Silvia Gomez:
Es muy cierto lo que se dice porque en el interior profundo en los montes hay chicos que nunca vieron un libro ni tuvieron acceso a ese mundo y mientras tanto acá muchos libros se dejan de usar y hasta se tiran en la calle entonces habría que hacer un esfuerzo para recuperarlos y enviarlos al interior del país para que lleguen a quienes realmente los necesitan y puedan descubrir la lectura como una oportunidad y no como algo lejano o imposible
Adrian Mendez:
Buenas tardes yo siento que la lectura de los libros se fue perdiendo con el tiempo porque antes era algo más presente más cotidiano donde uno se tomaba el momento para imaginar para meterse en una historia y compartirla incluso con otros y hoy con las computadoras todo se volvió más rápido más inmediato y aunque seguimos leyendo ya no es de la misma manera se perdió un poco ese hábito tranquilo ese espacio propio que te daba un libro y también esa forma de conectar con las historias desde otro lugar más profundo más humano
Mariano Ochoa:
Antes era muy común que nuestros abuelos nos contaran cuentos y era casi un ritual sentarse a escuchar, dejar volar la imaginación y sentir que cada palabra tenía un peso especial. Hoy eso se fue perdiendo con el paso del tiempo, y como oyente se extraña esa conexión simple pero profunda, donde un cuento no solo entretenía, sino que también enseñaba y dejaba huella.
Aldo Sobrado:
La narración de cuentos tenía una magia distinta, una cercanía que hoy casi no se encuentra, antes, escuchar a alguien contar una historia era un momento compartido, íntimo, donde la voz, los silencios y hasta las miradas formaban parte del relato, hoy, con tanta inmediatez y pantallas, esa tradición se fue diluyendo, no es que haya desaparecido del todo, pero sí se siente como algo que se ha perdido en lo cotidiano, recuperar la narración oral sería volver a conectar con una forma más humana y profunda de contar y de escuchar
Guillermo:
Vamos osvaldo la mejor un beso a mariana y a los oyentes de la folletos la mejor
Osvaldo:
Hola gente, como siempre a partir de las 15 y como siempre por La Folk Argentina, "Contame... quiero saber" un programa para toda la gente, los esperamos para compartir notas, novedades, relatos, información, investigaciones, y si les place, escriban para opinar sin olvidar nombre y localidad de donde se conectan, así que no lo olviden "contame quiero saber" por donde? como siempre por La Folk Argentina!!!!
Roberto Mangieri:
Gracias mil a mí fiel audiencia por acompañarme incondicionalmente todos los programas.....los espero el jueves que viene para hacer el CAMINO SURERO n 370 ....muchas gracias...!!!
Mario Ardiles:
Buenas noches, maestro, lo felicito por el programa que realiza y por estos tangos que incorporó hace ya un tiempito, que le dan un color especial a cada emisión, tal como decía hoy temprano un amigo, sería hermoso volver a escucharlo más seguido o incluso, por qué no, un programita dedicado sólo al tango, estaría muy bueno, ¿qué le parece?, y ya que estamos de paso mangazo, si en algún momento puede, le agradecería que pase el tema Los Caballeros del Tango cantado por Carlos Valdez, seria un verdadero gusto poder escucharlo en su programa cuando usted lo disponga.
Juan Giraldo:
El tango, más que un gusto por sus letras o por su ritmo, es una verdadera filosofía de vida, una forma de mirar el mundo con emoción, con historia, con heridas y con belleza, es sentir que cada verso dice algo de nosotros mismos, de lo vivido y de lo perdido, y que en cada compás se esconde una manera distinta de entender el alma y el paso del tiempo.
Ricardo Arece:
Buenas noches Roberto gracias por llevame con estos tangos al recuerdo de mi adolescencia y mi juventud, aquellas noches de bohemia que parecían no terminar nunca, los amaneceres llegando de la mano de la música, de la charla larga y de unos buenos tragos compartidos con la muchachada, momentos simples pero intensos que hoy vuelven a la memoria con una mezcla de nostalgia y alegría, como si el tiempo se detuviera por un instante para volver a vivir aquellos momentos escuchando estos tangos.
Ester Elero:
Todo tiempo pasado suele sentirse como mucho mejor, con esos recuerdos que vuelven en forma de música, los tangos de antes, las baladas que marcaban épocas, la salsa con su alegría incomparable y toda esa música popular de antaño que hoy suena distinta, pero que para muchos sigue siendo lo mejor de lo mejor, porque lleva consigo historias, momentos y emociones que no se olvidan fácilmente.
Pedro Marino:
Qué nostalgia profunda producen los tangos, con esas melodías que parecen no envejecer nunca, inigualables, llenas de sentimiento y verdad, eso sí es música de la que atraviesa el tiempo, la memoria y el corazón, música que no se escucha solamente, sino que se siente y se vive en cada nota.
Martin Herrera:
En la historia del tango hubo intérpretes que parecían tener algo distinto, una sensibilidad especial, casi única. Verdaderos “ángeles” del tango, capaces de transmitir con su voz una magia difícil de explicar, pero fácil de sentir. Solo ellos lograban darle al tango esa profundidad, ese color tan propio que nace de la esencia misma de la Argentina, cuna indiscutida de este género que nos representa en el mundo entero.
Eduardo Castro:
El inolvidable Ángel Vargas, o Angelito como lo conocían, nos dejó temas que quedaron para siempre en la memoria del tango, interpretaciones que siguen emocionando cada vez que suenan, agradecido siempre por esa voz única que marcó una época, y hay un tema en particular que a mí personalmente me conmueve cada vez que lo escucho, que es -Tres Esquinas- un tango que en su voz tiene una sensibilidad especial, distinta, de esas que llegan directo al corazón, así que si el maestro lo tiene a mano y lo puede compartir, sería hermoso volver a escuchar a Angelito Vargas en ese tremendo tema que es parte de la historia grande del tango.
Elena Ordoñez:
Mi esposo, que seguramente hoy ya estará disfrutando de la voz inconfundible de Ángel Vargas en el cielo, solía expresar con profunda admiración una frase que lo resumía todo cuando hablaba de ese gran cantor del tango. Decía que Vargas no se limitaba a interpretar una canción, sino que lograba algo mucho más sutil y conmovedor, como si en cada interpretación no cantara las letras, sino que las fuera acariciando, dándoles vida, emoción y una ternura difícil de igualar, de esas que llegan directo al corazón de quienes disfrutan de su canto.
Miguel Pedraza:
Escuchar tangos es volver de golpe a la infancia, al pantalón corto, a la casa de mi viejo y de mi vieja, a la radio sonando en un rincón mientras la vida pasaba más lenta, y hoy, ya con todos esos recuerdos guardados en el alma, sólo me queda cerrar los ojos y dejar que se escape, sin querer, algún que otro lagrimón.
Armando Fernández Gómez:
Qué linda música, no se puede esperar menos del gran pueblo argentino, con su diversidad, su historia y su forma tan profunda de sentir el arte popular, desde México les mando un abrazo fraterno a los hermanos del sur, con respeto y cariño por esa música que une distancias y culturas.
