Héctor Armando Vera:
Conocí a don Horacio Guarany, vivía a dos cuadras de mi casa, era un vecino más, lo veías en el patio, lo veías salir con su auto a hacer las compras, siempre saludando, siempre atento, no era un tipo que mirara para otro lado cuando alguien lo miraba, era sencillo, cercano, muy distinto a la imagen que algunos pintaban, no era ese “ogro” que muchos decían, era un tipazo, un hombre de pueblo de verdad, de esos que te ganan con la humildad más que con la fama, y eso te queda grabado para siempre.
Rafael:
Qué lindo sería que nunca perdiéramos nuestras raíces, porque en esta vorágine de tanta música extranjera y de lo que marcan las modas, muchas veces van quedando de lado nuestras zambas, chacareras, milongas y esas canciones que hablaban de la vida sencilla, de la gente de campo, de los paisajes del interior y de los valores con los que crecieron nuestros abuelos. El folklore no es solamente música, es identidad, es memoria y es parte de lo que somos como argentinos, por eso estaría bueno que también se lo acerquemos a los más jóvenes, para que entiendan que detrás de cada guitarra y de cada letra hay una historia que merece seguir viva y no perderse con el paso del tiempo.
Fernando Carrizo:
Uno de los temas más lindos de nuestra música folclórica argentina, una obra completa, con letra, historia cantada, una música impresionante y un punteo de esos que quedan en la memoria, de los de la gran siete, lo escucho desde que tengo uso de razón y ya pasaron más de 30 años y todavía me trae recuerdos del campo, de la vieja radio AM sonando de fondo, el olor a tortilla al rescoldo y un perro ladrando en el patio de tierra, porque hay canciones que no solo se escuchan, se viven y se vuelven parte de la vida misma.
Enrique Sánchez:
Horacio querido, allá se va el viejo guitarrero con tu canto dentro del alma, cantando despacito tus melodías hermosas, un beso grande mi viejo querido, tu cantar está dentro de mi corazón, don Horacio Guarany siempre presente en la memoria y en el sentimiento del pueblo, donde la guitarra llora y la patria todavía le responde cantando.
Ramiro Achával:
Tantas cosas y visiones de nuestra tierra que nos lastiman hondo, pueblo herido de una Argentina que duele, donde la sangre derramada todavía grita y no se seca, porque la patria sigue doliendo en el corazón de su gente, y en la voz de don Horacio Guarany ese sentimiento se vuelve canto, memoria y verdad que atraviesa al pueblo entero.
Julia Marino:
Ojalá nunca dejemos de transmitirles a los más jóvenes el valor de nuestra música tradicional, porque en cada acorde vive la memoria de nuestros abuelos y la esencia más profunda de la Argentina.
Marisa Almada:
Qué pedazo de obra de arte auditiva, una interpretación que emociona de principio a fin, de esas que no solo se escuchan sino que se sienten en el alma, dejando una huella profunda en cada verso y en cada silencio.
Natalio Guzmán:
Qué ídolo como él no hay, gracias por tanto don Horacio Guarany, por dejarnos una obra inmensa, llena de sentimiento, identidad y verdad, de esas que quedan para siempre en el corazón del pueblo.
Aldo Monzón:
Qué tremenda canción, está tan bien narrada que parece una película hecha música, con una historia que emociona de principio a fin. Solo puede terminarla así, como solo lo hace Horacio Guarany. Qué tremendo artista fue este hombre, una cosa así que deja huella en cada interpretación.
María Elena Villarreal:
Pido oración por los enfermos, por los que están en cárceles y hospitales, por los niños y adultos que atraviesan momentos difíciles, por todos los agonizantes y por quienes luchan contra el cáncer en todo el mundo. Que Dios traiga sanidad, consuelo y esperanza a cada vida.
Carmen Ordoñez:
Les pido oración por mi hijo Daniel, que Dios me le dé ánimo porque está muy desanimado y me le dé mucha salud y Dios tome el control de todo en el Nombre de jesus
Susy Portis:
Por mi familia, por nuestra conversión y por nuestra fe, fortaleciendo nuestra confianza en Ti, mi Señor Jesús, siempre Amén, amén, amén.
Juana Mayorga:
Bendiciones, pastor y hermanos. Pido por mi vida, por mi salud y por mis emociones, que Dios me conceda paz en todo lo que estoy viviendo. Creo firmemente en los milagros de Dios y le doy gracias por todo lo que ha hecho y lo que hará en mi vida. Gracias.
Sofia Hernández:
Nada de lo que haga el hombre impedirá que los propósitos divinos de Dios se cumplan. Incluso aquello que es malo en el hombre puede ser usado por Dios para llevar adelante Sus planes y cumplir Sus propósitos.
Mario Cardozo:
Amén. Que esa palabra siga trayendo consuelo, fortaleza y esperanza en medio de estos tiempos, y que la soberanía de Dios nos afirme la fe y la paz en el corazón.
Daniela Marra:
Gracias por una exposición de la Palabra tan clara. Que Dios le continúe usando para seguir exponiendo la verdad de las Escrituras y llevando luz a quienes escuchan.
Marcelo Ramírez:
Si la Biblia fuera un libro científico que pudiera probarse, entonces diríamos que es cierto. El Altísimo no tiene nada que ver con la ambición del hombre. El Altísimo es una asistencia divina que nos ayuda a ver el mejor camino a tomar, pero no decide por nosotros. El hombre es quien elige el camino a seguir.
Norma:
Yo pienso que sí, que no solo debemos atribuirle lo bueno a Dios, porque incluso en lo malo Él también obra y puede transformar todo para bien en nuestras vidas.
