CAMPO
Equinoterapia: la terapia con caballos que crece y desafía los límites de la ciencia
La práctica gana protagonismo en Argentina con una cumbre internacional que reúne especialistas y pone en foco sus beneficios físicos, emocionales y sociales, incluso más allá de lo que la ciencia puede explicar, con impacto creciente en salud e inclusión social comunitaria integral.
La equinoterapia vuelve a estar en el centro de la escena en Argentina con la realización de la IV Cumbre Latinoamericana de Equinoterapia, Para-Ecuestre y deportes ecuestres adaptados, en el marco de la exposición Nuestros Caballos en el predio de La Rural. El encuentro reúne a especialistas de distintos países para compartir experiencias y avances sobre una práctica que sigue creciendo.
Una de las expositoras será Fernanda Meilán, profesora de equitación y referente en equitación adaptada, quien destacó el impacto integral de esta terapia. “La equinoterapia es una intervención terapéutica y educativa donde la persona interactúa con el caballo, generando beneficios en lo motor, sensorial, psicológico, emocional y social”, explicó.

La práctica está compuesta por distintas modalidades, como la hipoterapia, la monta terapéutica y la equitación adaptada, esta última enfocada en el desarrollo deportivo de los pacientes. En ese camino, muchos logran no solo mejorar su calidad de vida, sino también convertirse en atletas y competir a nivel nacional e internacional.
Según detalló Meilán, la equinoterapia no está dirigida únicamente a personas con discapacidad. “Hoy se acercan muchas personas con estrés o cuadros depresivos. El contacto con el caballo y la naturaleza genera un cambio muy fuerte”, señaló.

Karina, siguiendo de cerca el progreso de un niño y su caballo
Uno de los aspectos más llamativos es el vínculo que se genera con el animal. “He visto caballos hacer cosas que la ciencia no puede explicar”, aseguró la especialista, al referirse a reacciones y comportamientos que surgen en contacto con determinados pacientes.
Por su parte, la equinoterapeuta Karina Galak, quien también participará de la cumbre, remarcó el impacto emocional del trabajo con caballos. “El caballo es un gran facilitador, genera confianza y fortalece la autoestima. Es un trabajo en equipo que empodera tanto al paciente como a quienes lo acompañan”, explicó.
En muchos casos, los avances son notables. Pacientes que comienzan en un entorno terapéutico logran luego integrarse a espacios deportivos, desarrollando habilidades y ganando autonomía. El proceso de inclusión es uno de los pilares fundamentales de esta disciplina.
Sin embargo, pese a su crecimiento y a su uso en el país desde 1978, la actividad aún enfrenta desafíos. En Argentina no existe una ley nacional que regule la equinoterapia, lo que limita su alcance. Desde la Red Argentina de Equinoterapia impulsan un proyecto para que la práctica sea reconocida formalmente e incluida en el Programa Médico Obligatorio (PMO).
La falta de regulación también implica dificultades en el acceso, ya que muchas familias deben recurrir a amparos judiciales para obtener cobertura médica. “No cualquiera con un caballo puede hacer equinoterapia, es necesario regular la formación y los equipos de trabajo”, advirtió Galak.
En ese contexto, la cumbre se presenta como una oportunidad clave para visibilizar la actividad y fortalecer su desarrollo. Entre testimonios, experiencias y evidencia concreta, la equinoterapia sigue consolidándose como una herramienta que combina salud, inclusión y deporte, con resultados que muchas veces superan cualquier explicación científica.
Redacción | La Folk Argentina

