Victor Simoni:
La pucha que vale la pena ser argentino, escuchar este estilo de folclore criollo te infla el pecho de orgullo y te hace querer más nuestra tierra, estas guitarras, estas letras y estos cantores son parte del alma misma del país, y hasta la ñascha se emociona cuando suenan estos temas que nos recuerdan quiénes somos y de dónde venimos.
Eduardo Ponce Nuñez:
Huuuuuuuuaaaaaa hermano querido, hacia mucho que no lo escuchaba, y qué lindo siempre escuchar su programa y estos temas que todavía te hacen vibrar el pecho, esto sí que es folclore del bueno, del que te levanta el ánimo y te hace sentir orgulloso de nuestras raíces. Excelente… más que excelente su programa, y felicitaciones por mantener viva esta música que nunca tendría que perderse.
Agustina Machado:
Buenas noches a todos, muy de acuerdo con lo que están diciendo, muchas veces la responsabilidad arranca en casa, en la forma en que se educa, en lo que se transmite, en los límites y en los valores, yo a veces me sorprendo del trato o de las contestaciones de mi nieta hacia mi hija, cosas que en otro tiempo eran impensadas, que uno ni siquiera se animaba a decir o a responder de esa manera, y eso te hace pensar mucho, también siento que hoy en día hay una parte de la educación que se está perdiendo, no sé si es en todos lados igual, pero a veces uno pregunta cosas básicas y no hay respuesta, no se sabe quién fue Sarmiento, no se sabe quién fue San Martín, figuras que son parte de nuestra historia y de nuestra identidad, y eso preocupa, porque no es solo aprender nombres, es entender de dónde venimos, qué somos como país, y cuando eso se va perdiendo uno se pregunta hacia dónde vamos a llegar con todo esto, buenas noches a todos y gracias por el espacio para poder expresarlo.
Oscar de San Miguel:
Buenas noches Camino Surero escuchando el programa de todos los jueves y esperando la historia del día
Rodolfo Marino:
Hola acá escuchando desde San José de la Dormida, provincia de Córdoba, disfrutando este hermoso folclore que representa a toda nuestra tierra, soy argentino hasta los huesos y me emociona escuchar la música de cada rincón del país, porque en cada provincia hay una historia, una guitarra y un sentimiento distinto. Un saludo grande para toda la patria y gracias por mantener viva nuestra música criolla.
Isabel Greco:
Buenas noches a todos, qué lindo prender la radio y encontrar música criolla, de la nuestra, de la que te acompaña sin darte cuenta y te cambia el ánimo, uno escucha esto y ya se siente distinto, más tranquilo, más en casa, y la verdad que está bueno que todavía suene el folclore, que no se pierda, buenas noches para todos.
Mario Luis Burgos:
Buenas noches a todos, recién escuchaba al señor que mandó ese mensaje y la verdad que me quedé pensando, porque muchas veces se apunta a los jóvenes como si fueran el problema, y yo creo que no siempre pasa por ahí, creo que el error muchas veces viene desde nosotros, desde los adultos, desde los padres, porque la educación, las costumbres, la forma de ver la vida se forman en la casa, uno no nace sabiendo todo eso, uno lo aprende mirando, escuchando, compartiendo, y si nosotros no transmitimos lo nuestro, lo que somos, después no podemos sorprendernos de lo que el otro elige o deja de elegir, nosotros de chicos también éramos distintos, quizás más respetuosos en algunas cosas, más educados en otras, o por lo menos nos cuidaban más ciertas formas, pero eso también venía de una base, de una casa que marcaba límites y enseñaba valores, y hoy creo que el desafío es ese, no importa que los chicos escuchen otra música, que tengan otros gustos, porque eso siempre pasó y siempre va a pasar, pero sí es importante que sepan de dónde venimos, que conozcan a los autores, a los artistas, a los grandes de cada género, sea folclore, tango, rock o cualquier expresión cultural, porque la cultura no es cerrarse, es conocer, es respetar, es saber elegir con información, y ahí siento que la responsabilidad es nuestra, de los adultos, de no soltar eso, de no dejarlo pasar, de volver a enseñar, de volver a compartir, porque si no lo hacemos nosotros, nadie lo va a hacer por nosotros. Bueno, le mando un gran abrazo Roberto, y perdonen si me extendí un poquito en el mensaje, pero bueno, lo escucho hace no sé cuántos años ya y siempre que puedo prendo la radio para seguir este programa, la verdad que está muy lindo el rumbo que ha tomado con los tangos, el humor y todo un poco mezclado, así que le mando un gran saludo grande y me despido desde San Rafael, Mendoza.
