La bailarina contó cómo es el show renovado y con orquesta que trae hoy a El Círculo con Mora Godoy Tango Company y valoró su participación en Show Match.

Si yo me creyese que porque firmo un montón de autógrafos y la gente no para de sacarse fotos, soy una diosa y no tengo que entrenar más y no tengo que mejorar los espectáculos o no tengo que estar pendiente del trabajo, y, la verdad, me queda poco camino”. Mora Godoy respalda así con más trabajo al que califica la mejor etapa de su carrera. Con determinación y humor, la talentosa bailarina se refiere a un momento en el que su compañía es admirada en Argentina y el mundo, desde Oriente a Occidente. Ahora regresa a Rosario con Mora Godoy Tango Company, integrada por cinco parejas de baile, además de los Hermanos Gardella y una orquesta dirigida por Juan Miguens y Lucas Furno. En diálogo con Escenario, Godoy dijo que su participación en ShowMatch “potenció” su trabajo. “Hoy estoy en mi mejor momento, y disfrutándolo en mi país. No puedo pedir más”. resumió. La función será hoy, a las 21, en el teatro El Círculo (Laprida y Mendoza).
  —¿Cómo es el espectáculo que traés esta vez a Rosario?
  —Es un espectáculo totalmente renovado con respecto a la última vez que me presenté. Viene de China, lo hicimos en Mar del Plata esta temporada, y tiene la novedad que, además del virtuosismo del baile de cinco parejas de baile, vamos a hacer la chacarera y “La Cumparsita”, que hicimos en ShowMatch con Marcos Ayala y que fue tan impactante. Y vamos con los Hermanos Gardella que van a hacer malambo y boleadoras y la orquesta dirigida por Juan Miguens y Lucas Furno.
  —Vas año por medio a China. ¿A qué adjudicás la aceptación del tango en ese país?
  —Creo que el tango tiene la música que es tan linda, tan especial, con letras profundas, pero también tiene el baile que arrasa las fronteras porque quienes van a los espectáculos no necesitan hablar el idioma. El baile no precisa de palabras. Y tiene una belleza de sentimiento, de sensualidad, de pasión, de virtuosismo técnico que llama mucho la atención. Estuvimos en Shanghai, Beijing, Guangzhou y otras diez ciudades. En Beijing estuvimos en el National Centre for the Performing Arts, que es como la gran Opera de Pekín y el teatro más importante de China donde llevamos el primer espectáculo latino que se presentó allí. El año pasado hicimos un solo show y este año hicimos dos shows a sala repleta, cinco mil personas en dos días, en los que estuvo presente hasta el embajador argentino Gustavo Martino.
  —¿Cómo evaluás tu paso por el “Bailando”? ¿La televisión es una herramienta infalible para la fama o la difusión?
  —Mi compañía y el espectáculo ya estaban. Yo tuve la meta de hacer el “Bailando” para difundir el tango, y la difusión fue tan masiva y tan increíble que me fui muy feliz. Pero no es que soy una improvisada. Es diferente cuando te lanza un programa de televisión y sos un improvisado que estás armando un show para ver qué pasa. No. Me ayuda un programa, es un trampolín para mostrar la calidad del espectáculo. Y la gente cuando viene al teatro aplaude de pie y ovaciona. Las entradas están agotadas en casi todos los lugares. Esto me da la pauta de que hay que seguir trabajando, y que el trabajo y la perseverancia son el camino para el éxito. No que te prendan un luz un día y te digan, “bueno, sos famosa”. Es el trabajo y la perseverancia diaria de muchos años.
  —La alta exposición mediática también tiene sus grises. Tuviste un conflicto con Flavio Mendoza. ¿Eso también suma?
  —No, yo creo que a él no le sumó. Me parece que todos vimos lo que pasó. Creo que las peleas no colaboran y de hecho yo me bajé de la pelea y lo judicialicé. Pero ¿por qué lo judicialicé? Porque lo que hizo conmigo no fue un escándalo, fue violencia de género. Entonces me parece que escapó a todo escándalo o pelea. Yo como mujer, y muchas mujeres me van a entender, tengo una hija, y ese día yo estaba viendo la televisión con mi hija porque era mi cumpleaños, cuando atentó contra mi persona de una manera violenta, despiadada y mentirosa. Y en eso me sentí inmensamente apoyada por la gente, sobre todo por las mujeres, y yo creo que la envidia también te lleva a veces a lugares no están buenos para nada. Instigó gente a hablar mal de mi, que la verdad no fueron a ninguna parte. Me parece que hay que trabajar. En vez de hablar del otro, hay que trabajar y dedicarse a lo de uno.
  —En “Birdman” uno de los personajes dice que la fama es la prima bastarda del prestigio...
  —No la ví porque llegué el sábado a la noche y no paré. Pero sí es un poco cierto lo que decís. Eso yo lo interpreto también como el creértela hasta que te subís a un caballo del cual si caés y cuanto más alto te caés, más duro de das el golpe. Si yo me creyese que porque salgo a la calle y firmo un montón de autógrafos y la gente no para de sacarse fotos, soy una diosa y no tengo que entrenar más y no tengo que mejorar los espectáculos y no tengo que estar pendiente del trabajo, y, la verdad, me queda poco camino. A mi la fama no me cambia, que puede ser televisiva. Al contrario. La agradezco y la potencio. Yo potencié lo que hacía. Eso es lo que me parece que está bueno. Y nunca dejé de trabajar. La verdad me fui de vacaciones re pocos días con mi hija, y después pobrecita me la cargué y estuvo por todos lados por el Sur conmigo... Y estoy trabajando, y hoy trabajé todo el día, y mañana también. Me parece que se trata de eso. Es más, vamos a Rosario con un show que está afianzado y el jueves (por ayer) tenemos un ensayo que va a durar seis horas. Y otro no lo haría. La verdad, encerrarme seis horas a ensayar no es lo más lindo que hay... (risas) pero es lo que corresponde.
  —¿Tenés proyectos para después de la gira?
  —Este año la idea que tengo es hacer un espectáculo diferente a lo vengo haciendo hasta ahora. Pero es una sorpresa. Lo voy a empezar a preparar dentro de unos meses cuando pase este tour porque este espectáculo es nuevo y lo quiero terminar de presentar.
  —¿Sería algo con argumento, como “Tanguera” o “Chantecler”?
  —No, eso ya lo hice y de hecho “Chantecler” lo voy a volver a presentar porque me lo están pidiendo y es una historia que está muy bien lograda. Quiero hacer algo distinto. Puede tener historia o no, pero tiene que ver siempre con los riesgos. Yo asumo riesgos. Yo hago cosas distintas, que pueden gustar o no, que tienen su riesgo también. Porque puede no gustar, pero me parece que si no arriesgás, si no modificás, no evoluciona el tango ni el género. Hace muchos años que formo parte de esta evolución. Equivocándome o no, pero creo que el éxito está hecho de mil fracasos y de probar. Es mi estilo.
  —Sos mujer y cabeza de compañía en un género tradicionalmente masculino. ¿Sentiste la presión en algún momento?
  —Lo sentí y lo sigo haciendo porque encabezo y sigo siendo la única mujer que lleva adelante una compañía, una productora, dos espectáculos a la vez. No ha sido fácil y no es fácil. No te olvides que hay mucha envidia en el ambiente y hay gente que en vez de hacer agrede, pero yo soy una laburante y me gusta laburar, y me parece que es lo que corresponde.

Fuente:LaCapital.com.ar IMPORTANTE !!! La Folk Argentina , NO tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite, La Folk Argentina se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina.

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