CAMPO
La vitivinicultura encendió alarmas por el crédito caro y pidió medidas urgentes para sostener la competitividad

En la antesala de la Fiesta de la Vendimia en Mendoza, entidades del sector vitivinícola analizaron el complejo presente de la actividad y reclamaron financiamiento accesible, menor presión fiscal y mejores condiciones para competir en los mercados.
En la previa de la Fiesta Nacional de la Vendimia, la industria del vino volvió a reunirse en Mendoza para analizar el presente del sector y enviar señales claras al Gobierno sobre los desafíos que enfrenta la actividad.
Los tradicionales encuentros organizados por la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) y Bodegas de Argentina funcionaron como un espacio de diagnóstico y también de reclamos, con un punto en común: la necesidad urgente de financiamiento accesible para sostener la producción.
La actividad vitivinícola vive estos días uno de los momentos más intensos del año, cuando la cosecha de uvas moviliza a las provincias de Mendoza y San Juan, donde el vino representa no solo una economía regional clave sino también una identidad cultural profundamente arraigada.
El mensaje de COVIAR y el cambio de conducción
Durante el tradicional desayuno de COVIAR, que se realiza cada año en el Hotel Park Hyatt de Mendoza, dirigentes, empresarios y funcionarios analizaron el escenario actual de la vitivinicultura.
En el encuentro también se concretó el cambio de autoridades dentro de la entidad. El riojano Mario González dejó la presidencia y fue reemplazado por Fabián Ruggeri, dirigente cooperativista y productor.
En su primer discurso, Ruggeri reconoció que el sector atraviesa un momento complejo, marcado por el aumento de costos, la presión tributaria y las dificultades para acceder a crédito.
Entre los principales reclamos destacó las tasas de interés elevadas, que dificultan la inversión y la financiación de exportaciones.
"Necesitamos financiamiento que sea acorde a la actividad, con plazos y tasas adecuadas tanto para realizar inversiones como para prefinanciar exportaciones", sostuvo.
También remarcó la importancia de reducir costos logísticos, disminuir la carga impositiva y ampliar acuerdos comerciales internacionales para mejorar la competitividad del vino argentino.
Un contexto complicado para la industria
El diagnóstico del sector también incluyó la caída del consumo interno y las dificultades para sostener las exportaciones.
Uno de los empresarios más reconocidos del país, José Zuccardi, reconoció que el sector enfrenta desequilibrios entre stock y demanda, lo que genera un escenario desafiante.
Sin embargo, también destacó un punto positivo: la calidad del vino argentino nunca fue tan alta como en la actualidad, lo que abre oportunidades en mercados internacionales.
El análisis político y económico
El encuentro contó con la presencia de figuras políticas de peso, entre ellas la vicepresidenta Victoria Villarruel y el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo.
El mandatario provincial defendió las políticas económicas implementadas en su gestión y destacó algunos avances en materia comercial, como la mejora en las condiciones de acceso al mercado estadounidense.
Según explicó, Argentina logró eliminar una desventaja histórica frente a Chile, que tenía arancel cero en Estados Unidos mientras el vino argentino pagaba un 17%.
El reclamo del sector empresario
Más tarde, en el evento organizado por Bodegas de Argentina, el tono volvió a centrarse en las dificultades que enfrenta la industria.
El presidente de la entidad, Walter Bressia, describió el escenario actual como una “tormenta perfecta” para la vitivinicultura, con exportaciones en baja y un mercado interno que aún no logra recuperarse.
Entre los problemas estructurales mencionó la presión tributaria, que según explicó incluye más de 150 impuestos acumulados, además de los elevados costos logísticos y la falta de infraestructura.
Pese a ese panorama, el dirigente dejó un mensaje optimista y aseguró que el potencial del sector sigue intacto, siempre y cuando se implementen políticas que impulsen la producción y las inversiones.
"Lo que falta en el sector vitivinícola no es potencial para crecer. Lo que necesitamos son decisiones y políticas públicas alineadas con una estrategia de desarrollo productivo", concluyó.
Redacción | La Folk Argentina


