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Vinos sin alcohol una tecnología que gana terreno y abre nuevas oportunidades para exportar
La industria vitivinícola avanza hacia nuevas alternativas de consumo con vinos desalcoholizados, una tendencia en crecimiento en el país. La tecnología ya disponible en Argentina genera interés por su potencial en mercados internacionales.
Los vinos sin alcohol dejaron de ser una curiosidad dentro de la industria para convertirse en una tendencia concreta que comienza a ganar espacio en Argentina. Durante la última edición de Sitevinitech, la feria vitivinícola más importante de Latinoamérica, esta alternativa ocupó un lugar destacado entre las innovaciones que buscan transformar el mercado.
Tras la aprobación del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) en 2025 para la elaboración y comercialización de este tipo de productos, numerosas bodegas comenzaron a analizar las posibilidades que ofrece una categoría que ya registra una importante expansión en distintas regiones del mundo.
La especialista italiana Rebecca Bodon, representante de la firma Omnia Technologies, fue una de las expositoras más convocantes del encuentro. Su presentación despertó gran interés entre productores, técnicos y empresarios que buscan conocer el potencial de esta tecnología.
Una inversión que puede superar el millón de dólares
Según explicó Bodon, la empresa dispone de diferentes equipos para la eliminación parcial o total del alcohol en los vinos.
"La máquina sale desde los 100.000 dólares hasta el millón de dólares", detalló la especialista, quien señaló que el valor depende de la capacidad de procesamiento y del nivel de industrialización requerido por cada bodega.
La tecnología utiliza membranas selectivas combinadas con sistemas de destilación al vacío, permitiendo extraer el alcohol sin alterar significativamente las características originales del producto.
"Todo queda real, como el vino inicial. Utilizamos agua vegetal, no externa, y por eso el producto puede definirse como vino desalcoholizado", sostuvo.
Las variedades que mejor responden al proceso
Uno de los aspectos más importantes para obtener buenos resultados está relacionado con la elección de las cepas.
De acuerdo con la experiencia internacional de la compañía, las variedades más aromáticas suelen ofrecer mejores respuestas durante la desalcoholización.
"Las cepas aromáticas logran un mejor resultado. No es que haya variedades que no se expresen bien, pero algunas se comportan mejor que otras", explicó Bodon.
La especialista destacó además experiencias positivas con vinos tintos italianos de gran estructura, donde los polifenoles ayudaron a compensar la reducción de alcohol sin afectar significativamente la calidad sensorial.
Sin embargo, aclaró que todavía no existen pruebas realizadas con algunas de las variedades emblemáticas de Argentina, como el Malbec o el Torrontés, utilizando la tecnología desarrollada por Omnia.
Un mercado global en expansión
Aunque el consumo interno de vinos sin alcohol aún es reducido en Argentina, el panorama internacional presenta oportunidades mucho más amplias.
Europa lidera actualmente la demanda de este segmento, especialmente en países como Alemania, mientras que Estados Unidos muestra un mercado cada vez más consolidado. A su vez, diversas naciones de Medio Oriente también impulsan el crecimiento de estos productos debido a restricciones religiosas vinculadas al consumo de alcohol.
Frente a este escenario, numerosas bodegas argentinas analizan la posibilidad de incorporar esta tecnología no sólo para diversificar su oferta, sino también para acceder a nuevos mercados y ampliar sus posibilidades de exportación.
Redacción: La Folk Argentina

