Federico Moreno:
Mientras existan las guitarras criollas y alguien dispuesto a cantar nuestras costumbres, una parte de nuestra historia seguirá viva.
Edgardo Damiano:
Escuchando su programa amigo uno se da cuenta de la enorme cantidad de autores y compositores extraordinarios que tiene nuestro país, muchos de los cuales no siempre reciben el reconocimiento que merecen, y eso también nos hace pensar en cómo ha cambiado todo con el tiempo, porque antes era distinto, los artistas recorrían pueblos enteros para darse a conocer y había que ganarse el cariño de la gente escenario por escenario, sin atajos ni pantallas de por medio, todo era más directo, más humano, más de contacto real, y por eso también es tan valioso que hoy existan espacios, radios y programas que siguen sosteniendo esa cultura, que se toman el tiempo de contar quién escribió cada canción, de dónde viene cada obra y quiénes son sus verdaderos protagonistas, manteniendo viva la memoria de nuestra música y de nuestra identidad para que no se pierda con las nuevas generaciones.
Carmen Marín:
Escuchando esta música uno entiende que la cultura de un pueblo no se conserva en los museos, se conserva cuando alguien la canta, la comparte y la sigue difundiendo.
Mauro Soldán:
Escuchar una buena milonga o un estilo campero es mucho más que disfrutar de una canción, es volver por un instante a aquellos tiempos en los que la palabra tenía valor de compromiso, donde un apretón de manos valía más que cualquier firma y donde las costumbres se transmitían de padres a hijos alrededor de una mesa o de una guitarra. Por eso siempre hay que agradecer a estas radios, a los programas y a toda la gente que desde su lugar sigue manteniendo viva esta música tan nuestra, para que las nuevas generaciones conozcan y no olviden las raíces de las que venimos.
Malena Cardozo:
Qué importante es seguir difundiendo nuestra música tradicional, ya que es una parte de la historia de nuestro país que merece ser conocida y respetada.
Sonia Acosta:
Qué riqueza tiene nuestra música criolla, con una guitarra y una voz es capaz de pintar paisajes, recuerdos y sentimientos que nunca se olvidan.
Ariel Marín:
Los años pasan, cambian las modas y aparecen nuevos estilos, pero este folklore siempre sigue de pie porque nace del corazón de la gente, del trabajo, de la tierra y de las vivencias de nuestro pueblo, por eso cada vez que lo escucho siento una enorme alegría y un profundo orgullo de ser argentino, un abrazo grande para todo el programa.
Cari Aranda:
bola buenas noches camino Surero, amigo querido gaucho Tuma, ¿cuándo va a sonar un canto tuyo en el programa? no sabia también hay milonga sierra! cuántas cosas se aprende acá.
Leticia Begardo:
El folclore antiguo tiene algo que hoy se está perdiendo: la paciencia para escuchar. No está hecho para el apuro, sino para la atención. En tiempos donde todo es rápido, estas músicas obligan a bajar un cambio y entender otro ritmo de vida.
Miguel turczyk!:
Acá les va otro cuentito mis Amigos. Se cayó un avión en la selva y solo se salvó una mujer la cual no sabía que hacer y como pedir ayuda! En un momento el avión caído fué rápidamente rodeado de indios los cuales miraban a la mujer sorprendidos!la mujer asustada le arroja un sombrero a un indio y el indio lo agarra y sale corriendo y gritando una.ula.ula.
Al ver esto la mujer sigue sacándose ropa y tirándosela a los indios.asta que sólo le queda un zapato y solo un indio que la miraba con ganas así que la mujer junto coraje y al agacharse para sacarse el zapato se le escapa un pedo y le arroja el zapato al indio y el indio lo tira a un costado la mujer le pregunta por qué no quiere el zapato y el indio responde zapato no! indio querer cornetita!!! Jajaja jajaja
Ana Miranda:
Cuando escucho su programa Roberto pienso en los pueblos del interior, en las fiestas populares, en los mates compartidos, en los caminos de tierra y en la gente sencilla que hizo grande a nuestro país, por eso cada uno de sus programa está contando una parte de nuestra historia.
Graciela Gauna:
Hola buenas noches: cada vez que escucho nuestra música, y es que no importa de qué provincia o si es una zamba una chacarera una milonga, siempre termina uniéndonos a todos bajo una misma bandera, porque el folklore tiene esa capacidad de hacernos sentir parte de una misma familia, orgullosa de sus costumbres y de su identidad.
Analía Parra:
Cada vez que escucho una milonga siento que vuelvo a mis pagos, aunque esté lejos, porque nuestra música tiene esa magia de llevarnos de regreso a los recuerdos más lindos, a la familia, a los amigos y a las cosas simples de la vida, gracias por mantener encendida esa llama que tantos necesitamos para sentirnos cerca de nuestras raíces.
Marisa Carrizo:
Siempre digo que un país que conserva su música también conserva su alma, porque en el folklore están las alegrías, las nostalgias, los paisajes y las historias de nuestra gente, por eso agradezco profundamente a quienes como ustedes siguen apostando por difundir lo nuestro todos los días.
Marcelo Montiel:
Qué importante es que todavía existan espacios como el suyo, donde se respete y se valore nuestra música popular, por que el folklore no es solamente canciones, es historia, identidad, costumbres y el legado que nos dejaron nuestros mayores, por eso quiero felicitarlo a usted por el trabajo que hace y a esta radio que todos los días lleva esta música a cada rincón del país.
Fabián Alcaraz:
No hay distancia que pueda alejar a un argentino de sus raíces cuando suena una milonga.
Federico Achaval:
Muchas gracias, amigo, por seguir firme en esta lucha tan linda de difundir nuestra música y nuestras tradiciones, los que venimos de las raíces, del respeto por los mayores, del canto de antes y de las enseñanzas de la gente de campo sabemos el valor enorme que tiene mantener viva nuestra cultura, no debe ser fácil muchas veces porque siempre aparecen obstáculos y gente que pone palos en la rueda, pero gracias a personas como usted esta música sigue llegando a tantos hogares y a tantas generaciones, mis felicitaciones y mi agradecimiento por defender lo nuestro con tanta pasión, un abrazo grande y que nunca deje de sonar el folklore argentino.
