Ramon Moroni:
Qué programa, por favor, yo tambien hace un tiempito que lo escucho, y esto sí que es música con raíz, yo soy de los que ya pasamos los 70, y escuchar esto es como abrir un cajón lleno de recuerdos, las juntadas, las guitarreadas largas, la noche que no se terminaba más, gracias por traer todo eso de vuelta, aunque sea por un rato.
Francisco Alvarez:
Todo nuestro folclore es pausa, es ese momento en que todo alrededor se apaga un poco y te deja pensar, como si cada canción fuera un lugar donde acomodar lo que uno lleva adentro.
Lucia Ordoñez:
Yo me crié en el campo, y estas canciones eran parte del día a día, y escucharla te pegan directo al corazón.
Rodolfo Carrizo:
Qué lindo escuchar algo así hoy en una radio, uno ya no está para mucho ruido, viste, ese que escuchan los pendejos, esto te baja un cambio, te acomoda la cabeza en estos tiempos, juro que esta musica me trae la voz de mi vieja cantando en casa, despacito, mientras hacía las cosas, son esas cosas que no se olvidan más.
Eduardo Noriega:
Pasaron los años, cambió todo, pero hay cosas que siguen intactas. Gracias por mantener viva esta música.
Daniel Guzman:
Yo no se que me pasa, no es si ya estoy grande, pero cada vez que suena una alguna milonga es como volver a esos días donde eramos felices. Hermoso lo que hace amigo, ya hace unos cuantos meses que lo escucho, no afloje nunca.
NORMA:
MUY BUENAS NOCHES TARDEPERO SESEGURO, con esta hermosamusica y no se si ya fue contada la historia
Enrique Machado:
Escuchar esta musica te transportan a otros tiempos, más simples, al mate, el olor a campo, y esas guitarras que te contaban historias sin apuro, hoy escucho esto y se me vienen todos esos recuerdos junto a mis padres abuelos, como si no hubiera pasado el tiempo.
Juan Manuel Midana:
Cuando escuchás a Marcelito Milaglia pasa algo lindo, porque no es solo alguien que canta, es alguien que te va llevando de a poco por una historia, como si te la estuviera contando ahí nomás, sin apuro, con esa forma tan cercana que tiene, y en cada relato aparece el campo, la gente, las cosas simples, y uno se queda escuchando porque siente que no es actuación, es vida contada en voz alta, de esas que te hacen imaginar y, al mismo tiempo, acordarte de algo propio.
Martin Aieta:
Como decia ese compatriota desde España, yo vivo en Bs As pero hay algo en esta musica que no te deja seguir igual, como si en cada verso se acomodara un recuerdo que no sabías que tenías guardado, te lleva a esos caminos de tierra, a silencios largos, a miradas que dicen más que las palabras, a esa vida simple pero llena de sentido, y mientras suena, uno entiende que no es solo música, es memoria, es raíz, es todo eso que aunque pase el tiempo, sigue latiendo adentro, bueno querido Roberto yo hace años que no le escribo pero siempre que puedo me prendo a camino surero, y gracias por acompañarnos un rato mas e cada semana, y recuerde es corto todavia, uno mas en la semana por favor.
Óscar de San Miguel:
Buenas noches Camino Surero como siempre escuchando nuestra música folclórica que sigue de pie y muy viva.
Graciela:
El canto criollo no se inventa, aparece solo, como el amanecer en el medio del campo.
Diego Juarez:
El canto del campo tiene eso que no se aprende, nace solo, entre el viento y la tierra, y el gaucho lo vuelve palabra, lo hace poesía sin darse cuenta, como si contar la vida fuera tan natural como respirar.
Adolfo Aimar:
Desde Madrid, en una noche que parece igual a tantas, suena un folclore en la radio y algo se mueve adentro, porque sin darte cuenta empezás a viajar, a lugares que no están en el mapa sino en la memoria, a una cocina con olor a comida casera, a una tarde de viento en el campo, a voces conocidas que ya no están pero siguen sonando, y ahí entendés que no importa cuán lejos estés, porque hay cosas que no se van nunca, que viven en una canción y te encuentran justo cuando más las necesitás.
Sebastian Gadea:
Que lindo escuchar este tipo de artistas y cantores que te llevan a otro tiempo, a otra manera de sentir el folclore, y cuando lo escuchás te das cuenta de lo lindo que era eso, de lo simple y lo profundo a la vez, y también te agarra un poco de nostalgia, porque hoy cuesta encontrar cantores así, con esa raíz tan marcada, con ese sonido de bombo, guitarra y violín que te pintaba una historia sin vueltas, y da un poco de lástima sentir que ese folclore tan nuestro se fue corriendo para otro lado, porque en voces como estas estaba todo lo que hacía grande a esta música.
Agustin Solari:
Hay historias que te atrapan de entrada, y la de Daniel Albarracín, el lagunero de Melincué, es una de esas, porque lo escuchás y hay algo que te suena familiar, ese aire, ese tono que inevitablemente te lleva a Horacio Guarany, y no es casual que muchos hayan pensado cualquier cosa por el parecido, pero más allá de eso, lo que queda de verdad es cuando empezaba a cantar y se plantaba con lo suyo, con su forma, con su tierra encima, representando a su gente sin copiar a nadie, y ahí entendés que no es una comparación, es otra voz que siguió el camino, con identidad propia y con ese mismo sentimiento que no se aprende, se trae.
Mario Trener:
Buenas noches, acá escuchando desde el casa, dejé hace un rato de laburar, tengo mi taller de carpinteria en casa, y de casualidad prendi la compi y me llamo la atencion de la musica que están pasando y de una me clavó en el asiento, estas guitarras me acompañaron toda la vida, desde pibe, cuando en casa sonaban los discos viejos de mi abuelo, que lindo escuchar esto.
