Alejandro Zarate:
Buenas noches Roberto, la verdad que se está pasando con el programa, en serio, ya no alcanza con uno solo, tendría que hacer tres, uno de música sureña, otro de chamamé y otro de tango, lunes, miércoles y viernes, porque lo que está haciendo es impresionante, la selección, el gusto, todo, y estos tangos que trae a veces son una locura, y este tremendo cantor como fue Alberto Echagüe, una de esas voces bien firmes del género, que encajaba perfecto con el estilo bien marcado de la orquesta de Juan D’Arienzo, con ese ritmo bien arriba donde el cantor tenía que tener presencia y personalidad, y él lo hacía con una claridad y una seguridad que hoy cuesta encontrar, la verdad un lujo escucharlo así, de esta manera, así que le mando un saludo grande Roberto, piénselo lo que está haciendo, porque mire que a todos les da bolilla y a todos les responde, así que espero que a mí también me dé bolilla, le mando un saludo grande desde Río Cuarto, provincia de Córdoba.
Aduardo Letelier:
Doy gracias a mi papa quien me heredó el AMOR por el tango, muchos no saben lo que se pierden, SON JOYAS.
Ricardo Duque:
Tango.. Tango, inspiración divina, desahogo del alma.. Te amo tango.. Solo tu llenas mi vida en estas largas noches de ausencia y dolor.. Viva argentina por crear el sentimiento hecho melodía..
Jose Buonanotte:
Buenas noches, el tango tiene algo que no se puede explicar fácil, es una forma de decir las cosas de frente, con dolor, con verdad, sin disfrazar nada, cada letra es una historia vivida, con barrio, con noche y con vida, y aunque como toda música se fue adaptando a los tiempos, los que somos tangueros de los de antes sabemos bien cuál es el que nos gusta, ese que te aprieta el pecho, que no necesita maquillaje, que suena crudo y sincero como era antes.
Rodrigo Coronel:
El Polaco Goyeneche fue otra cosa dentro del tango, una forma única de decir, de frasear, de meterse en cada palabra como si la estuviera viviendo en ese mismo momento, no cantaba, contaba historias, con esa voz quebrada, sentida, tan suya, que te llevaba directo al corazón del tango, de esos que no se repiten más y que marcaron una época para siempre.
Jeremias Candia:
Cuando aparecía el Polaco, el tango cambiaba de clima, había algo en su forma de entrarle a cada verso que desarmaba todo lo conocido, no seguía moldes, no iba por lo prolijo, iba por lo verdadero, y eso es lo que lo hizo distinto, un estilo que rompió esquemas y que todavía hoy sigue sonando con una personalidad que no se parece a nadie.
Federico Fernandez:
Hola, buenas noches Roberto. La verdad que soy de los que lo vienen escuchando hace ya unos cuantos años, cuatro o cinco fácil, no soy mucho de escribir pero siempre estoy del otro lado acompañando, y la verdad que últimamente se está pasando con el programa, primero con la milonga y el canto surero, después con el chamamé, después metiendo esos tangazos que son una maravilla, y ahora también sumando los cuentos de Don Luis Landriscina que tanto le pedían, la verdad que da gusto escucharlo, se nota el laburo y las ganas que le pone, así que lo felicito de corazón y gracias por hacer un programa así, tan completo y tan nuestro.
Marcos Bustos:
El tango es memoria viva, es esa voz que te cuenta lo que muchos callan y que, aunque pasen los años, siempre vuelve para decirte algo.
Marcelo Moza:
El que es tanguero sabe que hay un tango que no cambia, el que te pega adentro y se queda para siempre
Jesus Miguel Cienz:
Qué lindo es volver a escuchar a Rodolfo Lesica con la orquesta de Varela, eso sí es tango del bueno, con presencia, con voz firme y con esa manera de decir que tenían los de antes, donde cada palabra se entendía y se sentía, acompañado por una orquesta que sonaba como tiene que sonar el tango, con carácter, con estilo, de esos que te hacen cerrar los ojos y meterte de lleno en la historia que están contando.
Lucas Gomez:
El tango tiene ese perfume a ciudad y a historia, donde cada nota parece guardar un recuerdo que nunca se fue del todo.
Gonzalo Belizan:
El chamamé es esencia pura, es tradición viva que viene de lejos y sigue latiendo en cada acorde, es cultura que no necesita explicación porque se siente, porque está en la raíz de nuestra gente, y cada vez que suena nos recuerda de dónde venimos y todo lo que todavía llevamos adentro.
Haydee Beatriz Leguizamon:
A mí me da tristeza cuando dicen que el chamamé ya no se escucha o que algunos lo desprecian sin conocerlo, porque esto no es cualquier música, es parte de lo que somos, es historia, es tradición, es nuestra Argentina, y aunque muchos no lo valoren acá, el mundo sí lo reconoce, no por nada fue declarado patrimonio por la UNESCO, y eso tendría que hacernos abrir los ojos, porque no estamos hablando de algo viejo ni pasado de moda, estamos hablando de una expresión viva que nos representa y que no debería perder nunca el lugar que merece.
Mercedes Baez:
El chamamé tiene algo que no se pierde, aunque cambien los tiempos, porque lleva adentro una forma de sentir que no se aprende, se trae, y cada vez que suena te recuerda que hay una parte nuestra que sigue intacta, más allá de todo.
Roberto Oviedo:
Buenas noches, a mí como hijo de chamamecero, aunque no me crié en Corrientes sino acá en Buenos Aires, el chamamé me pega distinto, tiene algo que no se puede explicar mucho, es esa mezcla de alegría y nostalgia al mismo tiempo, que te hace sentir cerca de todo, como si te llevara a otro lugar sin moverte, tiene un sonido que te envuelve y te mete en la historia, pero también una profundidad que te toca por dentro, y cada vez que suena siento que hay memoria, hay raíces, hay algo muy nuestro que sigue vivo en cada acorde, y que de alguna manera te lleva a recordar a los viejos y a sentirte correntino de pura cepa.
Osvaldo Taboada Reiniger:
Soy correntino y vivo en Buenos Aires ahora, me encanta esta música porque es cultura nacional e internacional. Los correntinos dejamos la vida por defender nuestras raices y ni te cuentos los que murieron en Malvinas, viva Corrientes...
Agustina Herrera:
Toda mi infancia en la casa de mis abuelos a puro chamame hoy ellos ya no estan pero el chamame me acerca a ellos y a los mejores recuerdos
