Mauro Guerra:
Palabra con mucha sabidurÃa como siempre. Bendiciones a todos los que están conectados escuchando, soy Mauro de Salta.
Ricardo Acosta:
El Nuevo Testamento describe dos tipos de ofensas diferentes. La ofensa pública o general Esta es una ofensa contra la iglesia, la cual trae reproche al cuerpo de Cristo, tal vez debido a la manera de vivir impÃa mostrada por el miembro, por la promoción de falsas doctrinas, o por causar divisiones dentro de la iglesia. Generalmente, ofensas de esta Ãndole son tratadas sin demora alguna. Pablo le advirtió a Timoteo que se apartara de aquéllos que no asentÃan a la sana doctrina (1 Timoteo 6:3-5). A los romanos les escribió diciendo: “...Mirad a los que causan disensiones y escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido, y apartaos de ellos†(Romanos 16:17). Una reconciliación de esta magnitud requiere un enfoque diferente al que se toma en la ofensa privada. El pastor y tal vez los diáconos locales, deberÃan confrontar al ofensor en relación a su actitud e intención. De no haber un cambio favorable después de una o dos confrontaciones, la iglesia puede recurrir a la exclusión (Tito 3:10). Sin embargo, la iglesia debe darse cuenta que la disciplina no es un castigo. El castigo tiene el pasado en mente y aplica retribución. La disciplina tiene el futuro en mente; ésta dice: “Te amamos demasiado como para dejar que continúes repitiendo la ofensaâ€. La posibilidad de exclusión prepara el escenario para la restauración al mostrar la severidad de esa clase de ofensa.
Mario :
Gloria a Dios todopoderoso en el nombre de Jesucristo... Saludos cordiales mis hermanos siempre que puedo me conecto al llegar del trabajo
Gustavo Nuñez:
Ciertos comportamientos están asociados con la ofensa, aunque para algunos es algo discutible, por ej sucede con el piropo o un cumplido dirigido a las mujeres y que a veces es grosero.
Graciela Duarte:
La ofensa suele generar una perturbación emocional en la persona afectada
Romina Acosta :
Los Iracundos, Inolvidables Ãdolos de mi juventud, cuantos recuerdos lo máximo, sus temas deben ser patrimonio de la humanidad.
Javier Gutierrez :
Todas estas canciones marcaron huellas en nuestra juventud, y que perduran en nuestra memoria y nunca dejaremos de cantar o tararear.
Horacio Parrilli :
Hola maestro como esta usted, le escribo y escucho desde Tenerife, islas Canarias, aca son son cuatro horas más que en Argentina. Mil gracias a esta radio por dejarme disfrutar de la música de mi tierra, y a usted lo felicito por el programa, la verdad muy bueno, le estrecho un afectuoso abrazo a la distancia.
Alina Farias:
Hola Carlos buenas noches siempre escucho su programa, y realmente se pasa muy rápido por favor agregarle una horita mas ya que esta buenÃsimo realmente y siempre aprendo algo con sus vivencias con los grandes del folklore que han compartido camino con usted, es una delicia escucharlo, un beso enorme desde Chacabuco.
Ofelia :
Que linda que es la música de folclore que viva el folclore que nunca caiga gracias por difundir a mi me gusta mucho su programa, gracias
Miguel Gutierrez :
Escuchar estos tremendos artistas de la época dorada de nuestro folklore es maravilloso, alegra el alma y los buenos momentos vividos¡
Carmen Farella :
Esto es música que vale la pena escuchar, y que dolor senti cuando partieron Romero y Bulacio, juro que ese dia sentà desgarrar mi corazón, pero ellos no murieron vivirán siempre por medio de su música y en el de quienes los conocimos y escuchamos, los Tucu para mi lo mejor que tuvo Tucumán en el folklore. Dejaron en alto nuestra música. Gracias
Elena Aguado :
Eternos los amados Tucu Tucu, gracias Carlos por traerlos siempre a la memoria colectiva.
