron: el cardiólogo Sebastián Nani y Fernando Villarejo, jefe de Terapia Intensiva de la Clínica Olivos.
Durante la declaración de Villarejo, la fiscalía notó una contradicción en su testimonio y pidió exponerle al médico su declaración previa en la sede fiscal. Tras mostrárselas al tribunal, el juez Alberto Gaig le dijo: "Hay bastante contradicciones y diferencias con lo que declaró antes".
Sin embargo, tras leérselas, Villarejo ratificó lo dicho anteriormente y dijo que "se había olvidado el detalle".
El testigo Villarejo dijo que la rehabilitación de Maradona se empezó a definir 48 horas después de la operación de cabeza. Recordó que, en ese momento, tuvo una reunión con Luque y la familia para plantearles la inquietud "respecto a las circunstancias complejas del paciente".
"Ya sin el hematoma subdural, era difícil de manejar el estado psicológico y neurocognitivo del paciente. Recuerdo que Luque dijo que tenía un gran problema con él de no poder lograr un equilibrio en la excitación psicomotriz", detalló.
En este sentido, declaró que durante esos días él aconsejó que continuara su recuperación en un centro de rehabilitación especializado. Destacó que esa opción la charló con la familia y médicos de confianza de los Maradona y que, hasta un día antes del alta sanatorial, todos estaban de acuerdo. "Yo pensé que estaba todo encaminado", aseguró.
Sin embargo, luego supo que "Diego quería irse a su casa" y por eso se definió una internación domiciliaria. "Yo no supe de esa reunión, no participé. Sé que los médicos de cabecera no se negaron por lo menos", afirmó.
El testigo recibió al Diez en la terapia intensiva de la Clínica Olivos, de la cual está a cargo, el 3 de noviembre de 2020. Fue tras ser derivado "por una situación de urgencia" del sanatorio Ipensa, en La Plata.
"La causa de internación era la evacuación de un hematoma subdural y por eso fue alojado en terapia intensiva. Yo lo recibí con 'diagnóstico de hematoma subdural con compromiso de presión intracraneal'. Hicimos una tomografía en Olivos donde vimos una imagen que lo confirmaba claramente", declaró.
Sobre su estadía en el hospital, recordó: "Él era un paciente muy particular con respecto a la cantidad de personas que podían visitarlo. Cuando llegó estaba somnoliento. Una hora y pico después de ingresar entró al quirófano. En la operación estimo que estuvo el doctor Luque, Pablo Rubino, que es el neurocirujano de nuestra clínica, y no sé quién más. Una vez terminada, el paciente volvió bien del quirófano, muy estable, lúcido. Respiraba por sus propios medios".
Y siguió: "El post operatorio fue adecuado, al otro día estaba clínicamente bien. Tenía algún grado de excitación. Conocíamos al paciente y sabíamos que tenía estas alteraciones conductuales. No llamó la atención".
El neurocirujano negó que Diego tuviera edema (acumulación de agua en el cuerpo), recordó que ningún testigo pudo comprobar que existiera y aseguró que, sin eso, no hay hipótesis.
"Tiene que haber edema para que tenga sentido la acusación, tiene que haber para decir que lo descuidamos, tiene que haber edema para que digan que lo vieron el 18 hinchado y por eso llegó al 25 de noviembre así. Tiene que haber edema, por eso intentan sostenerla. Es importantísimo", declaró.
Y siguió: "Si no hay edema no hay paciente que se dejó solo, que se abandonó, que se descuidó. Por eso Oneto insistía al testigo Casinelli con que diga si hizo o no el signo de Godet, que es importante para saber si tenía edema".
Luque estableció que, como en este juicio "lo acusan de todo", se tiene que "defender de todo". En este sentido, aclaró que su especialidad es la neurocirugía, que tiene funciones muy limitadas. Y que se tuvo que poner a estudiar para este debate, a fin de responder cuestiones de cardiología, clínica y otras.
"Los médicos llegan acá a declarar y están presionados por las partes y tienen temor. Yo me doy cuenta cuando tiene temor un médico. Si uno conoce un cardiólogo, le muestra los últimos estudios de Diego en un consultorio y dice que es normal. Acá están presionados", aseguró el imputado.
"Perdón a Jana por lo que le dije, en absoluto pienso que tenga algún problema mental. Mi problema es que me tengo que defender de todo. Quedó claro que un neurocirujano tiene una especialidad muy cerrada. Nos ocupamos de cosas muy puntuales, no tenemos un manejo general del paciente. Por eso yo lo llevé a muchos lados", siguió Luque.
Y continuó: "Había que bancarlo a Diego, eh. Perdón, en su memoria, pero había que bancarlo. A mí me toca defenderme de todo: de la parte cardiológica, pericial, porque me acusan de todo. Y lo voy a hacer, no me voy a quedar callado. Tengo que justificar lamentablemente el accionar de otros médicos, porque yo lo llevé a estos médicos".
Fuente: telam