Maria Rodriguez:
Hola buenas hay temas que te hacen acordar a las cosas simples de antes, a esos momentos que uno no se daba cuenta pero quedaban grabados, y al final te dejan una sensación linda, de esas que no hacen falta explicar mucho.
Sebastian Alvez:
Buenas noches a todos, qué lindo poder encontrarnos en estos espacios donde uno realmente se siente representado, donde la música no es solo sonido sino también historia, identidad y pertenencia, yo desde chico viví el folclore en mi casa, entre guitarras, radio prendida y esas canciones que acompañaban todo, pero como pasa muchas veces en la juventud uno se deja llevar por otras cosas, le da vergüenza, siente que tiene que escuchar lo que escuchan todos para encajar, y deja un poco de lado lo propio, lo de uno, lo de siempre, pero con el tiempo te das cuenta de lo importante que era eso que estaba ahí al lado, que no era algo viejo ni pasado de moda sino parte de lo que somos, creo que eso le pasa a muchas generaciones, hoy quizás muchos chicos no lo escuchan tanto, están con otros ritmos, otras modas, otras formas, pero estoy seguro de que más adelante van a volver a estas raíces, porque hay músicas que no se reemplazan, se redescubren, y cuando uno vuelve las escucha distinto, con otra emoción, con otro respeto, ya no hay distancia ni vergüenza sino orgullo, orgullo de lo nuestro, de esta música que nos une aunque pase el tiempo, buenas noches a todos y que nunca falte el folclore en la radio y en la vida.
Rafael Olmos:
Qué placer prender la compu y encontrarse con estos temas que te llevan al interior, a los festivales, a las guitarreadas largas, en tiempos donde todo pasa rápido, el folclore te obliga a frenar un poco y escuchar de verdad.
Carrolina Funes:
Hola Roberto, estos espacios como el suyo son un refugio necesario y que cuidarlos, apoyarlos y sobre todo escucharlos con el corazón abierto, por que nuestro folclore no no es pasado, si no que es presente vivo que sigue creciendo en cada radio, en cada guitarra, en cada voz que se anima a contar nuestra historia.
Daniel Montiel:
Un saludo grande para todos los que están del otro lado, que sigan disfrutando de estas noches bien nuestras, y bien argentina, como dice siempre usted maestro.
Carmen Andrada:
Hay que defender esta música porque no es solo música, es identidad, es memoria, es lo que nos une como pueblo.
Olga Aimar:
Gracias por mantener vivo este espacio, porque estas canciones no pasan de moda, al contrario, cada vez dicen más. Buenas noches y que siga sonando fuerte el folclore en cada programa de camino surero.
Carlos Palomeque:
Acá antes de ir a dormir escuchando un poco de música criolla, qué lindo cuando suena lo nuestro de fondo, te acompaña y listo, no hace falta más.
Claudio Moroni:
Buenas noches Robert… qué alegría volver a escuchar al Negro Mansilla. Había algo diferente en el canto de este hombre, una forma de decir que lo distinguía del resto y que emocionaba de verdad. Me hacía acordar mucho a mi tio, que cantaba parecido, con ese sentimiento criollo de antes, cada vez que lo escucho me deja pensando, -El Jinete Cantor- parece que nos vamos desgastando de a poco, pero quedan esas canciones que acompañan para siempre. Tuve la suerte de conocerlo en su rancho de Pilar, guitarra en mano, gracias a la amistad que tenía con mi tío, y escucharlo así, cerquita del fogón, fue un recuerdo que me va a acompañar toda la vida. Un gran cantor fogonero, de esos que ya no se olvidan. Acá estamos ahora, mateando y disfrutando este hermoso momento de radio en su programa.
Ramiro Ochoa:
Ah puta che, escuchás estos cantores, estas letras, y te agarra una nostalgia bárbara. Lo que era antes el folclore, cómo te pintaban una historia con cuatro versos y una guitarra. Cantores como el Negro Mansilla dejaban el alma en cada canción, por eso todavía emocionan aunque pasen los años.
