Fernando Romagnoli:
LPM, cada acorde de chamamé es como un puente derechito a Corrientes… cierro los ojos y ya estoy otra vez en casa de los viejos.
Adrian Benicio Diaz:
— Cuando suena un chamamé del gran Tránsito Cocomarola, no es solo música, es Corrientes latiendo despacito en el fuelle. Es el rÃo, el monte y la memoria de un pueblo entero hablando sin palabras.
Julia Echepare:
El Carnaval es una fiesta muy antigua que comenzó en celebraciones de pueblos como los del Imperio romano, donde las personas se disfrazaban y festejaban con música y comida. Con el tiempo, la Iglesia lo ubicó antes de la Cuaresma, como un periodo de alegrÃa antes del tiempo de reflexión. La palabra “carnaval†viene del latÃn carnem levare, que significa “quitar la carneâ€. Hoy se celebra en muchas partes del mundo, como en RÃo de Janeiro, donde hay desfiles llenos de color, baile y tradición.
Marcela Parra:
Vallan a ver el carnaval de Gualeguaychú que es un espectáculo increÃble, no parece hecho acá, no lo vas a poder creer y un Lujo 😊
Maria Angelica:
Cada improvisación suya era un acto de creatividad y memoria popular. Es un privilegio escuchar su obra hoy
Alfredo Lopez:
Buenas noches, escuchar a Gustavo Guichón es escuchar la esencia misma de la payada. Fue de esos artistas que no necesitaban escenario gigante, con una guitarra y su palabra alcanzaba. Representó durante años la tradición en Jesús MarÃa y dejó una huella enorme. No está fÃsicamente, pero su voz sigue marcando el camino.
Eduardo Miguel Daghero:
Gustavo Guichón fue de esos artistas que dignificaron el arte del payador, y no cualquiera sostiene esa responsabilidad durante tantos años frente al público, hoy recordarlo es valorar la tradición, la palabra criolla y el compromiso con nuestra cultura.
Julio Contreras:
Es verdad lo que dice, y yo le voy a decir algo que capaz a muchos no les gusta escuchar, antes el folclore no era un espectáculo, era una forma de vivir, no se pensaba en pegar un hit ni en llenar pantallas, se pensaba en contar lo que le pasaba a la gente, lo que dolÃa, lo que alegraba, lo que se trabajaba en el campo, hoy usted prende la tele y pone un festival y parece una feria de cualquier cosa, mucho ruido, mucha moda, pero poca verdad, y el folclore sin verdad no es folclore es disfraz nomás, por eso yo me pregunto, medio con tristeza ¿en qué momento dejamos que lo nuestro se vuelva algo decorativo? ¿Cuándo pasamos de sentir orgullo por nuestras raÃces a tener que defenderlas como si fueran cosa vieja? Porque el folclore no envejece… lo que envejece es el olvido.
Victor Pacheco:
Yo me pregunto en qué momento se torció el camino… porque antes uno iba a un festival y sabÃa lo que iba a encontrar: guitarras, bombos, voces que te erizaban la piel y canciones que hablaban de la tierra, de la vida, de la gente. Era folclore de verdad, sin mezclas raras ni disfraces. Hoy vas a esos mismos escenarios y ya no sabés qué estás escuchando. Te meten de todo, menos aquello que le dio origen a esos festivales. Entonces uno se queda pensando… ¿en qué momento se decidió dejar de cuidar lo nuestro? ¿Quién fue el que dijo que el folclore tenÃa que correrse para hacer lugar a cualquier otra cosa?Porque el folclore no se murió solo… a alguien se le ocurrió ir dejándolo de lado. Y eso, a los que lo vivimos de verdad, todavÃa nos duele.
Daniel Sanchez:
Buenas noches, querida radio… habla un viejo folclorista de esos que ya peinan más recuerdos que canas. Yo crecà escuchando guitarras criollas de verdad, esas que sonaban en los patios, con tierra en las alpargatas y sentimiento en la voz. Hoy, perdón que lo diga asÃ, pero el folclore se ha ido desdibujando… mucho ruido, mucha pose, y poca alma. Se perdió ese respeto por la raÃz, por la palabra bien dicha, por la emoción que te hacÃa erizar la piel. Por eso da tanta alegrÃa saber que todavÃa hay gente como usted que quiere rescatar lo nuestro, lo auténtico, lo que nació del pueblo y para el pueblo. Porque mientras quede aunque sea uno cantando con verdad, el folclore verdadero nunca va a morir.
Martha Ale:
Buenas noches, yo lo que veo es que algunos jóvenes todavÃa lo sienten, lo llevan en la sangre y lo respetan, y todo eso me da esperanza de que nuestras raÃces sigan vivas.
Nestor Aimar:
Hola Roberto, se agradece cuando alguien como usted vuelve a las raÃces y se anima a rescatar lo viejo, lo auténtico, lo que realmente representa nuestra identidad. Porque ahà es donde el folclore sigue teniendo alma.
Adelfa Alcaraz :
Es muy cierto antes el folklore no se escuchaba solo en radios o festivales, se vivÃa en los hogares, en cada reunión familiar, era ese puente entre generaciones, y los más viejos contaban historias y enseñaban, y los jóvenes escuchaban, aprendÃan y sentÃan que eran parte de algo más grande que se les venia en sus vidas. Hoy todo es comercial, y aunque hay buenos artistas, siento que ese folklore que unÃa corazones y mantenÃa vivas nuestras raÃces se está apagando poco a poco.
Osvaldo Aparicio:
Hay artistas increÃbles hoy en dia, pero siento que la pasión que tenÃa el folklore de antes no siempre está presente. Antes cada canción era vida, ahora a veces es solo sonido y vacio de contenido.
Romina Ochoa :
A veces me enojo porque veo cómo la tradición se diluye, cómo la esencia de lo nuestro se olvida en nombre de lo moderno.
Amado Feiman :
Es asi como dice el oynte que escribio estoy muy de acuerdo, el folklore de antes tenÃa raÃces profundas, hablaba de nuestra tierra, de nuestro trabajo, de nuestras alegrÃas y penas, cada tema era un pedazo de historia que se transmitÃa de boca en boca, de familia en familia, y hoy veo que muchos artistas se alejan de eso, y aunque la música sigue sonando, siento que algo de su alma se pierde, me duele pensar que las nuevas generaciones no siempre conocen la verdadera esencia del folklore, la que nos hacÃa sentir orgullosos de ser quienes somos, de dónde venimos y qué llevamos dentro, muy linda su radio, saludos desde la ciudad de Junin.
Edgardo Gonzalez:
Este musica gaucha es parte de mi infancia, de mis viejos, del rancho, del olor a leña prendida. musica que tiene respeto por la tierra y por el trabajo.
Luis Ortega:
Que lindo escuchar esta musica sin efectos ni artificios, antes se escribia con sentimiento puro, solo era guitarra, era voz y era historia.
