Mercedes Baez:
El chamamé tiene algo que no se pierde, aunque cambien los tiempos, porque lleva adentro una forma de sentir que no se aprende, se trae, y cada vez que suena te recuerda que hay una parte nuestra que sigue intacta, más allá de todo.
Roberto Oviedo:
Buenas noches, a mí como hijo de chamamecero, aunque no me crié en Corrientes sino acá en Buenos Aires, el chamamé me pega distinto, tiene algo que no se puede explicar mucho, es esa mezcla de alegría y nostalgia al mismo tiempo, que te hace sentir cerca de todo, como si te llevara a otro lugar sin moverte, tiene un sonido que te envuelve y te mete en la historia, pero también una profundidad que te toca por dentro, y cada vez que suena siento que hay memoria, hay raíces, hay algo muy nuestro que sigue vivo en cada acorde, y que de alguna manera te lleva a recordar a los viejos y a sentirte correntino de pura cepa.
Osvaldo Taboada Reiniger:
Soy correntino y vivo en Buenos Aires ahora, me encanta esta música porque es cultura nacional e internacional. Los correntinos dejamos la vida por defender nuestras raices y ni te cuentos los que murieron en Malvinas, viva Corrientes...
Agustina Herrera:
Toda mi infancia en la casa de mis abuelos a puro chamame hoy ellos ya no estan pero el chamame me acerca a ellos y a los mejores recuerdos
Gisela Britez:
Mi papá era adicto al chamame, despues que que fallecio, mi mamá se hizo fanática también, y yo me crié escuchado chamame, es nuestra raíz, amo el chamame.
Olga Flores:
Gracias Roberto por mantener viva nuestra llama eterna del chamamey el folclore gracias!! siga así..del otro lado se lo agradecemos y mucho.
Jhonatan Hinostroza:
Que música por favor, hoy estaba medio bajón y estos chamamesasos me re levantaron el ánimo ,,,viva la patriaaa carajoooo
Javier Miranda:
Este es el camino Roberto, hay que llevar bien puesto en el pecho nuestra tradición, no se guíen por las modas pongan en valor lo nuestro
Ramon Cabral:
Oooooooh che carajo! Estos temas hace que lo sienta a mi viejo y a mi viejita a mi lado una vez más. Ooooooita mis viejos como amaban esta musica
Dora Ochoa:
Es hermoso el Chamame, para no olvidar nuestras raíces, lo mejor de lo mejor. Sds❤
Cari y uri:
Uri te dice feliz cumpleaños te queremos mucho Jesús, el no te conoce en persona solo por foto y los jueves el sabe que te escuchamos cuando no tengo que trabajar. Ya de niño tiene que saber que es la música autóctona. Gracias por tu programa. Por fin me acordé de saludarte para tu cumpleaños, siempre me acuerdo amigo. Yo cumplí el 10 Abril. Abrazo grande!
Walter Banegas:
De chico me acuerdo de escuchar a Don Luis Landriscina y creer de verdad que esos personajes existían, que eran personas reales que uno podía cruzarse en cualquier pueblo, y hasta le preguntaba a mi viejo como si todo eso fuera parte de la vida misma, con los años me fui dando cuenta de que era ficción, pero qué hermosa ficción, qué manera de contar y de hacernos imaginar mundos enteros con solo una voz, y hoy uno lo escucha de nuevo y siente eso mismo, esa magia que te llevaba sin darte cuenta, es una pena que a veces no se valore como corresponde a artistas así, que hacen tanto por la cultura y por mantener viva una forma de humor tan sana, tan cercana, tan nuestra, después siempre pasa lo mismo, cuando ya es tarde todos salen a reconocerlos, pero en el momento parece que no alcanza la dimensión de lo que representan, ya no quedan muchos como él, de esos que con una historia te armaban un mundo entero, y ojalá se los cuide más mientras están, no cuando ya es tarde.
Pato Fonseca:
Don Luis tenía esa forma especial de transformar lo cotidiano en algo enorme, con un humor simple pero que te dejaba pensando y sonriendo, y escuchando esto, cuando empieza a contar esos relatos donde aparece el ferrocarril, uno del interior no puede evitar viajar con la cabeza, te juro que cierro los ojos y veo la estación, el tren llegando, la gente esperando, todo como cuando era chico, esa imagen tan viva que uno se hacía en la imaginación, como si realmente estuviera ahí. Qué lindo era todo eso, esa manera de escuchar y de imaginar el mundo a través de sus historias, que te quedaban grabadas para siempre.
NORMA:
MUCHAS FELICIDADES JESUS, HERMOSA E INTETESANTE LA HISTORIA ,LA RADIO NO MORIRA JAMAS. ME ENCANTA LOS CUENTOS DEL SR.LANDRISINA
Maria Mareco:
Qué lindo era ese tiempo en que una historia bastaba para cerrar los ojos y viajar sin moverse del lugar, solo con la voz y la imaginación.
Andrea Navarro:
Con su manera simple de narrar, lograba que uno sonría y al mismo tiempo se quede pensando en lo que escuchó.
Juan Barrios:
El siglo XX fue una bisagra enorme en la historia de la humanidad, un tiempo donde todo empezó a acelerarse como nunca antes. La modernización cambió la vida cotidiana de una forma profunda llegaron la radio y la televisión a los hogares, y con eso el mundo empezó a entrar por una caja en la sala de estar, acercando noticias, música y realidades que antes quedaban lejos. La radio, en especial, tuvo un papel fundamental, era compañía, era información y era emoción pura; y aunque fue evolucionando con el tiempo, nunca perdió su esencia, porque sigue teniendo esa magia de la voz que llega directo, sin filtros. Después, con el avance de la tecnología, apareció el internet y el mundo volvió a transformarse otra vez. Todo se hizo más rápido, más inmediato, más global. Las distancias se achicaron de una manera impensada: hoy se puede hablar, ver y escuchar a alguien al otro lado del planeta en segundos. La televisión también se volvió más moderna, más dinámica, y todo empezó a convivir en un mismo espacio digital donde la información nunca se detiene. Pero en medio de todo ese cambio, hay algo que no se pierde: la necesidad humana de comunicarse, de contar historias, de escuchar una voz que acompañe. Por eso la radio, aunque haya cambiado, no va a morir nunca. Porque más allá de la tecnología, sigue siendo cercanía, sigue siendo identidad, sigue siendo esa forma simple y poderosa de estar presentes, incluso en un mundo que no deja de modernizarse.
