Miguel Blumberg:
Qué hermoso recuerdo el de Don Luis Landriscina, un artista que muchos descubrimos desde chicos y que, en lo personal, me hace volver a ese tipo de lugares del interior como mi pueblo La Candelaria, en Salta, un pueblito chico donde todo se vive distinto, porque cada uno de sus cuentos tiene esa magia de transportar, de hacer volar la imaginación y de traer a la memoria la infancia y las costumbres de antes, con un humor limpio, respetuoso, sin groserías ni faltas de respeto, que no ofende a nadie y que enseña a mirar la vida con otros ojos, un humorista con mayúsculas, conocedor de nuestras costumbres como pocos, un verdadero grande que nunca voy a dejar de escuchar.
Enrique Moyano:
Don Luis Landriscina es un genio único, de esos artistas que sabía como pocos las costumbres de todas las regiones de nuestro gran país, con un talento increíble para contar las historias de cada pueblo con una gracia difícil de explicar, y quienes nos criamos en el campo sabemos bien de qué se trata, porque en su forma de narrar uno reconocía la vida misma, las costumbres y esa manera tan nuestra de ver el mundo.
Fede Aranda:
Por favor, cómo te hacía transportar, cómo te hacía desarrollar la imaginación con cada relato, con cada historia, con esa forma tan única de contar que te metía adentro de la escena, como si estuvieras viendo todo pasar delante tuyo, y uno sentía que viajaba por los pueblos, por las costumbres, por la gente, sin moverse del lugar, simplemente escuchando y dejando volar la cabeza.
Sonia Gauna:
Único, gracias a quienes permiten poder seguir disfrutando de este señor, con esa presencia y esa humildad que lo hicieron distinto, algo que hoy parece difícil de encontrar en la actualidad, gracias de verdad.
Andrea Bertone:
Un genio del humor, de esos que te sacan una carcajada de verdad, de las que te hacen doler la panza, gracias por ser maravilloso y por regalarnos tantos momentos de alegría con ese humor tan nuestro y tan inolvidable
Julio Romano:
El correntino podrá estar en cualquier rincón de la Argentina o en cualquier lugar del mundo, pero cuando escucha un buen chamamé algo se le mueve por dentro. Se eriza la piel, se llenan los ojos de recuerdos y la mente viaja inmediatamente a esa tierra querida que nunca se olvida, por que el chamamé no es solamente música, es identidad, es nostalgia, es familia, es el paisaje de la infancia y el sentimiento profundo de una provincia que se lleva en el corazón para toda la vida, y cuando suenan los acordes de don Tránsito Cocomarola, esa emoción se hace todavía más grande.
Elsa Palacios:
Yo nací en CABA, pero por mis venas corre sangre correntina, y eso es algo que llevo con muchísimo orgullo. Tal vez la vida me hizo nacer lejos de esa tierra hermosa, pero el sentimiento por Corrientes siempre estuvo presente en mi casa, en mis costumbres, en los recuerdos familiares y en esta música que cada vez que suena me hace sentir un poco más cerca de mis raíces.
Carmen Navarro:
El que lleva sangre del Litoral sabe muy bien el valor de todo esto, son sonidos que forman parte de nuestra historia, de nuestras costumbres y de esa manera tan particular que tiene nuestra gente de vivir y de compartir.
Delia Sobrado:
Añoranza de niñez y adolescencia el chamame sonaba a full en casa nunca olvidar esos bellos momentos compartidos en flia. Bendiciones
Susana Villagra:
El chamame y el sapucai se lleva en la sangre aguante mi corrientes pora❤
Elvio Diaz:
Qué hermosa tierra la nuestra, capaz de regalar músicos, poetas y melodías que siguen emocionando a cada generación. Escuchar este tipo de música como el chamame es volver a encontrarse con lo más auténtico de nuestras raíces.
Rodolfo Rivero:
Cuando veo esos durmientes que todavía quedan en muchos ramales, siento que son como una huella viva de nuestra historia ferroviaria, aunque el tiempo haya pasado y muchos trenes ya no circulen, esos durmientes siguen ahí, resistiendo al abandono y recordándonos todo lo que significó el ferrocarril para tantos pueblos, y da una mezcla de tristeza y emoción verlos, porque parecen esperar que algún día vuelva a escucharse el ruido de una locomotora recorriendo esas vías, hoy son parte de la memoria de miles de argentinos que crecimos viendo pasar los trenes y que aún conservamos esos recuerdos con mucho cariño.
