Cari Aranda:
Lo que se escucha en camino Surero en mí caso aprendí a valorar nuestra música autóctona y lo mejor es que descubrí escuchando este programa este hermoso género musical gaucho cantado por un solista y acompañado por guitarra criolla,la milonga y la payada, gracias por tu tiempo como siempre te digo, gracias Uli y al dueño de esta hermosa radio. Dios y la Virgen los bendiga.
Isabel Cabrera:
Gracias por recordar a este monstruo del humor costumbrista, de esos que marcaron una época y quedan en la memoria de la gente para siempre, con un estilo único para contar lo cotidiano y hacerlo inolvidable, que nos sigue sacando una sonrisa cada vez que aparece su nombre, ojalá se lo valore como corresponde.
Pedro Azaro:
Un ejemplo de humor, de esos que no necesitan demasiado para hacerte reír, un gigante del relato costumbrista que con una simple historia te transporta a situaciones cotidianas llenas de picardía y ternura, y que con su forma tan única de contar nos sigue sacando una sonrisa cada vez que lo escuchamos.
Norma Chávez:
Un gigante al que recordamos siempre, porque en cada recuerdo vuelve esa alegría que dejaba sin esfuerzo, con una forma única de hacer reír y de cambiar el ánimo de cualquiera, de esos que parecen no irse nunca del todo porque siguen presentes en cada sonrisa que todavía provoca su nombre.
Martin Silenzi:
Buenas, Roberto, hace rato que no escribo, pero siempre estoy del otro lado escuchando, y cada vez que aparece don Luis Landriscina no puedo evitar largar una carcajada, pero ojo, sin quitarle mérito a Miguel, que también nos hice reír muchísimo, pero hoy me acordé de algo que me pasó enseguida al escucharlo, yo soy de Junín, provincia de Buenos Aires, y hace años que no vuelvo a escuchar ese cuento del lechero, cada vez que lo suelo escuchar, cierro los ojos y es como volver a la casa de mis abuelos, verlo llegar, bajar con los tarros de leche y sentir que todo lo que contaba estaba pasando delante mío. Ese hombre tenía un talento único para hacerte viajar en el tiempo con historias tan simples y tan nuestras que parecían de la propia familia, y ahí uno entiende la diferencia entre hacer humor y simplemente contar un chiste, esto era humor de verdad, del que te hacía reír con inteligencia, con ternura y sin necesidad de agredir a nadie, qué lindo haber crecido escuchando a un gigante como Luis Landriscina.
Juan Carlos Romero:
Qué lindo lo que se escucha cuando aparece Luis Landriscina, esa forma de contar historias que parecen simples pero que te van llevando de a poco a un mundo lleno de personajes y situaciones muy bien pintadas, que uno casi puede ver mientras las escucha, y que sin darte cuenta te sacan una sonrisa o una risa que afloja todo el día, porque es ese humor fino, bien hecho, sin exageraciones, que te relaja y te acompaña, y la verdad que da gusto escuchar todavía alguien como don Luis que logre eso con tanta naturalidad y tanta gracia.
Ramiro Garcia:
Un personaje con un estilo único, con un humor cuidado, fino y siempre respetuoso, un grande de verdad, un ídolo y un ejemplo que trasciende generaciones, gracias a la vida por habernos dado a alguien que nos dio, nos da y nos seguirá dando alegría con cada una de sus historias, gracias Luis
Alejandro Aranda:
Hola, buenas noches, estaba un poco aburrido y me puse a navegar por internet, de casualidad encontré la radio y me quedé escuchando, qué linda música, porque sin darme cuenta me hizo viajar muchos años atrás, al campo, donde todo se conseguía con esfuerzo y se comía todo natural, cuánto daría por volver a esos tiempos, por caminar otra vez esos lugares y, sobre todo, por compartir aunque sea un rato más con mis viejitos que me criaron con tanto amor y me enseñaron el valor de las cosas simples, cómo los extraño, gracias por hacerme volver por un momento a esos recuerdos tan lindos.
Álvaro Romay:
Qué grandes las milongas, te llegan al alma y te hacen acordar a la gente y a los tiempos lindos del pueblo donde nacimos muchos de nosotros.
Omar Saravia:
Qué lindo es poder encontrar esta clase de música, porque sin duda te lleva a otro tiempo, cierro los ojos y me veo otra vez en la casa de mis viejos, sentado afuera tomando unos mates, mientras llegaba el olor a tierra y el perfume de los árboles que acariciaba el aire de la tarde, hay canciones que tienen el milagro de hacerte viajar sin moverte del lugar, de volver a esos momentos sencillos que quedaron guardados para siempre en el corazón, gracias por mantener vivos esos recuerdos.
Adrián Moreira:
Qué cantidad de poetas y qué calidad de artistas tiene nuestra patria, la verdad que emociona ver cómo a través de la música y la poesía seguimos encontrando identidad, sentimiento y raíces, qué lindo es decirlo así, ¡qué lo parió, qué lindo lo nuestro!
Aldana Olmos:
Qué linda música, de esas que no podés dejar de escuchar, temas que te enganchan de principio a fin y te hacen disfrutar cada momento, realmente muy lindo su programa.
Marcelo Holgado:
Estos temas invitan a sentarse tranquilo, a compartir un buen momento, a recordar viejas épocas y dejar que la música haga lo suyo, de esas melodías que acompañan charlas largas y emociones sinceras, que levantan el alma y nos conectan con lo simple de la vida, salud por estos recuerdos que nunca se pierden.
Enrique Noriega:
No hubo, ni creo que haya jamás, un guitarrista que iguale a este señor, un artista irrepetible, de esos que trascienden generaciones y dejan una marca imposible de borrar en la historia de nuestra música, con un estilo único que sigue emocionando cada vez que suena.
Rolando Oyola:
Buenas noches Roberto, muchas gracias por traer a este hombre, un verdadero maestro como Don Eduardo Falú, yo que soy de escuchar folclore y recorrer distintas radios por internet, te juro que hacía años que no lo escuchaba, y da un poco de pena ver lo poco recordado que está un artista de esta magnitud, porque fue un genio absoluto, de esos que marcaron una época y dejaron una huella enorme, y pienso que las nuevas generaciones muchas veces ni dimensionan quién fue realmente este gigante de nuestra música.
Natalia Aguirre:
No hay palabras suficientes para describir a este genio de la guitarra argentina, un artista enorme que llevó nuestra música por el mundo y logró que el mundo nos conozca a través de su arte, con una sensibilidad única y una forma de tocar que emocionaba desde la primera nota, dejando una huella profunda e imborrable en la historia de nuestra cultura, un verdadero maestro que seguirá vivo en cada acorde de su obra.
Aníbal Carrizo:
Hermosa canción, un verdadero genio el maestro Eduardo Falú, con esas progresiones de acordes únicas que lo hicieron inconfundible, un estilo elegante y profundo que marcó la historia de nuestra música, que en paz descanse el maestro, su obra queda para siempre.
Agustín Ferraro:
El nivel es altísimo, difícil de alcanzar, de esos que quedan para siempre en la historia, grandioso el eterno maestro Eduardo Falú, una obra y un estilo que siguen siendo referencia absoluta en nuestra música.