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Polémica en la industria del vino por el origen del roble utilizado en barricas francesas
La última edición de Sitevinitech reabrió el debate sobre la procedencia de la madera utilizada en la tonelería premium. Empresas vinculadas al roble de Eslavonia, en Croacia, aseguran que el material que utiliza Francia proviene actualmente del este europeo.
La reciente edición de Sitevinitech dejó mucho más que novedades tecnológicas para la industria vitivinícola. Entre charlas técnicas, negocios y tendencias, surgió una fuerte polémica alrededor de uno de los elementos más emblemáticos en la crianza del vino: las barricas de roble.
El debate se instaló luego de la aparición de nuevos jugadores vinculados al roble de Eslavonia, proveniente de Croacia, quienes pusieron en discusión el verdadero origen de la madera utilizada por muchas de las tradicionales tonelerías francesas.
El dominio histórico del roble francés
Durante décadas, el mercado vitivinícola internacional consideró al roble francés como el estándar de mayor calidad para la crianza de vinos premium. Junto al roble americano, Francia logró consolidar una industria con enorme prestigio gracias a sus bosques históricos y al desarrollo artesanal de sus tonelerías.
Bosques como Tronçais, Bercé o Allier se transformaron en símbolos de excelencia dentro del mundo del vino, especialmente por la calidad del grano y el impacto aromático que aportan las barricas durante la crianza.
Sin embargo, el crecimiento sostenido de la demanda global comenzó a generar presión sobre la disponibilidad de madera noble dentro del territorio francés.
El resurgimiento del roble croata
En ese contexto, empresas vinculadas al roble de Eslavonia, una región ubicada en Croacia, comenzaron a posicionarse como una alternativa de alta gama dentro del mercado internacional.
Uno de los protagonistas de esta discusión fue Orlando Lima, ejecutivo de ventas de Barricas Croatas, quien durante Sitevinitech sostuvo que gran parte del recurso utilizado actualmente por las tonelerías francesas proviene del este europeo.
“Francia hace muchos años que prácticamente no tiene madera propia”, aseguró el especialista en diálogo con Infocampo.
Según explicó, la industria francesa participa en subastas públicas para adquirir madera proveniente de Croacia y otras regiones europeas, debido a la limitación de recursos forestales disponibles en sus propios bosques.
Un recurso escaso y de altísima calidad
De acuerdo a los especialistas del sector, el roble de Eslavonia posee características muy valoradas para la elaboración de vinos premium.
Lima explicó que se trata de árboles provenientes de bosques con más de 500 años de antigüedad, donde los ejemplares utilizados para tonelería son cortados recién entre los 120 y 150 años.
Ese crecimiento lento permite obtener un grano extremadamente fino, ideal para una microoxigenación más controlada y una menor cesión de taninos al vino.
Además, desde Barricas Croatas remarcaron que su intención no es reemplazar al roble francés, sino ofrecer una nueva alternativa enológica para las bodegas.
“No es un reemplazo, es un producto nuevo”, sostuvo Lima.
La trazabilidad y el control del origen
Más allá de la controversia, la industria francesa continúa siendo líder mundial en tonelería premium. Según datos de la Fédération des Tonneliers de France, el país concentra cerca del 75% de la demanda global de barricas de alta calidad.
La enorme demanda internacional obligó a Francia a complementar su abastecimiento con importaciones de madera europea, aunque bajo estrictos sistemas de control y certificación.
En ese sentido, organismos como el Office National des Forêts (ONF) y certificaciones internacionales como PEFC exigen una trazabilidad detallada sobre el origen de cada lote de madera utilizado por las tonelerías.
Esto implica que las empresas deben informar si el roble utilizado proviene efectivamente de bosques franceses o de importaciones reguladas desde otros países europeos.
Un debate que atraviesa a toda la vitivinicultura
La discusión abierta en Sitevinitech expuso cómo la industria del vino enfrenta nuevos desafíos vinculados a la sustentabilidad, la disponibilidad de recursos naturales y la transparencia en las cadenas de producción.
Mientras el prestigio del “pasaporte francés” sigue teniendo enorme peso en el mercado internacional, el crecimiento del roble croata empieza a ganar terreno y a instalar nuevas preguntas sobre el futuro de la tonelería mundial.
Redacción: La Folk Argentina

