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El Gobierno impulsa un plan para duplicar la superficie bajo riego con incentivos fiscales
El Gobierno nacional avanza con un plan para duplicar la superficie bajo riego en Argentina, que actualmente es de 2,1 millones de hectáreas. La estrategia incluye incentivos fiscales, reducción de costos energéticos y beneficios impositivos para impulsar inversiones en tecnología de riego en el agro.
El Gobierno nacional puso en marcha una serie de medidas orientadas a impulsar el desarrollo del riego agropecuario en la Argentina, con el objetivo de duplicar la superficie irrigada en los próximos años y fortalecer la estabilidad productiva frente a la variabilidad climática.
Actualmente, el país cuenta con unas 2,1 millones de hectáreas bajo riego, aunque estimaciones oficiales indican que existe potencial para alcanzar hasta 4,8 millones de hectáreas adicionales, lo que representaría un crecimiento estructural para el sector agropecuario.
Desde el Ejecutivo consideran al riego como una herramienta estratégica para aumentar la productividad, reducir riesgos climáticos y mejorar la previsibilidad de la producción, en un contexto donde la eficiencia se vuelve clave para sostener los márgenes del negocio agrícola.
Incentivos fiscales para promover inversiones
Uno de los ejes centrales del plan es la sanción de la Ley 27.802/2026, que introduce modificaciones impositivas destinadas a facilitar la inversión en sistemas de riego.
Entre los principales cambios se destaca la reducción del IVA sobre la energía eléctrica utilizada para riego, que pasó del 27% al 10,5%, con el objetivo de disminuir los costos operativos de los productores.
Además, la normativa incorpora beneficios dentro del Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI), que permite la amortización acelerada en un solo ejercicio fiscal para la compra de equipos de riego y tecnologías asociadas a la eficiencia energética.
Otro punto relevante es la posibilidad de recuperar el crédito fiscal del IVA en un plazo de tres períodos mensuales, lo que mejora el flujo de caja y facilita la planificación de inversiones de mayor escala.
Crecimiento de la superficie irrigada
Según datos oficiales, en los últimos dos años la superficie bajo riego creció en más de 55.000 hectáreas, impulsada por la incorporación de aproximadamente 650 pivotes de riego y el desarrollo de 8.400 hectáreas con riego por goteo subterráneo.
A estas medidas se suman otras decisiones destinadas a reducir costos, como la baja de aranceles a la importación de equipos de riego, que pasaron del 14% al 2%, y la eliminación del impuesto PAIS, con el objetivo de facilitar el acceso a tecnología.
Desde el Gobierno sostienen que la expansión del riego no solo implica mayor superficie productiva, sino también un cambio estructural en el modelo agrícola, permitiendo estabilizar rendimientos, reducir riesgos climáticos y mejorar la planificación productiva.
Redacción: La Folk Argentina


