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Argentina frente a una ventana única para la soja ante el conflicto global
El escenario internacional, marcado por la tensión en Medio Oriente y la suba de precios del aceite y la harina de soja, abre para Argentina una oportunidad excepcional de mejorar sus valores de exportación y posicionarse estratégicamente en los mercados globales.
El conflicto en Medio Oriente sigue afectando los mercados globales y, en particular, los precios de los granos y subproductos agrícolas, impulsando un contexto poco frecuente que favorece a Argentina. Actualmente, el país combina subas en los precios internacionales de harina y aceite de soja en Chicago con primas locales en ascenso, generando un desacople positivo para los exportadores nacionales.
En el plano internacional, el aceite de soja muestra fortaleza sostenida, apoyada por el posible aumento de corte en el mandato de biodiesel en EE.UU. y la reasignación de volúmenes eximidos a pequeñas refinerías, fenómenos que se suman al rally del petróleo. La harina de soja, por su parte, experimenta un repunte tras meses de recuperación gradual, mientras que la oferta global podría verse limitada por menores rindes de maíz y trigo y la escasez de urea.

Los fondos especulativos, según datos de la CFTC, incrementaron sus compras de contratos de harina y aceite de soja en el CBOT, consolidando una tendencia alcista y el cierre de posiciones bajistas, lo que refuerza la presión positiva sobre los precios internacionales.
En este contexto, Argentina tiene la oportunidad de oro, gracias al desacople de las primas locales respecto a Chicago. Las primas negociadas por las fábricas mejoraron, incluso alcanzando valores positivos en el caso de la harina, resultando en precios FOB crecientes que favorecen la exportación.
La campaña 2024/25 muestra un desempeño exportador notable, con 5,13 millones de toneladas de harina y 21 millones de toneladas de aceite de soja embarcadas. Este escenario indica que la demanda externa seguirá activa al inicio de la campaña 2025/26.

En el mercado interno, la soja se mantiene firme alrededor de 320 dólares, sostenida por varios factores: las expectativas de cambios en derechos de exportación, la liquidez generada por la venta de cereales y un mercado local que incentiva diferir la venta del grano gracias a tasas de financiación atractivas.
Así, el contexto global actual configura una oportunidad estratégica única para Argentina, con precios de exportación mejorados por el petróleo firme, fondos posicionados y primas locales fortalecidas, mientras que los productores deben considerar que el ingreso masivo de la cosecha 2025/26 se aproxima, con un nivel de ventas comprometido de apenas 7%, haciendo de los precios actuales una oportunidad para capturar valor antes del pico estacional.
Redacción |Â La Folk Argentina

