Marisa:
El chamamé tiene eso que no se explica, arranca suave y de golpe te aprieta el pecho, como si te trajera recuerdos que ni sabÃas que tenÃas.
Teresa Torres:
En fiestas tradicionalistas, encuentros gauchos y eventos culturales hoy todavia se realizan demostraciones coreografiadas, donde se muestran técnicas antiguas pero sin intención de lastimar.
Rolando Nievas:
La esgrima criolla fue una forma tradicional de combate con cuchillo practicada por los gauchos en Argentina y Uruguay durante los siglos XVIII y XIX. No era un deporte como la esgrima europea, sino un enfrentamiento real, muchas veces por honor. Se usaba el facón y el poncho enrollado en el brazo como defensa. Más que matar, muchas veces el objetivo era demostrar destreza y valentÃa.
Forma parte de la cultura gauchesca y quedó inmortalizada en obras como MartÃn Fierro de José Hernández.
Nadia Orona:
No muchos lograron que sus temas se vuelvan parte del recuerdo de la gente; los suyos quedaron marcados a fuego en varias generaciones.
Alfredos Sosa:
Muchos cantores pasan, pero pocos dejan canciones que la gente hoy aun sigue tarareando sin darse cuenta. Carlos Torres Vila fue uno de esos, el hombre que puso voz a zambas y temas como “Zamba para olvidarteâ€, “Amor de pobre†o “Te propongoâ€, que todavÃa viven en la memoria de un paÃs que alguna vez los cantó con el corazón.
Natalia Garcia:
Hay voces que fueron gigantes en su tiempo y hoy casi no se nombran. La de Carlos Torres Vila fue una de esas: una voz que supo acompañar amores, despedidas y noches enteras de recuerdos. Y aunque ya no suene como antes en los medios, quedó grabada en la memoria de quienes lo escucharon de verdad.
Luisa Diaz:
Qué manera de dejar melodias que se pegaron al alma… de esas que uno escuchó mil veces y siguen sonando como la primera vez.
Dardo Monzon:
— Cuando suena ese estilo tan criollo, uno siente como si el campo mismo hablara: viento entre los alambrados, fogón encendido y un corazón que late libre, sin rienda.
Julian Alaniz:
Querido Roberto toda esta música que trae a su programa tiene olor a tierra húmeda y a camino largo, y es como si alguien la hubiera escrito mirando el horizonte sin apuro, que capo es usted Roberd.....
Hector Azaro:
Esta música no tiene edad, qué musica para viejos ni musica para viejos. Esto es pura enseñanza.
Marcelo Marino :
Hay estilos que no buscan impresionar, sino contar historias de tierra adentro, de caminos polvorientos y sentimientos sinceros. Esta música que mantiene vivas las tradiciones y transmite identidad sin necesidad de levantar la voz.
Adrian Butteler:
Miren, hay nombres que no andan en los carteles ni en los grandes escenarios, pero viven en la memoria de la gente sencilla. Jorge Alberto Socodato es uno de esos de los que caminaron calladito, dejando huella sin hacer ruido. Fue de esos hombres bien criollos, de los que sienten la patria en serio, con respeto por las tradiciones, por la palabra dada y por el sentir popular, y no fue figura de moda ni buscó aplausos fáciles, más bien representó ese tipo de argentino que sostiene la identidad desde abajo, desde lo cotidiano, y por eso mismo, su recuerdo tiene otro valor, no es el del brillo pasajero, sino el de la raÃz, por que hay hombres que no pasan por la historia haciendo ruido, pasan sembrando, y ésos son los que, aunque el tiempo corra, nunca se terminan de ir.
Diego Lambre:
Jorge Alberto Socodato no hizo de su vida un espectáculo, sino una marca silenciosa.
Jose de Remis old clering:
Lo q genera el programa en la audiencia !!!! Que laburo y lucha silenciosa haces querido Tuma. A veces hablo en serio... jaja abrazo
Jose Grimaldi:
Mucha razon, se fue el hombre, pero quedó la huella, y hay huellas que no las tapa el tiempo ni la muerte, son las que marcan el camino de un pueblo entero.
Mateo Martinez Saenz:
Es asi como dicen, el Potro ya no está, pero dejó algo más fuerte que el aplauso: dejó identidad a un pueblo.
Jorge Bravo:
Da bronca pensar que Horacio Guaranà ya es historia pura, raÃz profunda del pueblo, de esas que sostienen la identidad sin pedir nada a cambio. Fue voz, fue coraje, fue verdad sin maquillaje. Y sin embargo, pasa el tiempo y a los que antes lo buscaban cuando llenaba escenarios y movÃa multitudes, hoy casi no se los ve ni acercarse a dejarle una flor. Como tantas veces, el pueblo lo sigue sintiendo pero el ruido del presente parece haberlo querido callar.
Gaston Moreno:
Hay voces que nacen en una época y hay otras que se vuelven eternas, y la de Horacio es de esas que no se apagan nunca, ya que sus canciones atravesaron el dolor, el exilio y la distancia, pero jamás perdieron la raÃz ni el amor por su tierra, y aunque el tiempo pase, todavÃa hoy los argentinos seguimos tarareando esas letras que hablan de pueblo, de injusticias, de esperanza y de identidad, por que cuando un cantor canta verdades, no se va nunca, se queda viviendo en la memoria de su gente.
Luis Noviello:
Dicen que algunos artistas pasan, pero el Potro no pasó, se quedó clavado en el alma del pueblo. Fue voz firme, fue coraje, y aunque hoy ya no suene en las radios, hay recuerdos que nunca se apagan.
