Martin Herrera:
Hola, buenas tardes, yo también soy de acá, de Buenos Aires, bien porteño, pero como el oyente que escribió hace un rato que tiene una fuerte conexión con Santiago del Estero, yo la tengo con Mar del Plata, desde chico voy, prácticamente todos los veranos, y es un lugar que me marcó mucho, y hay un tema, _Zamba de amor y mar_ de Tito Segura, que cada vez que lo escucho es impresionante, automáticamente me transporta a Mar del Plata, a esas caminatas por la costa, al ruido del mar, a esos momentos que uno no se olvida más, como dije no soy de allá, pero me genera algo muy fuerte, es una ciudad que siempre me tiró y donde no me gustaría pasar los últimos años de mi vida, la verdad, si lo tienen ahí, pasen ese tema porque es hermoso, y de Los Carabajal qué decir, unos grandes de nuestro folklore, y una tristeza enorme también por la partida de Musha Carabajal, un tipazo, un gran ser humano, tuve la suerte de conocerlo hace muchos años en un cumpleaños de mi prima Lorena Torres, que es escritora, y me quedó ese recuerdo de un tipo cercano, humilde, de esos que dejan huella.
Gabriela Marín:
Hola, qué recuerdo el gran Musha Carabajal, la verdad que se vienen un montón de cosas a la cabeza cuando uno lo nombra, de esos artistas que tenían alma, que no solo cantaba, sino que te contaba historias con su bombo, te hacía sentir algo de verdad, y eso me hace pensar en todos esos folkloristas de antes, de los de alma, de los que subían a un escenario y no necesitaban nada más que su voz y su verdad para emocionar, Los Carabajal en sus mejores épocas mamita, eso era folklore del bueno, del que te erizaba la piel, hoy uno escucha y es distinto, no digo que sea malo, pero no tiene esa esencia, esa profundidad qué lindo sería volver a sentir eso tan puro que nos dejaron esos grandes., bueno, Raúl, lo voy dejando, gracias por el gran trabajo que hace usted con su programa en esta radio tan nuestra, tan argentina, yo soy oyente de hace años, lo sigo desde hace mucho y también ahora en esta nueva temporada, le mando un gran abrazo desde el noroeste de Salta, Cafayate.
Walter Adolfo Muñoz:
Hola, buenas tardes, uh, la verdad, ¡qué bárbaro lo de antes! Los Carabajal, Los Chalchaleros, Los Hermanos Ábalos, Los Cantores del Alba, Los Fronterizos, Los de Salta, Los Altamirano, Las Voces Blancas, y tantos otros ¡qué épocas, por favor! qué lindo sería hoy ir a un festival, a Cosquín, Jesús María, Baradero y encontrarte con todos estos grandes arriba del escenario, con ese folklore de verdad, el que te llegaba, el que era patria, identidad pura. Hoy vas y ves cosas que no tienen nada que ver con lo nuestro, y sin desmerecer a nadie, pero ya no es lo mismo, antes daban ganas de ir, de sentarse, de pagar una entrada con gusto porque sabías lo que ibas a escuchar, qué lástima que se haya perdido esa clase de conjuntos, porque eso sí era folklore del bueno, del que no se olvida nunca.
Gustavo Medina:
Hola, buenas tardes Raúl, que lindo recordar a este enorme artista, y la verdad que es una tristeza enorme que se haya ido Musha, porque se fue uno de esos referentes de verdad, de los que tenían carisma, presencia y una forma de llegarle a la gente que hoy cuesta encontrar, y uno escucha hoy a Los Carabajal y, con todo respeto, siente que ya no es ese conjunto con el que crecimos, el que escuchaban nuestros viejos, el que tenía esa esencia tan marcada, han pasado muchos músicos en el último tiempo, ha ido cambiando mucho la formación, y si bien sigue el Cali al frente, da la sensación de que falta esa chispa, ese carisma que tenía Musha y que hacía la diferencia, me enteré también que volvió otro amigo como Carlitos Cabral, un gran cantor sin dudas, pero igual cuesta ver al grupo como antes, es una lástima, porque estamos hablando de un conjunto histórico de nuestro folklore, pero hoy da la impresión de que está lejos de lo que supo ser, ojalá puedan encontrar nuevamente ese camino, pero la verdad queda una sensación de nostalgia muy grande, bueno raul le mando un gran abrazo desde San Martín de los Andes asi no pregunta de donde soy Ja Ja.
Adriana Ochoa:
Mussha Carabajal, y quedó un silencio raro en el folklore… de esos que no se llenan fácil.
Adrián Lanusse:
Hola, buenas tardes, con la partida de Musha se fue una presencia muy fuerte de nuestro folklore, de esos que arriba del escenario transmitían algo distinto. Hoy se lo extraña, y mucho.
Delia Ferrando:
Se fue alguien que era parte de una época muy fuerte de nuestro folklore, de esas que dejaron huella.
