Cecilia Romero:
El chamamé te agarra el cuerpo, el alma y hasta la última idea de cordura que tenías. ¡bueno, que siga la música que el cuerpo lo pide!
Miguel turczyk!.:
Acá estoy escuchando con toda atención! acá les va un cuento.llega una mujer a la farmacia y le pide al farmacéutico que le venda estrinina! para que quiere ese veneno pregunta el farmacéutico? Es para envenenar a mi marido.nooo! Dice el farmacéutico!puedo ser cómplice suyo! La mujer con toda calma saca una Foto de su cartera donde estaba el marido de ella y la esposa del farmacéutico!
Y dice el farmacéutico A bueno si es con receta Si!!! Jajaja jajaja
Mateo Ardiles:
En Punta Indio Pcia Bs As estaba el Hotel Argentino sobre el Río de La Plata, hoy quedan solamente las ruinas, donde se dice que estuvo Hitler y demás alemanes y que hay un tesoro alemán escondido también se dice que hay actividad paranormal.
Marina:
Tengo entendido que el hotel se vendió y lotearon todo el parque y construyeron casas y cambió todo.
Fernando Andres Mattio:
duele decirlo, pero somos bastante así, nos llenamos la boca hablando de nuestros ídolos cuando están en la cima o cuando se van, pero después el tiempo pasa y los vamos dejando de lado, dejamos de escucharlos, de nombrarlos, de mantenerlos vivos en lo cotidiano, y tambien me incluyo, porque es fácil emocionarse en el momento y después seguir como si nada, y pasa en el folclore, en el deporte, en todos lados, tuvimos gigantes, cantores, deportistas, tipos que marcaron una época, y sin embargo el recuerdo se va apagando si no lo sostenemos entre todos, y el caso de Diego Armando Maradona es claro, un tipo irrepetible, con errores como cualquier ser humano, pero con una grandeza futbolística que no se va a repetir, y aun así, de a poco, el ruido de lo nuevo lo va tapando, pero también nos pasa algo peor, que nos olvidamos de los que todavía están, de los que siguen caminando y dejando historia viva, como José Larralde, que es parte de lo más profundo de nuestra cultura y sin embargo ya casi no suena, ya casi no se nombra, y ahí es donde uno entiende que la memoria también es una responsabilidad, porque si no la cuidamos nosotros, se pierde.
Carmen Arias:
Yo fui cuando era muy chica, ya hace 60 decían lo hermoso que era en su esplendor !
David Navarro:
Hay algo en la música de antes que no se puede explicar del todo, pero se siente, era más simple, más directa, con mucho contenido, canciones que no necesitaban adornos porque alcanzaba con una historia bien contada, hoy se extraña eso, ese folclore más crudo, más de raíz, donde un bombo, una guitarra podían decir mucho más que cualquier producción grande, y no es que lo de ahora esté mal, pero hay una esencia que se fue perdiendo y que cada tanto uno necesita volver a escuchar para sentirse un poco más cerca de lo verdadero.
Patricia Moreno:
Este tipo de música deja de ser música para volverse historia, de esas que no se olvidan.
Emilio Cardozo:
El poeta del gaucho no escribe para lucirse, escribe porque le brota, y en eso simple está lo más profundo, gracias Roberto por tan tremendo programa que nos regala en cada jueves.
Nicolar M, Arrua:
Hay tipos que no se inventan, y Saúl Huenchul es uno de esos, de los que vienen de abajo, del campo de verdad, de laburar desde chico y después agarrar la guitarra para contar lo que vivió, y lo más fuerte es que todavía sigue, sigue andando los pueblos, llevando esos versos que no son cuento, son vida, y por eso cuando lo escuchás no es folklore armado, es campo de verdad sonando en una voz que no se apagó.
Ramon Moroni:
Qué programa, por favor, yo tambien hace un tiempito que lo escucho, y esto sí que es música con raíz, yo soy de los que ya pasamos los 70, y escuchar esto es como abrir un cajón lleno de recuerdos, las juntadas, las guitarreadas largas, la noche que no se terminaba más, gracias por traer todo eso de vuelta, aunque sea por un rato.
Francisco Alvarez:
Todo nuestro folclore es pausa, es ese momento en que todo alrededor se apaga un poco y te deja pensar, como si cada canción fuera un lugar donde acomodar lo que uno lleva adentro.
Lucia Ordoñez:
Yo me crié en el campo, y estas canciones eran parte del día a día, y escucharla te pegan directo al corazón.
Rodolfo Carrizo:
Qué lindo escuchar algo así hoy en una radio, uno ya no está para mucho ruido, viste, ese que escuchan los pendejos, esto te baja un cambio, te acomoda la cabeza en estos tiempos, juro que esta musica me trae la voz de mi vieja cantando en casa, despacito, mientras hacía las cosas, son esas cosas que no se olvidan más.
Eduardo Noriega:
Pasaron los años, cambió todo, pero hay cosas que siguen intactas. Gracias por mantener viva esta música.
