Marisa Miranda:
Hola les hablo desde Corrientes, siempre prendido a la radio, hoy que vienen con recuerdos se me apareció uno clarito, el vendedor ambulante de chipá, pasaba temprano con ese canasto grande y el olor ya te avisaba antes de verlo, mi vieja siempre le compraba y yo me quedaba esperando ese primer chipá calentito, no duraba nada, era un tipo callado pero ya era parte del barrio como si fuera uno más, vos sabías a qué hora pasaba, lo esperabas sin darte cuenta, son esas pequeñas cosas que te quedan para siempre, el olor, el sabor y ese tiempo donde todo parecía más simple, abrazo grande
Daniel Ortiz:
Uff el colchonero en mi casa no venía seguido, pero cuando aparecía era como una mezcla de curiosidad y respeto. Mi viejo se quedaba charlando con él de la vida, del campo, de los años duros y yo, de lejos, mirando cómo abría el colchón, como si estuviera desarmando un secreto. Lo que más me quedó grabado no fue tanto el trabajo, sino esa charla entre grandes, ese silencio respetuoso mientras el tipo hacía lo suyo. Era otro ritmo, otra forma de vivir. Hoy todo es rápido, descartable y esas cosas, sin darte cuenta, eran las que le daban valor a todo. Acá desde Las Flores,
Abrazo grande para todos.
Agustin Sobrado:
Les hablo desde Chascomús, siempre fiel a la radio de folklore. Recién escuchaba lo del colchonero y se me hizo un nudo en la garganta, porque me llevó directo a mi infancia, ya que acá en el pueblo, cuando aparecía, era todo un acontecimiento, y mis viejos sacando los colchones al patio, el olor a lana, el ruido ese tan particular mientras los dejaba como nuevos, yo me quedaba mirándolo horas, no sé por qué, pero había algo hipnótico en ese laburo, y de fondo, la radio prendida, como ahora, pero con mi viejo todavía en casa, son esas cosas simples que uno no valoraba en el momento y que hoy daría cualquier cosa por volver a vivir, aunque sea un ratito. Gracias por hacerme viajar así. Abrazo grande.
Martin Ochoa:
El colchonero, loco, pasaba por las casas con ese carrito, anunciándose, y vos ya sabías que era día de laburo en casa, sacaban los colchones al patio, abrían la tela, y el tipo ahí, con una paciencia bárbara, cardando la lana, dejándolos como nuevos, mientras tanto, nosotros de chicos mirando, jodiendo alrededor, y mi vieja cebándole unos mates, era todo más simple, más de barrio, más cercano, hoy se perdió un poco eso.
Abrazo grande para todos desde Chaco.
Aldo Miranda:
La verdad hizo acordar a los conventillos de antes, yo era chico y vivíamos todos así, amontonados pero de otra manera, Las puertas siempre abiertas, la vecina que te convidaba un plato, los pibes corriendo por el patio, era un quilombo, sí, pero había otra cosa, más compañerismo. Se escuchaba la radio todo el día, alguno sacaba una guitarra, y a la noche era como una gran familia, cada uno con lo suyo pero todos juntos. Nada que ver con ahora era duro, pero también tenía su magia. Abrazo grande.
Matias:
Mi bronca de todos los días es la gente que no pone guiño, te juro… ¿tanto cuesta? Te frenan de golpe y vos quedás pagando como un boludo, y otra, el que te clava el visto y no responde más. ¿Para qué abrís el mensaje entonces? En fin… arranco la tarde ya medio cruzado ja ja. Abrazo.
Osvaldo:
Hola gente, nuevamente como todos los viernes aquí estamos nuevamente para compartir historias, relatos, informes, buena música y pedirte a vos dale....Contame quiero saber! durante dos horas te podes comunicar a través del wasap o escribirnos a la casilla de mensaje de la folk, así que a partir de las 15 y hasta las 17 Contame quiero saber, te esperamos!!!!
Roberto Mangieri:
Eternas gracias mí audiencia.....los esperamos el próximo jueves de 22 a 01.00 para hacer el CAMINO SURERO N 367.... MUCHAS GRACIAS.....
Eduardo Torrez:
Julio Sosa no cantaba los tangos los actuaba fue el único que te llevaba al sitio Hera un relato te fue el único gran actor del tango, saludos desde Mar del Plata
Placido Duarte:
El Tango es único, sus letras dicen las realidades de la vida en el Uruguay y Argentina siempre han surgido grandes cantores, compositores, músicos, grandes orquestas de tango, dicen que el tango es triste yo pienso que no, pasan los años y por ejemplo cambalache se escucha por que es la letra que no pasa de moda, siempre que tengo espacio para esto no dejo de escuchar algún tango.
