Leonor Cardozo:
Es y va a ser el más grande humorista de todos los tiempos, sin decir malas palabras, sin necesidad de gritar ni de ofender a nadie, nos hizo reír como pocos, es un verdadero genio, de esos que ya no abundan, que con la simpleza de un cuento y la sabiduría popular nos regaló momentos inolvidables. Don Luis nos va a hacer reír por siempre y va a ocupar un lugar eterno en el corazón de los argentinos.
Juan Carlos Arias:
Qué hombre extraordinario es don Luis Landriscina, hay personas que hacen reír y otras que dejan enseñanzas; él logró las dos cosas al mismo tiempo, con cada cuento nos hizo sentir orgullosos de ser argentinos, porque supo retratar como nadie la esencia de nuestra gente, desde el chaqueño hasta el patagónico, pasando por cada provincia y cada costumbre. Nos reconocimos en sus personajes, en sus anécdotas y en esa mirada tan sana y tan humana sobre la vida, por eso no es solamente un humorista, si no que es parte de nuestra identidad y de nuestra memoria afectiva. Gracias, don Luis, por tantas risas, por tanta ternura y por recordarnos siempre quiénes somos, y gracias a esa tierra chaqueña que le regaló a la Argentina un hombre irrepetible.
Nadia Montiel:
Yo crecí escuchando los cuentos de Landriscina en casa, recuerdo que nos hacía reír a todos, desde los más chicos hasta los abuelos, y qué lindo es recordar a gente que dejó tanto sin perder nunca la sencillez.
María Roldan:
Un grande don Luis Landriscina. De esos hombres que supieron hacernos reír, reflexionar y reunir a la familia alrededor de un cuento. Se merece todo nuestro cariño, nuestro respeto y nuestro eterno agradecimiento. Dios lo bendiga siempre.
Naty Maidana:
Nostalgia pura, de aquellos domingos en familia, don Luis Landriscina sonando de fondo mientras el abuelo hacía el asado y todos terminábamos riéndonos con algún cuento. Qué recuerdos tan lindos nos dejó.
Mariana Ferri:
Aguante el folklore carajo.......Porque pasan las modas, pero lo nuestro siempre encuentra la manera de seguir sonando.
Lucia Dure:
Mientras haya alguien dispuesto a cantar una milonga, una zamba o una chacarera, nuestra identidad va a seguir más viva que nunca.
Miguel turczyk!:
Y acá les va el último cuentito ya me voy a descansar! En una ruta argentina iba un paisano manejando su auto cuando en una curva al fondo se veía un cartel de propaganda y al ver el cartel el hombre freno de golpe y los conductores que venían atrás tuvieron que frenar de golpe. Se bajó del auto el conductor que venía atrás del paisano y le pregunto el por qué había frenado así! Y el paisano le dijo que frenó por lo que dice el cartel. Y que es lo que dice el cartel?
Pues no ves que dice frene barranca!!! Ma que frene barranca ahí dice Fernet Branca!!! Jajaja jajaja
Felipe Martínez:
El señor del Sur, para mí el mayor cantor y decidor criollo, don Alberto Merlo, y como dice un paisano amigo, “gaucho las 24 horas del día”, de esos hombres que no solo cantaban el campo sino que lo vivían, lo caminaban y lo contaban con una verdad que quedaba dando vueltas mucho después de que terminara la guitarra.
Gerardo García Gómez:
Amor infinito para este gaucho de ley, amante de la libertad, de la simpleza y de la suprema belleza de estar vivos, don Alberto Merlo, un cantor que supo llevar esas verdades al canto con una hondura que sigue tocando a quienes lo escuchan, dejando una huella que no se borra en la memoria de su gente.
Pedro Alcaraz:
Quién sabe por dónde andará don Alberto Merlo afinando cuerdas de guitarras para acompañar esas hermosas canciones, como si en algún lugar quedara todavía ese mismo espíritu surero, ese decir calmo y profundo que sigue viajando en cada tema y en cada recuerdo que deja su voz.
Melania Carrizo:
Don Alberto Merlo, alto cantor surero, seguramente andará milongueando en la matera del cielo, como esos paisanos que no se van del todo porque quedan en cada verso, en cada guitarra y en cada recuerdo que sigue sonando cuando uno vuelve a escucharlo.
Nora Bosquet:
Maestro sin discusión, don Alberto Merlo, beso al campo de arriba, donde seguramente siguen sonando esas guitarras que supo hacer hablar como pocos, dejando un legado que no se apaga y una forma de decir lo criollo que queda para siempre en la memoria de quienes lo escuchan.
Enrique Soldán:
No tuve el honor de conocerlo, pero sí de escucharlo, don Alberto Merlo dejó una obra enorme, de esas que se agradecen de verdad, porque supo contar el campo, la vida y las costumbres con una sinceridad que llega directo al alma, gracias por su música y por todo lo que nos dejó.
Aníbal Zarreta:
Uno se pone a pensar la capacidad que tenían los poetas de antes para escribir estas cosas, letras con verdad, con contenido, con historia, con sentimiento, y escuchás estos temas o te ponés a leerlos y no podés evitar compararlos con lo que se hace hoy, con lo que suena hoy en día, y la diferencia es enorme, porque antes había una profundidad distinta, una manera de decir las cosas que llegaba más hondo, y uno se pregunta inevitablemente, ¿dónde fuimos a parar, no? porque hay obras que no envejecen y otras que simplemente pasan.
