Hugo Basualdo:
Cuando uno escucha estas coplas que salen del barro mismo del campo, se da cuenta que todavÃa hay voces que no se venden ni se acomodan. Voces que dicen lo que duele, lo que se vive y lo que muchos callan. Eso es lo que necesita el paisano, alguien como el chacarero que cante verdades sin agachar la cabeza, porque mientras haya un cantor asÃ, el alma del campo sigue despierta. 🌾
Mario Alcaraz :
Hay artistas que pasan y otros que quedan marcados como un faro, y Argentino Luna fue de esos, un hombre que supo poner en palabras el orgullo de ser de tierra adentro, sin adornos ni medias tintas, lo suyo no era solo música, era una forma de plantarse en la vida, y hoy se siente ese vacÃo, porque voces asà ya casi no aparecen, y gracias Roberto por no dejar morir a estos artistas.
Elsa:
Hoy, cuando todo parece ruido, se extraña esa claridad y esa honestidad que él transmitÃa en cada canción.
Rafa Dorrego:
Es asi esta música que no grita ni presume, si no más bien conversa, como un viejo contando recuerdos mientras el mate va y viene.
ARIELA ROMANO:
CUANTAS VERDADES DECIAS EN TUS LETRAS NEGRITO;; DIOS TE CUBRA CON SU MANTO SAGRADO AMEN
Enrique Roldan :
Hablar del querido Negro de Madariaga es hablar de coherencia, no fue solamente un cantor popular; fue un hombre que defendió al peón rural, al trabajador olvidado y a la patria profunda con una convicción que no negociaba, sus letras tenÃan denuncia, identidad y orgullo nacional. Hoy, en un paÃs que muchas veces parece perder el rumbo, harÃa falta una voz asÃ, clara, firme y comprometida, porque el Negro no cantaba para quedar bien, cantaba para despertar conciencias. Y eso, más que nunca, es lo que se extraña.
Carmela Ordoñez:
Qué falta hacen voces como la de Argentino Luna en estos tiempos… un hombre que no cantaba por cantar, sino que decÃa cosas que dolÃan y que defendÃan al paÃs, al trabajador y a la tierra. El Negro tenÃa esa forma tan directa de contar verdades que hoy siguen vigentes, como si sus letras hubieran sido escritas para este presente. Su mensaje, más que música, era conciencia.
Angel Bonino :
Gracias Roberto por traer esta musica que tiene un espÃritu bien terrenal, directo, que conecta enseguida porque habla el mismo idioma que la gente.
Eduardo Palacios :
Qué lindo cuando suenan esas guitarras bien criollas, con ese aire de folklore bien de raÃz, donde la voz va despacito, contando historias del pago, del campo y de la vida simple, música mansa, de esas que te hacen bajar un cambio y quedarte pensando un rato largo.
Adrian Mercado:
Qué inmenso fue Alfredo Zitarrosa… una voz profunda, de esas que no se parecen a ninguna, capaz de erizar la piel apenas empieza a decir una milonga. TenÃa una forma única de contar la vida, con una mezcla de dolor, ternura y dignidad que todavÃa hoy emociona. No cantaba solo canciones: parecÃa que estaba contando la historia de su gente, de la tierra, de las luchas y de los sentimientos más simples y verdaderos. Escucharlo es sentir que el tiempo se detiene y que cada palabra pesa.
Nestor Funtes:
Siempre me sorprende Zitarrosa por mas que pasen los años, más allá de la época, tenÃa un estilo muy personal, esa forma pausada de decir, el peso justo en cada palabra y un sonido bien criollo que lo hace inconfundible. Es de esos artistas que, aunque pasen los años, siguen generando curiosidad y ganas de descubrir más de su obra.
Silvia Ramirez:
Hace poco me enteré que Alfredo Zitarrosa no era Argentino sino Uruguayo, y la verdad me sorprendió. Es increÃble cómo un artista tan importante, con una voz tan profunda y un estilo tan único, hoy casi no se nombra. Da un poco de tristeza pensar que muchos no conocen su música.
Dardo Ochoa:
Ojalá las nuevas generaciones descubran a Zitarrosa, porque dejó canciones que todavÃa dicen mucho.
Alejandra Nievas:
Esa voz grave de Zitarrosa es inconfundible, apenas suena ya sabés quién es, me recuerda a mi viejo tenia una voz muy parecida.
