Mario Ardiles:
Buenas noches, maestro, lo felicito por el programa que realiza y por estos tangos que incorporó hace ya un tiempito, que le dan un color especial a cada emisión, tal como decía hoy temprano un amigo, sería hermoso volver a escucharlo más seguido o incluso, por qué no, un programita dedicado sólo al tango, estaría muy bueno, ¿qué le parece?, y ya que estamos de paso mangazo, si en algún momento puede, le agradecería que pase el tema Los Caballeros del Tango cantado por Carlos Valdez, seria un verdadero gusto poder escucharlo en su programa cuando usted lo disponga.
Juan Giraldo:
El tango, más que un gusto por sus letras o por su ritmo, es una verdadera filosofía de vida, una forma de mirar el mundo con emoción, con historia, con heridas y con belleza, es sentir que cada verso dice algo de nosotros mismos, de lo vivido y de lo perdido, y que en cada compás se esconde una manera distinta de entender el alma y el paso del tiempo.
Ricardo Arece:
Buenas noches Roberto gracias por llevame con estos tangos al recuerdo de mi adolescencia y mi juventud, aquellas noches de bohemia que parecían no terminar nunca, los amaneceres llegando de la mano de la música, de la charla larga y de unos buenos tragos compartidos con la muchachada, momentos simples pero intensos que hoy vuelven a la memoria con una mezcla de nostalgia y alegría, como si el tiempo se detuviera por un instante para volver a vivir aquellos momentos escuchando estos tangos.
Ester Elero:
Todo tiempo pasado suele sentirse como mucho mejor, con esos recuerdos que vuelven en forma de música, los tangos de antes, las baladas que marcaban épocas, la salsa con su alegría incomparable y toda esa música popular de antaño que hoy suena distinta, pero que para muchos sigue siendo lo mejor de lo mejor, porque lleva consigo historias, momentos y emociones que no se olvidan fácilmente.
Pedro Marino:
Qué nostalgia profunda producen los tangos, con esas melodías que parecen no envejecer nunca, inigualables, llenas de sentimiento y verdad, eso sí es música de la que atraviesa el tiempo, la memoria y el corazón, música que no se escucha solamente, sino que se siente y se vive en cada nota.
Martin Herrera:
En la historia del tango hubo intérpretes que parecían tener algo distinto, una sensibilidad especial, casi única. Verdaderos “ángeles” del tango, capaces de transmitir con su voz una magia difícil de explicar, pero fácil de sentir. Solo ellos lograban darle al tango esa profundidad, ese color tan propio que nace de la esencia misma de la Argentina, cuna indiscutida de este género que nos representa en el mundo entero.
Eduardo Castro:
El inolvidable Ángel Vargas, o Angelito como lo conocían, nos dejó temas que quedaron para siempre en la memoria del tango, interpretaciones que siguen emocionando cada vez que suenan, agradecido siempre por esa voz única que marcó una época, y hay un tema en particular que a mí personalmente me conmueve cada vez que lo escucho, que es -Tres Esquinas- un tango que en su voz tiene una sensibilidad especial, distinta, de esas que llegan directo al corazón, así que si el maestro lo tiene a mano y lo puede compartir, sería hermoso volver a escuchar a Angelito Vargas en ese tremendo tema que es parte de la historia grande del tango.
Elena Ordoñez:
Mi esposo, que seguramente hoy ya estará disfrutando de la voz inconfundible de Ángel Vargas en el cielo, solía expresar con profunda admiración una frase que lo resumía todo cuando hablaba de ese gran cantor del tango. Decía que Vargas no se limitaba a interpretar una canción, sino que lograba algo mucho más sutil y conmovedor, como si en cada interpretación no cantara las letras, sino que las fuera acariciando, dándoles vida, emoción y una ternura difícil de igualar, de esas que llegan directo al corazón de quienes disfrutan de su canto.
Miguel Pedraza:
Escuchar tangos es volver de golpe a la infancia, al pantalón corto, a la casa de mi viejo y de mi vieja, a la radio sonando en un rincón mientras la vida pasaba más lenta, y hoy, ya con todos esos recuerdos guardados en el alma, sólo me queda cerrar los ojos y dejar que se escape, sin querer, algún que otro lagrimón.
Armando Fernández Gómez:
Qué linda música, no se puede esperar menos del gran pueblo argentino, con su diversidad, su historia y su forma tan profunda de sentir el arte popular, desde México les mando un abrazo fraterno a los hermanos del sur, con respeto y cariño por esa música que une distancias y culturas.
Nahuel Rubira:
Hola, buenas noches Roberto, hace más de dos años que te escucho pero nunca te había escrito, hoy es la primera vez que lo hago, y aprovecho este momento especial porque hoy estoy cumpliendo 54 años y hace 25 años que partí de Corrientes, estoy en Medio Oriente, en Líbano, y me pierdo en los recuerdos del litoral escuchando unos buenos chamamés que me traen a la memoria mi tierra, mi gente y todo lo que uno lleva adentro aunque esté lejos, es una forma de volver por un rato a casa a través de la música.
Javier Duarte:
El chamame es la música mas lindaa del mundo, da Fuerza y Coraje, Libertad y Valor...!
Ariel Ortega:
Escucho chamamé y me emociona profundamente, hasta las lágrimas, porque hace 42 años que vivo en Bs As pero soy Correntina hasta los huesos, y siento que al escuchar esta música tan nuestra me reencuentro con mis hermanos queridos y con mis viejitos que ya no están, como si por un momento pudiera volver a mi pago y abrazar todo lo que fui y lo que soy, es una música que me conecta con mis raíces, con el litoral y con una parte muy íntima de mi historia, y aunque a veces me falte con quién bailarla porque mi marido es porteño, igual se me mueven los pies y el corazón, y me encantaría algún día volver al pago y poder disfrutarlo como se merece, sintiéndolo en vivo, rodeada de esa alegría tan nuestra que no se puede explicar, solo vivir.
Lautaro Gerez:
Chamame como te quiero, lo escucho y me vienen recuerdos de mi niñez junto a mi viejo, cuánta nostalgia, y cuánto te extraño viejo querido
Nilda Rorodriguez:
Esto es lo que nos identifica, lo que viene de antes y todavía tiene lugar, aunque todo alrededor cambie, escuchar esto es como reencontrarse con algo propio, algo que estaba ahí y vuelve a tomar sentido en cada nota, gracias a esta radio por mantener viva esta esencia y por seguir luchando para que lo nuestro no se pierda con el tiempo
Enrique Aimar:
Buenas noches: yo soy de Rosario, provincia de Santa Fe, pero el litoral y el río Paraná los llevo en el alma, porque son parte de la identidad que uno siente aunque no esté todo el tiempo frente al agua, la música litoraleña y la música paraguaya me gustan mucho, me acompañan y me conectan con esa raíz del sur del litoral que tiene tanta fuerza, tanto sentimiento y tanta historia en sus sonidos.
Rodolfo Acuña:
Hola buenas noches, al escuchar un chamame no puedo evitarlo, se agolpan y se atropellan en mi memoria los recuerdos de cuando era niño y adolescente, de mis padres, familiares y amigos que hacían gala de nuestra más genuina cultura escuchando, bailando, haciendo sonar y haciendo bailar esa melodía tan nuestra e inconfundible, el chamamé, cuánto es mi admiración por aquellos que la mantienen viva en nuestra memoria y la siguen transmitiendo de generación en generación.
