Sandro Narvallo:
La maula carajo, qué bueno que haya una radio así. Uno se sienta, escucha la milonga campera, la música de antes, y se siente en el campo otra vez. Estos días se ha perdido mucho de lo nuestro, y escuchar esto te da escalofrio pero de alegria.
Cintia Coronel:
Holaaaaaa yo estoy en Valencia, España, escuchando esto y es imposible no llorar y extrañar mi viejo mi abuelo mi gente su música y su calor, el señor pronto me regalara el placer de volver a mi país querido! Argentina te amo y te extraño siempre.
Tomas Ordoñez:
Me llega mucho este tema. Tiene algo que te pega suave, pero te deja pensando un rato largo.
Cristina Duarte-:
Este tema tiene una verdad cruda-no busca gustar, busca decir. Y cuando eso pasa, pega distinto.
Eduardo Castro:
Cuando escucho este tema siento como si el tiempo bajara un cambio, me lleva directo a lo simple, la tierra, el mate compartido, las voces conocidas, me hace acordar a esos momentos donde no hacía falta mucho para estar bien, a la familia, a los viejos, a las raíces que uno nunca pierde, este tema y cantado por el Chacarero tiene algo que te aprieta el pecho pero a la vez te abraza, como un recuerdo lindo que vuelve sin avisar.
Nelson Michetti:
La música del chacarero es directa, sin vueltas, hecha para decir lo que muchos callan. Representa lo auténtico, lo que no se disfraza.
Omar R, Ayala:
Buenas noches y como decía el viejo, “lo que se pierde en la raíz, no lo levanta ni el viento” y usted acá, firme, regando lo nuestro todos los jueves. Gracias por no dejar que se apague la tradición y se sequen las raices.
Enrique Aimar:
Esta musica es la huella, es el polvo del camino, es la vida misma hecha milonga, son las voces de los que ya no están, pero siguen sonando en cada cuerda, cuidemos esta cultura y demoles apoyo para que no se pierda y nuestros hijos sepan lo que era musica lo que era el respeto lo que era el trabajo.
Oscar Gauna:
Los gauchos como yo no se olvida de su pasado, podremos andar lejos, podremos cambiar el tiempo, o de lugar, pero cuando suena una guitarra así, vuelvemos al pago aunque sea con el pensamiento.
Dario Olmedo:
Mire qué cosa linda che… acá uno, mate en mano, escuchando estas guitarras que parecen hablar solas, y qué manera de sonar esas cuerdas, ¿no? Lo llevan a uno pa’ atrás, a los tiempos de antes… a las noches tranquilas, al fogón, a la rueda con amigos en las cosechas en las carneadas, que bueno escuchar esto.
Fede Noriega:
Hace falta más paisanos así como usted, que le ponga el hombro a lo nuestro, que no deje que se pierda, y mientras haya una radio como esta, siempre va a haber un rincón donde el alma criolla siga latiendo fuerte.
Hector Roldan:
Un saludo grande Roberto, y da gusto escucharlo, siga firme con lo nuestro, que mientras suene una guitarra en el camino surero, el alma del campo no se apaga jamas.
Angel Torales:
Esta musica de campo tiene historia, tiene tierra, no es música nomás, es recuerdo, es camino andado. Qué lindo seguir escuchando esto, que no se pierda nunca por favor, hace unos dias solo que descubri esta pagina soy Angel de Zarate.
Mariano Chieza:
Uno escucha camino suero y se le vienen mil recuerdos, de gente querida, tiempos simples, cosas que no vuelven, por eso gracias, porque con su programa, aunque sea solo estas 3 horas, como decia hoy un oyente uno vuelve al cerrar los ojos sin moverse del lugar donde estemos a ese lugar y epoca donde todo era mas simple donde todos eramos felices.
Rafael Romero:
La mierda se le hace un nudo en la garganta a uno, porque no es una canción más, es de esas que te frenan, te pintan una escena que duele, un abuelo esperando, mirando la puerta, creyendo que van a llegar, pero el tiempo pasa y nadie aparece. El Chacarero ahí no canta, denuncia con la guitarra, te hace ver esas cosas que a veces se callan, esa soledad, ese olvido, eese mate frío que no es solo mate, es falta de cariño, y uno escucha eso y piensa qué importante es estar, aunque sea un rato, aunque sea un abrazo. Por eso estas canciones valen tanto, porque no son moda, son verdad, ycuando el Chacarero canta así no hay forma de no sentirlo.
