Elsa Montiel:
Quería agradecerle de corazón por lo que hace programa a programa, y por acompañarnoa ahora una horita mas, por que lo suyo no es solo pasar música, es mantener viva nuestra cultura, nuestras costumbres, lo que somos.
Samuel Morales:
Amigo, la verdad que da gusto prender la compu y encontrarse con su programa.
En estos tiempos donde parece que todo pasa rápido y se olvida, escuchar estas guitarras y poetas gauchos es como volver al pago, aunque uno esté lejos, lo tuve abandonado un tiempo amigo, ya que los años no vienen solos, pero bueno aca recuperado, un saludo desde el sur de California, en San Diego, siempre extrañando el pago.
Eduardo Funes:
Un abrazo grande para usted Roberto y a toda la paisanada que está del otro lado, firme como siempre, siga cuidando lo nuestro que es lo único que de verdad vale.
Aldo Marin:
Amigo, qué lindo es sentarse a escuchar su programa, ya que se le aquieta el alma a uno, como caballo manso al atardecer, gran abrazo grande Roberto.
Rafa Otero:
Un abrazo grande a todos los que andan del otro lado, firmes con la vieja guardia ja ja ja, veo que se soluciono el problema..
Silvia:
Pido oración por mi nietito, que tiene 5 añitos, y mañana lo operan de una hernia en un testículo
Marisa Miranda:
Pido oración por restauración de mi matrimonio, que Dios nos una de nuevo en el nombre de Jesús Amén
Celeste Castro:
Buenas noches, quiero dar las gracias a Dios que estoy a pocos días que nacerá mi primer hijo Camilo, les pido sus oraciones por el parto para que todo salga bien.
Carmela Rios:
Bendiciones pastor yo doy gracias a dios q mi madre ana ya esta mejor de sus piernas
Clara Funes:
Dios les bendiga mis hermanos, y como no dar gracias al señor si el primer milagro que el nos da es poder lebantarnos y abrir nuestros ojos, en cada dia, por nuestras familias, bendiciones.
Flor Rodriguez:
Gracias por todos los milagros que Dios hace en la vida de toda mi familia y en la mía Amén
Fernando Marchisone:
Como cristiano, creo que la justicia divina no es como la justicia humana. Nosotros queremos ver castigo rápido, equilibrio inmediato, que cada uno reciba lo que “merece” acá y ahora. Pero la justicia de Dios va por otro lado… es más profunda, más paciente, y muchas veces incomprensible para nosotros. Para mí, la justicia divina no es solo castigar, sino ordenar, restaurar y poner cada cosa en su lugar en el tiempo de Dios. Hay cosas que uno ve y no entiende: gente buena que sufre, gente que hace daño y parece que nada le pasa… y ahí es donde entra la fe. Como cristiano, uno cree que Dios ve todo, incluso lo que nadie ve, y que nada queda sin sentido ni sin respuesta, aunque no sea en el momento que uno espera. A veces la justicia no llega como castigo, sino como aprendizaje, como consecuencia, o incluso como oportunidad de cambio.
Amanda Rivero:
Pastor, en un mundo donde muchas veces vemos que quienes hacen el mal parecen no recibir castigo y quienes obran bien sufren injusticias, yo pregunto cómo se entiende la justicia de Dios? Es algo que actúa en esta vida o debemos confiar en que se manifestará más allá de lo que podemos ver y comprender.
Agustin Robles:
¿Puede la justicia divina equilibrar aquello que la justicia humana no logra reparar, o hay dolores que ni siquiera Dios interviene en sanar?