Adrián Ponce:
Cuando escucho hablar de los ferrocarriles argentinos que ya no están o que quedaron abandonados, siento mucha nostalgia. Me acuerdo de aquellos trenes que pasaban por tantos pueblos llevando gente, trabajo y progreso. Da pena pensar en estaciones que hoy están vacías y en ramales que alguna vez fueron parte de la vida cotidiana de miles de familias. Los trenes eran mucho más que un medio de transporte; eran parte de la historia y de los recuerdos de nuestro país. Ojalá algún día se pueda recuperar algo de todo aquello que hizo tan grande a los ferrocarriles argentinos.
Eduardo M Corrales:
Qué hermosa emoción la que transmite este cuado escuchas a Horacio Guarany, alguien que para tantos fue y sigue siendo un referente enorme del folclore, un artista que marcó vidas y dejó huellas profundas en cada escenario donde se presentó, cuánto amor y admiración y cariño que fue creciendo con los años acompañando cada recital y cada canción, y esa ilusión tan humana de poder algún día acercarse, mirarlo de cerca, agradecerle y darle un abrazo, y qué especial cuando la vida regala esos momentos inesperados e inolvidables como ese encuentro tan significativo en la playa San Francisco de Piriápolis, donde finalmente pudo compartir un rato, hablar con él y despedirse de una forma tan soñada y tan sentida, son recuerdos que no se borran y que quedan guardados para siempre en el corazón porque cuando un artista toca así la vida de la gente no se va nunca del todo, sigue viviendo en cada memoria y en cada emoción de quienes lo admiraron, "...Bueno amigo, no soy mucho de escribir mensajes, pero siempre sigo su programa y quería compartir este recuerdo. Cada vez que escucho al maestro vuelve esa emoción tan especial que me acompañó durante tantos años, porque hay artistas que dejan una marca para toda la vida y él fue uno de ellos. Les mando un gran abrazo y mis felicitaciones por el programa desde Maldonado, Uruguay."
Jose Medina:
Se me caen las lágrimas cada vez que escucho al Potro, porque su voz sigue despertando emociones imposibles de ocultar, para muchos habrá sido uno de los grandes, pero para mí no hay discusión posible, Horacio fue el más grande de todos, desde que tengo uso de razón escucho folclore y jamás encontré otro artista que me transmitiera lo que él transmitía, con esa pasión, esa fuerza y esa manera inigualable de cantar las cosas de nuestro pueblo, y su partida dejó un vacío enorme, pero cada vez que vuelve a sonar una de sus canciones, la emoción sigue intacta y el recuerdo de ese cantor inmenso vuelve a hacerse presente como el primer día.
Daniel Sanchez:
Cuánto hace falta un cantor que se anime a cantar las cosas cotidianas de la gente, que hable de su pueblo, de sus alegrías, de sus dolores y de sus luchas, jugándose entero por lo que piensa y por lo que siente, como lo hizo Horacio. De esos artistas comprometidos con su gente y con su tiempo quedan muy pocos. Por eso su ausencia se siente tanto y su recuerdo sigue tan presente en quienes lo admiramos. Te extrañamos cantor del pueblo.
Eduardo Torrez:
Un grande por donde se lo mire, un verdadero genio que dejó una marca imborrable en nuestro folclore.
Florencia Moreno:
Artistas como Horacio aparecen muy de vez en cuando, por eso su recuerdo permanece tan vivo entre quienes lo admiramos. Que en paz descanse.
Hernan Carmona:
Hay artistas que dejan canciones inolvidables y otros que además dejan una parte de su alma en el corazón de la gente. Gracias por tantas emociones, por tantas letras que acompañaron momentos de la vida y por todo lo que nos regaló a través de su voz. El tiempo pasa, pero el cariño y la admiración permanecen intactos. Su legado seguirá vivo mientras haya alguien que escuche una de sus canciones y vuelva a emocionarse.
