Leonel Ferrando :
Yo estuve el lunes en Quilmes y la verdad ni una mojarra sacamos y si habÃa algunos bagres muertos
Matias:
Si amigo en roque pérez no pasa nada yo estuve hace unos dias lo unico que pesque fue un resfrio que me dura todavÃa
Eduardo de Lanús :
En Quilmes hay mucha mortandad de sábalos y hasta de armados, lo que es raro, porque estos son muy resistentes... El agua en superficie está muy sucia y sólo de fondo hay algún tipo de respuestas a las carnadas. HabrÃa que empezar a investigar este fenómeno, que no está ocurriendo de esta forma en otras zonas costeras del RÃo de la Plata
Mario AgustÃn Salcedo :
Hola Marcelo como esta tendrá info como esta por Roque Pérez, y que paso el finde estuvo mi cuñado y nada de pique y habÃa cantidad de bagres muertos en la orilla
Susana Ardiles :
Bendiciones pueblo de Dios pido oración por el pueblo Venezolano y sus familias, la sangre de Jesucristo nos llene de bendiciones
Andres Aguirre:
Hola buenas noches yo los escucho hace mucho tiempo, pero no soy de escribirles, pero hoy por intermedio de ustedes quiero pedirle a Dios que libere mi estomago inflamado necesito su gracia y favor abre mis ojo espirituales libértame de todo peligro necesito tu protección cúbreme con tu sangre.
Mauro Guerra:
Palabra con mucha sabidurÃa como siempre. Bendiciones a todos los que están conectados escuchando, soy Mauro de Salta.
Ricardo Acosta:
El Nuevo Testamento describe dos tipos de ofensas diferentes. La ofensa pública o general Esta es una ofensa contra la iglesia, la cual trae reproche al cuerpo de Cristo, tal vez debido a la manera de vivir impÃa mostrada por el miembro, por la promoción de falsas doctrinas, o por causar divisiones dentro de la iglesia. Generalmente, ofensas de esta Ãndole son tratadas sin demora alguna. Pablo le advirtió a Timoteo que se apartara de aquéllos que no asentÃan a la sana doctrina (1 Timoteo 6:3-5). A los romanos les escribió diciendo: “...Mirad a los que causan disensiones y escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido, y apartaos de ellos†(Romanos 16:17). Una reconciliación de esta magnitud requiere un enfoque diferente al que se toma en la ofensa privada. El pastor y tal vez los diáconos locales, deberÃan confrontar al ofensor en relación a su actitud e intención. De no haber un cambio favorable después de una o dos confrontaciones, la iglesia puede recurrir a la exclusión (Tito 3:10). Sin embargo, la iglesia debe darse cuenta que la disciplina no es un castigo. El castigo tiene el pasado en mente y aplica retribución. La disciplina tiene el futuro en mente; ésta dice: “Te amamos demasiado como para dejar que continúes repitiendo la ofensaâ€. La posibilidad de exclusión prepara el escenario para la restauración al mostrar la severidad de esa clase de ofensa.
Mario :
Gloria a Dios todopoderoso en el nombre de Jesucristo... Saludos cordiales mis hermanos siempre que puedo me conecto al llegar del trabajo
Gustavo Nuñez:
Ciertos comportamientos están asociados con la ofensa, aunque para algunos es algo discutible, por ej sucede con el piropo o un cumplido dirigido a las mujeres y que a veces es grosero.
Graciela Duarte:
La ofensa suele generar una perturbación emocional en la persona afectada
Romina Acosta :
Los Iracundos, Inolvidables Ãdolos de mi juventud, cuantos recuerdos lo máximo, sus temas deben ser patrimonio de la humanidad.
Javier Gutierrez :
Todas estas canciones marcaron huellas en nuestra juventud, y que perduran en nuestra memoria y nunca dejaremos de cantar o tararear.