Mario Aguirre:
Soy porteño, pero tengo algo muy fuerte con Santiago del Estero… tengo amigos allá, he ido varias veces, me he quedado temporadas, aunque ya hace más de cinco años que no voy, siempre lo tengo presente, y recién escuchando “Ciudad de La Banda”, ese tema de Peteco, la verdad me pega distinto, es impresionante cómo te transporta, te lleva directo a esa tierra, al calor de la gente, a esa forma de vivir tan especial que tiene Santiago, a mí me encanta eso, me encanta la gente, la sencillez, la calidez y estos temas te hacen conectar con todo eso, qué lindo que pasen estas canciones en la radio, de verdad.
Carmela Romero:
La vida es maravillosa y en esta vida nuestro amado Dios nos complació en esa época 70 y 80 tuvimos unos maravillosos momentos de vivir y de oír a tantos artistas y eso era y es oro 24 k Jamás jamás tendremos tendremos artistas de esa calidad solo pasa una vez y esos artistas han muerto la mayoría pero los tenemos en nuestro corazón todo el tiempo, hoy lejos de mi argentina me caen lagrimas de felicidad poder escuchar esto un saludo desde Puerto Rico..
Cristina Maidana:
Creo que a muchas personas nos pasa lo mismo, yo digo constantemente que ya no componen canciones para enamorar, a los jóvenes les parece ridículo, triste realidad, aunque digan que hay que olvidar el pasado, para mí esta fué la mejor época 60s 70s y 80s por lo menos quedamos seres que no hemos perdido el buen gusto por la mejor música
Alina Ochoa:
Quisiera cerrar los ojos y volar a esa. época y quedarme haya para siempre, más hora que. valoro más su belleza que tiempos. Noooooo. que nostalgia.
Martha Holgado:
Nací en 1963 gracias a Dios la mejor época para nacer, cuando la gente se enamoraba con éstas músicas, nos regalábamos discos de vinilo mutuamente, nos enviábamos cartitas con ❤ y serenatas, poemas, uuff cuántos recuerdos y anécdotas tenemos para contar, hoy escuchando y recordando la buena música y los buenos tiempos, pero sobre todo recordando a mis padres que ya están en el cielo. Saludos y bendiciones, y que tengan un excelente y bendecido domingo.
Rodolfo A, Duarte:
Pará un poco escuchá esto porque esto sí que tiene peso, esto sí que tiene historia, el tango de antes no era solo música, era una forma de vivir, de sentir, de contar lo que pasaba en la calle, en el barrio, en el corazón de la gente, era el desahogo del laburante, la nostalgia del que extrañaba, el amor que dolía, todo eso hecho canción, artistas y orquestas como estas no solo marcaron una época, la definieron, porque cada tango tenía alma, tenía verdad, no había apuro, no había pose, había vida, y hoy, qué querés que te diga, el tango sigue, pero aquel sentimiento crudo, esa poesía arrabalera, ese decir las cosas de frente, se fue diluyendo con el tiempo, como tantas cosas, y por eso cuando suena un tango de los de antes, te pega distinto, te frena, te hace pensar, te lleva a un Buenos Aires que ya no está, a faroles, a calles de adoquín, a historias que parecen lejanas pero que en el fondo siguen ahí, latiendo bajito, esperando que alguien las vuelva a escuchar, muchas gracias amigo por estos recuerdos.
Fernando Alcaraz:
Amigo qué mañanita, qué pedazo de tema, eh y sí, cómo no emocionarse si están sonando Los Altamirano, voces que te atraviesan de punta a punta, de esas que ya no se fabrican más, y uno inevitablemente se va para atrás, a ese folclore de antes, donde había una profundidad distinta, donde cada letra decía algo, donde cada interpretación tenía alma, tenía historia, tenía pueblo, no era solo música, era identidad pura, era el país contado en canciones, y hoy… qué sé yo, hoy hay talento, claro que sí, pero es como que se perdió un poco esa esencia, esa cosa tan genuina, tan de raíz, todo suena más apurado, más armado, menos vivido, y da un poco de nostalgia, no te voy a mentir, porque aquellos conjuntos, como los Altamirano y tantos otros, te hacían sentir parte de algo, te abrazaban con estos temas, te hacían lagrimear, y eso no se olvida más, por eso cuando vuelven a sonar, aunque sea por un rato, te reconcilian con todo, con la música, con los recuerdos, con lo que fuimos.
Dardo Monzón:
Che, qué lindo viaje te pega esto, ¿no? Los Los Indios Tacunau eran de esos grupos con una identidad bien marcada dentro del folclore, bien pegados a las raíces del norte argentino, con esa forma tan sentida de contar las cosas, no eran solo canciones, eran postales de una época, y volver a escuchar un tema así hoy te mueve de verdad, te lleva directo a esos años donde el folclore tenía otro peso, otra presencia en la vida cotidiana, a las guitarreadas, a la familia reunida, a la radio prendida todo el día, este tipo de canciones te despiertan memoria pura, los viejos, los abuelos, las juntadas, el mate, un país más simple pero al mismo tiempo más profundo, y la verdad da gusto que todavía suenen estas joyas, porque más que música, esto es identidad, esto es historia viva.