Gustavo Moreno:
Grande entre los grandes el MEJOR cantante de tangos, esa voz y esos gestos al cantar, no se pueden igualar!
Hernán Rivera:
Escuchando en este momento a Ignacio Corsini uno siente que se abre una puerta a otro tiempo, a esos años donde la música se vivía de una manera más simple, más cercana, más de verdad, con las guitarras como compañía inseparable y esa voz tan particular de Corsini que no necesitaba gritar ni exagerar nada para emocionarte, porque cantaba con una suavidad criolla que te entraba despacio pero te quedaba para siempre, y uno se imagina esos patios, esas reuniones, esos viejos programas de radio donde su voz llenaba todo sin apuro, como si estuviera sentado al lado tuyo contando una historia cantada, y qué hermoso es volver a eso aunque sea por un rato, porque en medio de tanto ruido de hoy, estas voces te devuelven algo muy profundo, algo nuestro, algo que parece que no debería perderse nunca, y sin embargo cada vez cuesta más encontrarlo en la radio, por eso cuando suena Corsini es como un regalo, como un puente directo a la memoria y a la raíz de nuestra música popular.
Agustín Marrare:
Buenas noches, yo soy de los que crecieron con el tango en la radio, con esos bandoneones que te atravesaban el pecho y te contaban la vida sin decirte una palabra de más, antes el tango era esquina, era boliche, era lágrima y era orgullo, te hacía pensar en lo que perdiste y en lo que todavía te quedaba por pelear, hoy lo escucho distinto, me sigue moviendo lo mismo pero con una nostalgia más fuerte, como si cada tango fuera un recuerdo que no quiere desaparecer, y da pena porque ya no suena como antes en la radio, ya no está tan presente y parece que se va quedando atrás, ojalá no se pierda nunca porque el tango no es solo música, es historia, es alma de este país.
Luis Consiglio:
Escuchando estos tango ahora me viene esa sensación rara de quedarme en silencio, como si el bandoneón te obligara a bajar un cambio y mirar un poco para adentro, porque el tango no es solo música, es memoria, es calle mojada, es historias de amor y de pérdida que uno ni sabe de dónde le pegan pero le pegan igual, y aunque hayan cambiado los tiempos, cuando suena un buen tango todo lo demás desaparece un rato y uno vuelve a sentirse parte de algo más grande, más nuestro, más de siempre.
Rubén Conede:
Me acuerdo de cuando el tango se vivía de verdad en los cafés y en las milongas de barrio, esos lugares donde la vida pasaba despacio y el bandoneón te agarraba el pecho y no te soltaba, uno se sentaba, escuchaba, miraba a la gente bailar y sentía que ahí estaba pasando algo importante, algo nuestro, hoy lo escucho con otra sensación, con una mezcla de nostalgia y tristeza porque ya no se ve tanto esa escena, ya no suena igual en la radio ni en las noches como antes, pero cuando aparece un buen tango me sigue pasando lo mismo de siempre, se me frena el tiempo y vuelvo a esos momentos donde todo era más simple y más profundo.
Aldo Szybut:
Ya voy llegando a los 80 como dice el tango, y cuando era chico en mi casa se vivía con música todo el día, mucho tango sobre todo, aunque también había folclore, pero el tango estaba siempre presente porque mi abuelo tocaba el bandoneón así que imaginate lo que era esa casa llena de música, de noche, de sobremesas largas y de melodías que te quedaban en la cabeza para siempre, y después como pasa con todos los jóvenes de la época uno pensaba que el tango era cosa de grandes, que no era para nosotros, que era pasado, pero con los años uno se da cuenta que eso no es así, el tango te termina encontrando en algún momento de la vida, te guste o no, porque tiene una forma de meterse en el alma que no te deja escapar, y no hay persona en el mundo que antes de irse de este plano no haya escuchado un tango o no se haya emocionado con uno, porque el tango siempre vuelve, siempre llega, gracias Roberto por difundirlo, yo nunca le escribí pero sigo ya hace muchos años que lo sigo y hoy estaba medio melancólico ya que es el día que falleció mi viejo.
Bárbara Mónica Benítez:
Hola escuchando este tango y me vino el recuerdo de mi vieja, ya que ella lo cantaba, no era profesional ni nada, pero cuando se ponía a cantar tango en casa era impresionante la voz que tenía, te llenaba todo el ambiente y parecía que se transformaba todo, qué lindo recuerdo que me trae esta música, cómo vuelve la memoria con estas canciones.
Manuel Miranda:
Que hermosa infancia tuvimos cuando éramos pequeños solo éramos todos felices escuchando tangos, ahora vivimos de puros recuerdos hermosos gracias señor Jesús por los padres que me diste y abuelos y hermanos gracias señor Jesús amén
